851. ¡…tan pronto como hayan introducido los nuevos misales…! — 21.02.2015
Mi hija. Mi querida hija. Qué bueno que hayas llegado. Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra lo siguiente:
Deben levantarse y deben declarase [a favor de Jesús], porque si ahora Mi Hijo sea “retirado” de sus iglesias, ¡ay de aquel que no esté afianzado en Jesús, que no se haya declarado a tiempo y que acepte las misas “novedosas” como la “verdadera misa de Mi Hijo”! Jesús les será quitado, ¡retirado de la Sagrada Eucaristía!
Ya hoy se trata a ÉL de manera profana e irreverente, pero, Mis amados hijos, ÉL ESTÁ PRESENTE EN CADA CONSAGRACIÓN, con cuerpo y sangre, sin embargo, también aquí se les será quitado, ¡tan pronto como hayan introducido los nuevos misales y las “palabras sagradas” sean sustituidas por otras “sin sentido”!
Mis hijos. ¡Estén advertidos, pues esto es solo el comienzo! Tan pronto como Jesús ya no esté presente en la consagración, ¡la Misa perderá su santidad y su valor ante Dios! Poco a poco, el maligno se colará y, al final, se hará adorar, y eso, Mis amados hijos, ¡no deben permitirlo!
No deben participar en tales misas, ¡porque están adorando al falso! Así que manténganse alejados y celebren SOLO con los sacerdotes fieles a Jesús, quienes muy pronto tendrán que celebrar la Misa fuera de la iglesia y en secreto.
¡Hijos, honren a Mi Hijo y tengan respeto por ÉL! La Sagrada Hostia no debe ser distribuida por laicos, ¡aunque esta “flexibilización” provenga de las más altas instancias de la Iglesia! Solo un sacerdote ordenado de Mi Hijo es digno de tenerla en sus manos. ¡pero NADIE más que no sea un ordenado de Mi Hijo debe tocarla!
Mis hijos. ¡No profanen el Santo Cuerpo de Mi Hijo! ¡Manténganse fieles a ÉL y NO acepten NINGUNA NOVEDAD! La Palabra de Dios es sagrada, y NO DEBE SER MODIFICADA, así como el SAGRADO RITUAL DE LA MISA NO DEBE SER MODIFICADO. Amén. Así sea.
Manténganse alejados de todo lugar donde ya no se venera a Mi Hijo. Amén.
Los amo y sufro con ustedes, que son fieles y entregados a Mi Hijo. Perseveren, Mis hijos. Amén.
Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.
