827. ¡NO IMPORTA LO QUE “SE” LES EXIJA! — 28.01.2015

Mi hija. Por favor, diles hoy lo siguiente a los hijos del mundo:

Deben levantarse y permanecer fieles a Jesús, porque solo ÉL es el camino hacia el Padre. Solo con ÉL serán liberados de las garras del diablo, y solo con ÉL y a través de ÉL “encontrarán” la salvación y la gloria.

Mis hijos. Es importante que permanezcan fieles a Jesús, ¡NO IMPORTA LO QUE PASE o LO QUE «SE» LES EXIJA! ¡Esta vida en la tierra es breve, y es la preparación para la eternidad! Así que no desperdicien su eternidad al lado del Señor por un poco de prosperidad, por un poco de comodidad, por un poco de “tranquilidad”, pues es solo la calma antes de la tormenta, superficial y de ningún modo real, pues quien cree que debiera vivir según lo que “dicen” los demás, según los que no confían en Jesús, que quieren deshacerse de ÉL, desterrarlo, profanarlo y deshonrarlo, que sirven al diablo -consciente o inconscientemente, porque no abren los ojos, cierran sus corazones y siguen el camino de la comodidad, la fama, el reconocimiento, la prosperidad y el poder-, quien entonces vive según lo que “dicen” ellos, se perderá, pues no se mantiene firme junto a Mi Hijo, no LO sigue, no LE es fiel, ya que, como su bienestar aquí en la apariencia del mundo terrenal es más importante para él, LE da la espalda a Jesús, LO calumnia a ÉL, su Redentor, ¡y no será digno ¡DE VIVIR A SU LADO!

Así que conviértanse, Mis hijos, ¡y sean fieles a Jesús! ¡No LO calumnien, ¡NO IMPORTE LO QUE “SE” LES EXIJA! ¡Jesús vendrá a salvar a cada alma que LE sea fiel y entregada!

Así pues, confíen en ÉL, en su Rey, y vivan como hijos dignos, ahora y hasta el final. Yo, su Santa Madre en el Cielo se lo pido y los llamo, Mi amado rebaño de hijos: oren a Mí y pídanme, porque a cada hijo que Me pida lo llevaré ante Mi Hijo, y no se perderá. El Padre Me concede esta gracia para aquellos que se dirigen a Mí con súplica, es decir, los que acuden a Mí (oren) con corazón sincero y piden ayuda. Mi intercesión ante el Trono del Señor les está asegurada. Amén.

Aprovechen esta gracia que el Padre les concede, porque es expresión de Su inmensa generosidad y de Su grandísimo amor por ustedes, Mis hijos.

Los amo,

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.