838. ¡Solo quien entonces se haya preparado para Jesús vivirá el final con alegría! — 09.02.2015
Escribe, Mi hija, y escucha lo que Yo, tu Madre en el Cielo que te ama, tengo que decirles hoy a los hijos de la Tierra:
¡Levántense y prepárense, sigan a Mi Hijo y no duden! El fin está a sus puertas y cuando llame, deben estar preparados para recibir a Mi Hijo.
Deben haberle dado su SÍ a ÉL, y deben haberse “purificado”, pues solo quien se haya preparado, quien se haya dispuesto para Jesús -mediante la expiación, mediante el sacrificio, mediante el arrepentimiento, mediante la penitencia, mediante la oración, mediante el amor al prójimo, mediante la fidelidad, el seguimiento y el cumplimiento de los Mandamientos Divinos- solo quien entonces se haya preparado para Jesús vivirá el final con alegría, pues sabe que ahora comenzará una época gloriosa, ¡y que Jesús, su Jesús, estará siempre con él!
Mis hijos. ¡Prepárense para este momento en que Jesús venga y los lleve consigo! ¡Todos sus esfuerzos serán entonces recompensados y su alma estará en paz!
Su corazón se regocijará de felicidad y, por fin, encontrarán la plenitud. Es una plenitud duradera que nada empañará, pues el mal habrá sido vencido, ya no existirá.
Así serán felices para siempre, y la plenitud en su interior crecerá. Imagínenlo así, como si su alma se hiciera cada vez más grande, se expandiera, tal será la felicidad que experimentará. Y permanecerá y no se perderá durante al menos 1000 años.
No se preocupen, Mis hijos, sino regocíjense por lo que vendrá después. Serán “recompensados” por todos sus esfuerzos, y el mal ya no tendrá poder sobre ustedes.
Crean, Mis hijos, confíen y prepárense ahora. El fin está más cerca de lo que creen, por eso abandonen sus vicios y el pecado, y pónganse por completo al cuidado del Señor. ÉL SIEMPRE CUIDARÁ DE USTEDES, siempre y cuando que LO dejen (hacerlo). Amén. Que así sea.
Su Madre en el Cielo que los ama.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.
