762. ¡Los guiaré hasta el final de estos días! — 28.11.2014

Mi hija. Mi querida hija. Siéntate y escucha lo que Yo, tu Madre en el Cielo que te ama, tengo que decir hoy a los hijos de la Tierra:

¡Salgan, Mis hijos, de toda la apariencia de su mundo, porque es la apariencia del diablo, que los oculta la verdad y los ciega con “belleza”, con “glamur”, ¡con brillo y apariencia!

Los engaña y los “secuestra”, porque los aleja del Camino Divino, -su camino hacia la eternidad al lado del Padre- para robarlos y llevarlos a su infierno, donde los torturará por toda la eternidad, ¡sin que volverán a ver jamás la luz del Padre!

Mis hijos. ¡Aléjense! Dense vuelta, es decir, ¡¡conviértanse!!, y no corran tras las apariencias y el engaño, porque: este mundo es engañoso y el diablo los tienta en sus debilidades, y como les gustan tanto la belleza, la “pureza” y la “inocencia”, las utiliza para sus propios fines: ¡para seducirlos, robarlos y atraparlos, mostrándoles todo eso y haciendo que no se den cuenta de cuánto se alejan de la verdadera belleza, la verdadera pureza y la auténtica inocencia!

Hijos, estén advertidos, porque no deben buscar todas estas cosas, ¡sino que deben SERLAS!

Mis hijos. Prepárense para presentarse ante el Padre, ¡entonces se darán cuenta de lo que es la verdadera belleza, la pureza y la inocencia! No las encontrarán en el exterior, ni podrán comprarlas: ¡están en ustedes y desde dentro irradiarán hacia el exterior!

¡Dejen, pues, todas las tentaciones del diablo y no se aprovechen de aquellos que encarnan todo esto! ¡Ustedes se aprovechan de los inocentes y los corrompen de la manera más brutal!

Mis hijos. ¡Enciendan la belleza que Dios les ha dado y purifiquen su espíritu, su corazón y su alma! ¡No se sigan mancillando con el pecado diabólico y abandonen sus “despilfarros” terrenales!

Todos los hijos de Dios están cuidados, aquí como en el Nuevo Reino, pero como el diablo domina a la mayoría de ustedes, hay tanto sufrimiento y tanta discordia en su mundo.

¡Dejen que el Padre cuide de ustedes y vivan como ÉL ha previsto! Manténganse fieles a SU Santa Palabra y vivan según SUS mandamientos y las enseñanzas de Jesús.

Los amo, Mi querido rebaño de niños, y los guiaré hasta el final de estos días.

Los cubro con Mi manto protector y los bendigo.

Con profundo amor,

su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.