862. ¡Su irresponsabilidad le “desgarrará” el alma! — 04.03.2015

Mi hija. Por favor, diles hoy lo siguiente a los hijos del mundo:

¡Abran sus corazones a Mi Hijo y no permitan que el diablo oscurezca sus almas, porque: ¡como ovejitas ciegas, corren tras aquel que los conduce al matadero!

¡Abran sus ojos a la verdad y reconozcan los signos de los tiempos! Quien no se prepare, se perderá, porque sus días en la tierra están contados.

¡Abran sus oídos y escuchen con atención! No escojan solo lo que les agrada de lo que escuchan, sino que escuchen CON ATENCIÓN y NO SE ENGAÑEN PINTÁNDOSE LAS COSAS MEJOR DE LO QUE SON, pues así se creen a salvo cuando en realidad no lo están, SOLO PARA TRANQUILIZAR SU CONCIENCIA, y al mismo tiempo le hacen el juego al maligno, pues todo aquel que, ingenuo y cegado por una falsa seguridad, no haga nada y/o incluso lo siga (al diablo), no solo perderá el mismo su Vida Eterna a manos del diablo, sino que cargará con una culpa grandísima, pues arrastrará a muchas almas inocentes a la perdición, PORQUE NO SE VOLVIÓ HACIA JESÚS, sino que tranquilizó su conciencia con mentiras y medias verdades, SOLO PARA NO TENER QUE CAMBIAR, y eso le costará muy caro, pues paga con su eternidad, que regala SIN ESTAR CONCIENTE DE ELLO al diablo, haciendo caso omiso de todas las advertencias, y arrastra a otros al infierno, especialmente si tiene familia e hijos, y por esta gran culpa que carga sobre sí, será atormentado por toda la eternidad, y este tormento es grande, pues se dará cuenta de su gran culpa por la irresponsabilidad que mostró en vida, y eso por sí solo ya le “desgarrará” el alma, y esta sufrirá, sufrirá, sufrirá.

Mis hijos. ¡Conviértanse, pues el infierno no es un lugar hacia el cual deban dirigirse!

Reúnan tesoros para la eternidad junto al Señor y Padre, y declárense a favor de Jesús, pues solo ÉL es la llave de la eternidad, pero sin ÉL estarán perdidos. Amén.

Pónganse en marcha, pues les queda muy poco tiempo. Amén.

Los amo.

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.