885. ¡Mis amados hijos del Ejército Remanente! — 19.03.2015

Mi hija. Qué bueno que hayas llegado. Gracias por haber venido y por haber respondido a Mi llamado. Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra lo siguiente:

Su sufrimiento, por el que actualmente pasan muchos de Nuestros hijos, es tan necesario. Es el último intento de llevar todavía a tantos hijos más a la conversión, y eso sucederá gracias a la aceptación del sufrimiento por parte de tantos hijos fieles de Jesús, y desde lo más profundo de Mi corazón les doy las gracias por ello, Mis amados hijos del Ejército Remanente, porque lo que ustedes hacen posible es un regalo indescriptible para miles y miles de almas, que gracias a ustedes, gracias a la aceptación y al ofrecimiento como sacrificio de toda clase de sufrimientos -y son muchos, hijos Míos-, hacen posible la conversión de miles y miles de hijos, y eso es de un valor indescriptible, pues salva almas, y ningún tesoro terrenal, ni siquiera el mayor tesoro de oro y piedras preciosas, podría ser más valioso que su entrega a este sufrimiento, que se impone a los hijos de Jesús especialmente durante esta Cuaresma.

Mis hijos. ¡Gracias! ¡Perseveren, pues la obra redentora de Mi Hijo está casi consumada!

Su entrega a ÉL es única, y ayuda a tantas almas a encontrar todavía el camino hacia Mi Hijo. “Sufran” con alegría, Mis hijos, ¡pues grande es la alegría en el Cielo por el gran número de hijos que se están convirtiendo! Acepten todo con amor hacia Mi Hijo, pues ÉL “lleva” sus sacrificios allá donde más se necesitan, al igual que todas sus oraciones, que ÉL utiliza con amor allá donde se necesitan con tanta urgencia.

Mis hijos. Mis tan amados hijos. ¡Perseveren y no se rindan nunca! Su sacrificio cuaresmal pronto habrá concluido, y muy pronto “verán el sol en el horizonte”, es decir, perseveren, porque al terminar la Cuaresma los sufrimientos disminuirán, ¡aunque incluso entonces aún se necesitarán mucha expiación, sacrificio y oración!

La Cuaresma es un tiempo especial, así que aprovéchenlo y pónganlo, junto con ustedes mismos, por completo al servicio del Señor. ¡Las gracias que fluyen hacia la Tierra se están preparando ahora para ser grandes, y siempre en días festivos especiales fluyen en gran abundancia hacia ustedes y descienden sobre su Tierra! Este tiempo de gracias se extiende hasta el Domingo de la Misericordia, así que aprovechen este tiempo y entréguense por completo a Jesús, quien se entregue a ÉL dará buenos frutos.

¡Así que entréguense por completo a Mi Hijo y conságrense a ÉL! Un hijo consagrado a Jesús siempre tendrá gracias especiales, pero deben consagrarse a Jesús por amor a ÉL y confiar plenamente en ÉL. Jesús podrá entonces cuidar de ustedes, pero deben entregarse por completo a ÉL ¡y aceptar TODO por amor a ÉL! ¡Deben actuar, orar y vivir con amor! Pídannos, y Nosotros los ayudaremos.

Mis hijos. Las gracias son grandes en este tiempo, pero muy pronto la misericordia dará paso a la justicia. ¡Por eso, aprovechen el poco tiempo que aún queda y “ayuden” a Jesús donde y como puedan! Muchas almas aún no lo han encontrado a ÉL, pero aún queda el “Aviso” para

guiarlas también a Jesús. Después vendrá la gran división, y ustedes deben firmemente afianzados en Jesús.

Mis hijos. En estos mensajes les hemos dado instrucciones detalladas para una vida con Jesús en el aquí y ahora y en la eternidad. Aprovechen estos mensajes y prepárense.

Con amor,

Su Madre en el Cielo, que tanto los ama, junto con los santos aquí presentes, que estarán todos a su lado con solo pedírselo.

Aprovechen la “ayuda” que les ofrecemos y oren, hijos Míos, porque aún se necesita mucha

oración. Amén. Así sea.

Ahora vete. Amén.