717. ¡Todo se precipitará! — 15.10.2014
Mi hija. Diles hoy lo siguiente a los hijos de la Tierra:
¡Su luz, la que llevan dentro, debe brillar ahora, porque las maquinaciones del maligno ya están tomando ventaja, y quien no deje brillar la luz que el Padre puso en ustedes perderá el camino hacia la eternidad!
¡Se extraviará, y su camino lo llevará al diablo, pero se dará cuenta de ello demasiado tarde!
Caerá en miedo y/o euforia, porque lo que ahora se acerca a ustedes son las últimas maniobras del diablo para apoderarse completamente del dominio del mundo.
Los sellos están comenzando a abrirse, porque el Padre no se quedará de brazos cruzados viendo lo que sucede en su mundo. ¡Se librará la batalla definitiva, pero hasta entonces su mundo estará en un estado catastrófico!
¡Su única oportunidad, su salvación del “pantano” que ahora amenaza con desatarse, es Jesús, su Santo Redentor! Con ÉL sobrellevarán este tiempo tan terrible, ¡pero sin ÉL estarán perdidos!
Mis hijos. Hoy quiero ahorrarles los detalles de este tiempo que se avecina, ¡porque para ustedes es importante saber que (¡¡)DEBEN REZAR(!!)¡
Su oración es su arma en estos últimos días de su existencia terrenal, así que utilícenla y recen, ¡tal como NOSOTROS se lo pedimos una y otra vez! Y prepárense para el fin del final, porque todo se precipitará y su mundo, que quizá hoy todavía les parezca tan pacífico, ¡pronto estará de cabeza!
El que esté preparado y confíe plenamente en Jesús, Mi Hijo, tampoco ahora perecerá, porque su fe, su confianza, su entrega y su oración lo protegerán. Amén. Que así sea.
Con profundo amor maternal y con voz suplicante les exhorto:
¡Conviértanse ahora, para que no perezcan miserablemente! Escuchen Mi llamado y entréguenle su SÍ a Jesús, porque su SÍ es el primer paso. Amén.
Los amo.
Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación.
“Mi amor por ustedes es infinito, y Mi corazón maternal sufre tanto al ver que cuántos de ustedes aún no han encontrado a Mi Hijo.
¡Dense la vuelta y conviértanse! ¡Jesús es su camino!
Amén.”
