740. ¡Para que el tiempo después del Aviso no sea tan terrible! — 05.11.2014
MI hija. Mi querida hija. Qué bueno que hayas llegado. Mis hijos. No se preocupen por el cómo y el cuándo del fin de los tiempos, porque Nosotros los acompañaremos en su camino, los guiaremos en cada paso del camino, pero deben estar preparados para Jesús y orientarse ustedes mismos y su vida completamente hacia ÉL y no esperar más, ¡porque el fin ya ha comenzado!
Mis hijos. Todo lo que venga será soportable para ustedes, siempre y cuando que se hayan fortalecido en Jesús. Deben confiar plenamente en ÉL y deben estar preparados: en espíritu, en la forma en que viven, en sus hogares. No dejen nada al “azar”, sino escuchen Nuestra Palabra en estos mensajes. Prepárense y hagan provisiones. Necesitarán comida y mucha agua (potable). Necesitarán velas y hornillos de gas o leña, si tienen un dispositivo de cocina adecuado, y también para calentar sus hogares, si viven en regiones frías.
Mis hijos. Empiecen ahora a hacer provisiones, para que estén preparados cuando llegue el momento. Alimentos no perecederos enlatados, harina, arroz, carne en conservas de lata, legumbres, etc. Todo lo que puedan almacenar para el último tiempo del fin de los tiempos.
Mis hijos. ¡Prepárense y hagan consagrar TODAS las velas! Busquen ahora alternativas para poder vivir sin suministro eléctrico, con escasez de agua y sin productos frescos. No dejen nada al “alzar”, porque llegará el momento en que necesitarán todo eso.
Oren, Mis hijos, para que el tiempo después del Aviso no sea tan terrible, y oren contra todos los malvados planes del diablo. Su anticristo vendrá y llevará a tantas almas inocentes a la perdición.
Estén advertidos, porque él es el hijo de Satanás. Su encanto, su carisma son extraordinariamente peligrosos, ¡y ustedes deben ser fuertes y firmes! Se hará pasar por Mi Hijo y las masas [de personas] se postrarán a sus pies.
Estén advertidos, Mis hijos, porque el que está sentado en el trono no es Mi Hijo. ÉL vendrá para vencer, ¡pero no morará entre ustedes!
Mis hijos, prepárense. No les queda mucho tiempo. ¡Purifíquense! ¡Purifiquen sus casas! ¡Y prepárense ustedes y todo lo demás! El fin llegará más rápido de lo que piensan. Así que corran ahora hacia Jesús, ámenlo a ÉL, afiáncense en ÉL y den todos los pasos que les comunicamos una y otra vez en este y otros mensajes. Amén. Que así sea.
Con profundo y sincero amor,
Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.
“El tiempo apremia. Conviértanse para que no se perderán y prepárense, porque el fin está a las puertas. Amén. Madre de Dios y los Santos de la Comunión de los Santos. Amén.”
