1537. ¡Se necesita fe, no desesperanza, ira, autocompasión ni alejamiento! — 03.09.2026
Madre de Dios de la Misericordia: Mis hijos. El tiempo ha avanzado, y ustedes harían bien en escuchar a Mi Hijo.
¡ÉL, quien murió por ustedes en la cruz, les regala Su santa palabra para que estén preparados y no se pierdan!
¡Para que entiendan y se mantengan en la claridad!
¡Para que no se desanimen, sino que oren!
¡Para que estén preparados, crean y confíen en Aquel que murió por ustedes!
¡En Aquel que regresará en gloria!
Y ese día está cerca, está tan cerca, ¡pero no deben dejarse confundir!
¡No caigan en las trampas del diablo y sus intrigas!
¡No adoren al falso!
Porque él vendrá a engañarlos, ¡y bienaventurado él que esté completamente con Mi Hijo!
¡Bienaventurado él que sepa discernir!
¡Bienaventurado él que confíe plenamente en su Jesús, crea, ore y se mantenga fiel y entregado a Él en todo momento! Amén.
Madre de Dios de Guadalupe: Hijos, hijos, ¡miren a su alrededor! Lo predicho se está cumpliendo, ¡y tantos hijos están sufriendo!
Miren, miren, miren atentamente y luego digan si no es verdad lo que está escrito en estos mensajes, pues cada palabra ES la verdad, dada por Dios, el Altísimo, a través de Nosotros, Sus siervos, de Él, el Altísimo mismo, y de Jesús, ¡Su Hijo hecho hombre!
Hijos, hijos. ¡Miren atentamente!
¿Qué les han anunciado los santos?
¿Cuántas cosas les han dicho?
Y, sin embargo, no creen.
Es muy triste ver esto, porque tanto amor les es regalado por Dios y tanta ayuda les es brindada. Tanto se ha velado por ustedes y tantas explicaciones y advertencias les han sido dadas (¡) para su salvación (!),(¡)para su comprensión (!), (¡) para su preparación (!)
Hijos, hijos. ¡No sean ciegos y no flaqueen jamás!
El fin está cerca, muchos de ustedes lo saben, ¡pero su perseverancia es débil!
¡Deben volverse por completo hacia Jesús!
¡Deben alejarse de las tendencias del mundo!
¡Deben renunciar al diablo y a todo lo que él representa! ¡A lo que les ofrece! ¡A lo que les hace parecer atractivo!
Y deben orar, amados hijos, porque solo a través de la oración permanecerán fieles y fuertes.
¡Solo a través de la oración permanecerán unidos al Espíritu Santo!
¡Solo la oración tiene el poder que necesitan para perseverar!
¡Solo en la oración su alma encuentra la paz que necesita para poder reconocer y comprender, para unirse a Jesús y para permanecer en el camino correcto de la virtud, la pureza y la claridad!
Solo la oración otorga esta fuerza, la oración íntima, sincera y pronunciada con amor, ¡con el corazón abierto y el alma pura! Amén.
Los Apóstoles: Amados hijos, y eso lo que son. No siempre es fácil entenderlo todo de inmediato, pero Nosotros, el Padre en el Cielo a través de Nosotros y de todos Sus siervos, los hemos estado preparando desde hace mucho tiempo para este momento.
Se encuentran al final de los tiempos y muchas, muchísimas cosas les han sido reveladas.
Si abren los ojos, reconocerán que se encuentran en medio de este tiempo anunciado y, más aún, que se encuentran cerca del final, muy cerca.
¡Y ahora es necesario tener especial cuidado, pues los tiempos se vuelven cada vez más confusos y aterradores!
Muchas personas están perdiendo la fe justo ahora, cuando es justo esta fe la que las ayudará y las sacará de la necesidad en estos tiempos tan difíciles, aterradores y confusos.
Pero ‘el mundo’ se derrumba sobre ellas: la falta de vivienda, el hambre, la falta de dinero,… todo las hace apartarse del camino, porque se han dejado intimidar y han abandonado su fe, ¡en lugar de orar precisamente ahora y confiar en Jesús!
¡Llévenle a Él todas las preocupaciones, todo el sufrimiento, toda la necesidad!
¡Él las transforma en amor y todo se ordena!
Pero se necesita fe, amados hijos, y es eso lo que son, y no desesperanza, ira, autocompasión ni alejamiento de la verdadera fe en el Señor.
¡Así que recójanse interiormente y entren en una oración profunda, muy profunda e íntima con el Señor!
¡Asistan regularmente a las Santas Misas!
Quien pueda participar diariamente en una Santa Misa, que lo haga, ¡porque les da fortaleza!
¡Aprovechen el Santo Sacramento de la Confesión y pidan siempre a Jesús que los guíe!
El Señor no deja solo a nadie que se vuelva hacia Él, ¡que Le pida ayuda, que crea en Él!
Pedro: Amados hijos, y es eso lo que son ustedes. Yo, su Pedro, sé lo difícil que puede ser, pero también sé cuán hermoso es el camino con el Señor, y que no hay nada más hermoso que caminar con Él, sin importar lo que suceda u ocurra en el mundo exterior, porque el Señor lo arregla, y el Señor los ama, por eso, cada uno puede superar y soportar todo con Él, pero SIN Él se perecerá.
Tomen en serio Mis palabras, pues yo también me alejé una vez por miedo, un miedo totalmente infundado, pero también muy humano.
Y el dolor que sentí después fue peor que mi muerte en la cruz, porque decepcioné a Jesús, mi Señor y Dios, y hoy les digo que no hay nada más terrible que darse cuenta de esto y (de sufrir) este dolor. Amén.
Los amo mucho. El Señor los ama mucho. Él es misericordioso y está ahí para cada uno de ustedes.
¡Corran hacia Él!
¡Crean siempre en Él!
¡Y en ningún momento se alejen de Él!
Yo, su San Pedro, junto con los Santos Apóstoles, con Santa Marina, la Santísima Madre de Dios y muchos otros Santos y Santos Ángeles aquí presentes, les doy hoy estas palabras:
¡Crean en el Señor y ámenlo con cada fibra de su ser, pues nada es más doloroso que estar separados de Él!
Los amo mucho. Nosotros los amamos mucho.
Su Pedro, su Madre de Dios de la Misericordia y de Guadalupe, sus Santos Apóstoles y todos los Santos y Santos Ángeles presentes. Amén.
