154. ¡El tiempo del fin ha comenzado! — 27.05.2013

Mi hija. Dile al mundo que el tiempo se acerca, en el cual estaremos activos directamente entre ustedes. Estaremos con ellos, Nuestros hijos, tal como ya estamos contigo y muchos otros ahora. La diferencia será que ellos no nos perciben como tú lo haces, sin embargo, se dan cuenta de Nuestra presencia a través del sentimiento de amor, bondad, benevolencia, alegría, paz y de armonía. Sentirán un cambio positivo, beneficioso, no obstante, este cambio será «tangible» porque es espiritual y energético. Esto último lo sentirán.

El tiempo del fin ha llegado, la fecha está fijada y el amor de Dios enviado. Para salvar tantas almas como sea posible, debemos alcanzarlas para que se convierten y den su SÍ a Jesús, su Redentor y Salvador.

Por lo tanto, Mis amados hijos, ahora llegaremos unidos a la tierra para advertir a Nuestros hijos. Ellos sentirán que algo va mal en su mundo y en su vida, y a través de Nuestra presencia espiritual entre ustedes, ellos intuitivamente sentirán lo bueno, lo reconocerán y, ojalá, cambiarán.

Para esto necesitamos nuevamente su oración, porque si oran y aceptan sacrificios por ellos, entonces puede haber un cambio en ellos y Dios Padre puede obrar con Su Espíritu Santo y por medio de Jesús, Su hijo unigénito, en esta alma y en el espíritu.

Mis queridos hijos. Por favor, también prepárense ustedes para Nosotros. De esta manera, unidos, podemos lograr mucho bien y aún causar miles e incluso millones de conversiones, salvando así estas almas.

Oración No 20: Oración para ayudar a la salvación de almas

Querido Jesús, quiero ser tuyo, escucharte y confiar en ti. Dame tu Espíritu Santo para que me guíe a través de este tiempo y me ilumine con su claridad.

Señor, concédeme el don de hacer Tu voluntad y de salvar muchas almas más Contigo y con Tus ayudantes celestiales.

Déjame ser Tu sirviente y guíame como quieras. Amén.

 

Oración No 20 A: Oración de seguimiento para ayudar a la salvación de almas

Señor, ten piedad de las almas perdidas.

Señor, dales Tu amor.

Señor, atrápalos y transforma sus corazones.

Señor, dame la fuerza para orar por ellos.

Amén.

 

Mis hijos. Con estas dos oraciones apoyan Nuestra obra de salvación de almas. Récenlas diariamente y el Espíritu Santo los guiará e iluminará en todo momento. Así hacen el bien a sus hermanos y hermanas. Así, podremos alcanzar, tocar y transformar muchas almas.

Que así sea.

Gracias, Mis queridos hijos. Los quiero mucho.

Su Madre en el Cielo.

Madre de todos los hijos de Dios.

Mis hijos. Muchas almas serán salvadas. Crean y confíen, porque así sucederá.