837. ¡Háganse dignos para poder presentarse ante el Señor y el Padre! — 08.02.2015

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra lo siguiente:

¡Deben hacer brillar su luz y unirla a Mi Hijo, porque muy pronto “caerá la oscuridad” y deben estar preparados!

Quien no haya encontrado a Mi Hijo, se perderá. El diablo se apoderará de su alma y la hará sufrir, le causará dolor, la atormentará y la mantendrá cautiva, y esto perdurará, hijos Míos, por eso, ¡declárense a favor de Mi Hijo ahora, a su Jesús, y únanse a ÉL!

¡Conságrense a ÉL y entréguense por completo a ÉL! Así se cumplirán las promesas “en ustedes”, pues “el Reino de los Cielos les será concedido”, pero deben estar puros y preparados para recibir su herencia al lado del Señor.

Mis hijos. ¡Háganse dignos para poder presentarse ante el Señor y el Padre! Quien no sea digno no recibirá la herencia prometida.

Así pues, conviértanse ahora y vengan a Jesús: un SÍ basta para dar el primer paso.

Vengan, hijos Míos, vengan, porque Mi Hijo los espera. Amén. Que así sea.

Su Madre en el Cielo que los ama.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.