876. ¡Proclamen Nuestra Palabra! ¡Den testimonio! — 11.03.2015

Mi hija. Escribe ahora. Por favor, diles a los hijos lo importante que son su oración y las peregrinaciones hacia Nosotros, diles que escuchamos sus oraciones y:

Den testimonio de las gracias que reciben de Nosotros.

¡Díganles a las personas que existimos y háblenles de Nosotros, de Nuestros lugares sagrados, iglesias y sitios!

Compartan el Evangelio y vivan las enseñanzas de Mi Hijo.

Su regreso está muy cerca, y es de suma importancia que las personas se conviertan a ÉL.

Dile a los hijos que los amamos y que intercedemos ante el Trono del Señor por todo aquel que Nos lo pide.

Diles lo importante es “comunicarse” con Nosotros, pues estamos aquí para ellos, ayudamos donde se necesita ayuda, aliviamos donde se necesita alivio, guiamos donde se necesita guía y oramos donde se necesita oración.

¡Sal al mundo y proclama Nuestra Palabra! El tiempo de preparación pronto terminará, y a Nuestros hijos apenas les queda tiempo.

Solo su conversión los salvará, hijos amados, solo Mi Hijo es el camino y la salvación para ustedes. ¡Así que acérquense a ÉL, confiesen su fe y conviértanse! Prepárense y purifíquense, pues les queda poco tiempo antes de que la ira del Padre caiga sobre la Tierra.

¡Quien no esté preparado para el fin, se perderá! ¡El diablo se apoderará de su alma y ya no habrá vuelta atrás! La ira del Padre lo alcanzará, y perecerá en las llamas del fuego. El diablo se regocija, pues “devorará” almas, [luego] las escupa y las pisotea. Les inflige un sufrimiento infinito, lo cual le proporciona cierta satisfacción y “placer”, pero nunca se sacia, y así el alma queda expuesta cada vez más a la tortura y al tormento.

Mis hijos. Mis hijos tan amados por Mí. ¡Acérquense a Jesús a tiempo para salvarse de toda esta tortura y este tormento! ¡Purifíquense y manténganse alejados del pecado! ¡Un alma que está con Jesús no se perderá! El diablo no tendrá ningún poder sobre ella, y se librará de la ira de Dios, pues los hijos fieles de Jesús serán protegidos y elevados, pero ¡DEBEN SER OBEDIENTES Y FIELES, de lo contrario se perderán!

Mis hijos. Jesús los ama. ÉL ES amor en su forma más pura, al igual que el Padre, QUIEN los creó por ese amor, les envió a Su Hijo y les perdona una y otra vez a través de Jesús.

¡Así que acérquense ahora a Jesús y denle a ÉL su SÍ, para que con ÉL y a través de ÉL encuentren al Padre y ninguna aflicción toque su alma!

¡No le den poder al diablo sobre ustedes al mancillarse con el pecado, sino vivan en pureza y alejados del pecado!

Vivan con Jesús y entréguense por completo a ÉL, así no podrán perderse y cosecharán los frutos del paraíso renovado.

Vengan, Mis hijos, vengan, porque aún no es demasiado tarde. Conviértanse en hijos dignos del Señor y vivan de manera que agraden a Dios, su Creador. Los amo y los bendigo,

Su Madre en el Cielo junto con los santos aquí presentes.

Vengan, Mis hijos, aún no es demasiado tarde. Amén.