813. ¡No teman, sino confíen en Mí! — 15.01.2015

Mi hija. Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra lo siguiente:

Se avecinan tiempos oscuros, pero si están firmemente arraigados en Mí, su Jesús, entonces no tienen nada que temer.

El “tiempo más cruel” no durará mucho, Mi Padre no lo permitirá. Por eso, entréguense por completo a Mí y déjese guiar, y no den ningún paso sin “consultar” al Espíritu Santo (= orar pidiendo claridad y guía).

Por favor, confíen, Mis hijos, porque YO SOY su camino hacia la gloria. Yo vendré a redimirlos, pero primero deben entregarse por completo a Mí, recitar/repetir diariamente la oración de consagración n.º 31 y confiar plenamente en Mi providencia y en la del Padre.

Mis hijos. Aquellos de ustedes que tengan la oportunidad: cultiven plantas medicinales y verduras. Familiarícense con los remedios que encuentran en la naturaleza, pues cada vez más se les niega el acceso a medicamentos eficaces e inocuos para ustedes.

Aprovechen el poder curativo que el Padre les regala en la naturaleza, y abastezcan ustedes mismos con frutas y verduras frescas. Compartan con sus hermanos y hermanas que no tienen la posibilidad de cultivar sus propios alimentos, y establezcan una red entre ustedes para abastecerse mutuamente.

NO LO PUBLIQUEN EN INTERNET, ni utilicen tampoco ningún otro medio de propaganda de la era moderna, porque: el maligno los controla allí, por eso utilicen solo medios seguros de difusión, como el boca a boca, reuniones de personas con ideas afines, etc.

Por favor, escuchen Mi Palabra, ¡pues quien utilice Internet para esto puede ser responsable de la perdición de muchos hijos creyentes! No tomen Mi Palabra a la ligera, pues están más cerca del fin de lo que ustedes puedan imaginar.

Prepárense, Mis amados hijos, y confíen. Yo vendré para vencer, y llegará el tiempo de Mi Nuevo Reino. A todos ustedes los que me sean fieles y entregados, los llevaré conmigo. Así que aguanten aún un poco más, Mis hijos, y prepárense.

Utilicen las oraciones de este y otros mensajes, y oren siempre que los llamemos. El diablo está más activo que nunca, pues ahora quiere ejercer su poder sobre todos ustedes. Lo hace través de su élite y sus secuaces conjurando -en misas oscuras de adoración y de “ofrendas” satánicas- y llevando a cabo sus planes, pero, mis amados hijos, ¡la oración de todos ustedes se contrapone a ello!

¡Por eso, utilicen la oración y oren por la noche, cuando Nosotros los llamamos! Pidan a su Santo Ángel de la guarda que mantenga viva la oración, continuando a orar con ustedes, con su alma, cuando estén cansados y/o distraídos.

Oren, Mis hijos. ¡Mis Santos Ángeles y los Santos de la Comunión de los Santos oran con ustedes! ¡Pídanles, y ellos unirán su oración a la de ustedes!

Mis hijos. El fin está cerca, pero pronto todo habrá sido consumado. No teman, sino confíen en Mí. Yo, su Jesús que tanto los ama, vengo a redimirlos. Amén. Así sea.

Con profundo amor.

Su Jesús.
Hijo del Todopoderoso y Redentor del mundo. Amén.

Aquellos de ustedes los que no puedan sembrar por sí mismos, acumulen provisiones de alimentos y agua potable. Amén.”