872. ¡Ese momento será único! — 09.03.2015

Mi hija. Mi querida hija. Diles hoy a Nuestros Hijos que se conviertan, porque solo su conversión los arrancará de las garras del diablo y los salvará de caer en el infierno!

Mis hijos. Mi Hijo sufre tanto por el pecado que ustedes cometen, el cual nunca ha sido mayor, nunca tan enorme, nunca tan despreciativo, ni nunca tan inmoral como lo es hoy en día.

Hijos, ¡despierten y libérense del poder de Satanás, que él ejerce sobre ustedes a través de todo tipo de pecado!

No crean que lo bueno es malo y que lo malo es bueno, pues esas son las mentiras de Satanás, quien les ha vendido, de manera sutil y paso a paso, a lo largo de décadas y siglos, lo bueno como algo aburrido, sin valioso y mojigato, y así les ha presentado lo malo como lo bueno, como algo absolutamente deseable, y ustedes caen directamente en su trampa, se dirigen con determinación hacia su infierno y no son conscientes del peligro en el que se mueven, en el que viven, ni reconocen las consecuencias que esta, su mala conducta, tendrá para su eternidad!

¡Hijos, deténganse y conviértanse! Acérquense a Jesús, Mi Hijo, ¡porque solo ÉL es su Redentor! ¡ÉL es el camino al Reino de los Cielos, y solo con ÉL y a través de ÉL experimentarán la gloria en la eternidad!

Sin ÉL están perdidos, y de eso, Mis amados hijos, se darán cuenta a más tardar cuando el infierno se cierre detrás de ustedes y de repente reconozcan la mentira del diablo, pero para entonces, Mis amados hijos, su eternidad ya estará perdida, y no habrá vuelta atrás: ¡será demasiado tarde para ustedes!

Así que conviértanse AHORA, antes de que sea realmente demasiado tarde para ustedes, porque:

El tiempo de preparación está llegando a su fin, y quien no lo haya aprovechado, ¡no recibirá el gozo de la gloria del Señor!

Sufrirá y sentirá dolor, su alma se “desgarrará”, y muchos de ustedes querrán huir o morir, pero su único camino es Mi Hijo, su Jesús.

Así que declárense a favor de ÉL y aprendan la oración n.º 32, pues esta oración podrá salvar

sus almas -y las de sus seres queridos- cuando el Aviso les llegue “por sorpresa”! Es su última oportunidad de declarare a favor de Jesús. ¡No habrá otra más!

Así que conviértanse, Mis hijos, y prepárense para Mi Hijo. Lleven alegría en su corazón, porque ese momento, cuando ÉL “esté frente a ustedes”, será único y lleno de alegría para quienes LO aman. Amén. Así sea.

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.