855. ¡ES LA ELECCIÓN ES DE USTEDES! — 25.02.2015
Hija mía. Mi querida hija. Por favor, diles hoy lo siguiente a los hijos del mundo:
No se distraigan con lo mundano sino acérquense a Mi Hijo y comiencen a preparar su alma para ÉL, porque cuando ÉL venga a ustedes, con todas las señales desde lo alto del Cielo, y sea visible en toda su tierra, desde cada rincón y en cada ciudad, entonces deben estar listos para su Redentor, porque el diablo hará todo lo posible por hacerlos caer e impedirles reconocer camino hacia Jesús y hacia el Reino de los Cielos.
Mis hijos, estén advertidos, pues los tiempos se oscurecen. Deben despertar de su “sueño de la Bella Durmiente”, pues quien ahora no se declare a favor de Jesús, no prepare su alma para ÉL, su Redentor que tanto lo ama, y no abra los ojos y los oídos a la verdad, pronto tendrá un despertar terrible, pues el diablo está a punto de tomar el dominio del mundo, y cualquier medio le parece válido para lograrlo, y quien ahora no se afiance en Jesús, se hundirá en su mar de mentiras (él del diablo), y no alcanzará su eternidad en gloria junto al Señor, más bien será arrojado a los pies del diablo como forraje, y este lo humillará y torturará de la manera más cruel. Anhelará la “muerte”, PERO EL ALMA ES INMORTAL, y este sufrimiento y esta angustia y este tormento durarán eternamente, y su alma sufrirá, sufrirá, sufrirá.
Mis hijos. Levántense ahora y no permitan que tengan que pasar su eternidad en los fuegos del infierno del diablo, PORQUE ¡ES LA ELECCIÓN ES DE USTEDES!
Un “SÍ” a Jesús es el primer paso hacia el Reino de los Cielos, así que declárense, Mis hijos, ¡y háganse dignos!
¡Declárense a favor de Jesús y vivan según Su Palabra!
¡Declárense a favor de ÉL, de su Redentor, y “cosechen los frutos del Paraíso”!
¡Jesús es su camino! ÉL es la luz, la vida y el amor, ¡y solo con ÉL se les concederá el Nuevo Reino!
Quien no se declare ahora, pronto se arrepentirá, pues las mentiras del diablo serán desenmascaradas, ¡pero para la mayoría de ustedes entonces ya será demasiado tarde!
Declárense, Mis hijos, y no esperen más, pues el imperio de mentiras del diablo no es más que un lugar de sufrimiento, miseria y tortura. Se “desmoronará” como una ilusión hecha de formaciones de niebla, y solo quedará un lugar de horror en el que su alma quedará atrapada para siempre.
¡No juegan su eternidad cayendo en la trampa del diablo!
¡Declárense, Mis hijos, porque Mi Hijo es el camino! Amén. Así sea.
Con amor maternal,
Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.
