756. ¡Ella los prepara para el regreso de Mi Hijo! — 22.11.2014

Mi hija. Mi querida hija. Qué bueno que hayas llegado, Mi hija. Escucha lo que Yo, tu Madre en el Cielo que te ama, y el Padre, que tanto te ama, tenemos que decir hoy a los hijos de la Tierra:

Mi Hijo vendrá, hijos amados, para redimirlos, ¡pero deben estar preparados para ÉL y ser dignos de poder ir con ÉL! Solo quien esté libre de pecado encontrará el camino hacia Mí, su Padre en el Cielo, pero a quien viva en el pantano del pecado a él no se le revelará el camino, porque está mancillado y sucio, nublado y cegado, ciego a la verdad y envuelto en las redes y velos del diablo.

Mis hijos. ¡Escuchen a su Santa Madre María! Ella intercede por todos ustedes ante Mi trono, y los prepara para el regreso de Mi Hijo. Yo, su Señor y Creador Todopoderoso, Le confié a ella esta misión con el mayor amor, porque ella Me pidió gracias para ustedes, y así es ella la Corredentora de ustedes en este tiempo que ahora llega a su fin.

Mis hijos. Escuchen a ella, a su intercesora y Corredentora, porque ella les allana el camino hacia Jesús, y a través y con de Jesús llegarán a Mí, su Padre que tanto los ama.

Mis hijos. No esperen más, porque pronto será muy difícil para ustedes: tan pronto como el anticristo haya tomado su posición, muchos de ustedes se perderán porque están ciegos ante la verdad y porque no se han preparado, tal como les enseña la Santa Madre María en estos mensajes.

Mis hijos. Confíen en Su palabra, que es Santa, porque les ha sido dada por Mí. Profesen su fe en Mi Hijo y escuchen el llamado de la Santa Madre en el Cielo, que los ama desde lo más profundo de Su corazón. Ella, la intercesora de ustedes se arrodilla ante Mi trono y reza constante e incesantemente por ustedes. Así que, ¡sigan su llamado y conviértanse!

Sigan a Mi Hijo y ámenlo. Entonces serán salvados y el Nuevo Reino será el suyo. No esperen más, porque el mal se extiende rápidamente y los oscurece a ustedes y a su mundo. Solo Jesús puede salvarlos. ÉL vendrá a redimirlos y ustedes serán dichosos.

¡Dense prisa y digan SÍ a ÉL! Yo, su Padre en el Cielo, se lo pido porque los amo y quiero verlos a todos sanos y salvos. Amén.

Los amo,
Su Padre en el Cielo.
Creador de todos los hijos de Dios y Creador de todo lo que existe. Amén.

“Mis hijos. ¡Escuchen al Padre, porque ya es hora! No esperen más, porque el maligno está preparado. Amén.

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.”