750. ¡El fin no espera! — 15.11.2014
Mi hija. Mi querida hija. Qué bueno que hayas llegado. Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra lo siguiente:
Vivan su vida y prepárense, porque muy pronto todo será diferente, y el que esté bien preparado no lo tendrá tan difícil. ¡Deben encontrar a Mi Hijo, su Jesús, y deben prepararse para la santidad y la pureza que emanan de Mi Hijo!
No es soportable para quienes son impuros y corrompidos por el demonio resistir la luz y la gloria de Mi Hijo. Por eso, purifíquense y “santifíquense” a ustedes mismos y a sus hogares, y estén completamente con Mi Hijo, porque cuando ÉL venga y se presente ante ustedes (¡¡NO COMO UN SER HUMANO ENTRE USTEDES!!), entonces deben estar preparados para esta gloria, el amor más puro y la mayor alegría que Mi Hijo ES e irradia.
Mis hijos. Prepárense y no se pierdan a manos del adversario de Mi Hijo, porque él también les presentará a su hijo, pero este NO será su Mesías, sino que él seducirá con carisma y encanto, y sus mentiras los envenenarán.
Así que manténganse alejados de TODO lo que no provenga de Mi Hijo, porque el maligno los
deslumbrará, los engañará y tratará de embaucarlos, pero los que sean fieles a Mi Hijo reconocerán esta trampa, pero sí deben estar completamente con Jesús, orientar toda su vida hacia ÉL.
Mis hijos. ¡Así que prepárense, porque el fin no espera!
Con amor y cuidado maternal,
Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.
