878. ¡Se Me ha concedido el poder de aplastar la cabeza de la serpiente! — 12.03.2015

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy lo siguiente a los hijos:

Dejen que su luz resplandezca, porque muy pronto llegará la oscuridad y se extenderá por todos aquellos corazones que no hayan encontrado a Mi Hijo. Conviértanse, pues, hijos amados, y corran hacia Mi Hijo, quien los espera lleno de amor.

No esperen más, Mis hijos, pues muy pronto terminará el tiempo de preparación, y quien no haya encontrado a Jesús no podrá “soportar” Su Luz, ¡pues tan pura es y tan oscurecida está su alma, que preferirá las tinieblas a la Luz Divina, solo para no soportar el dolor de la purificación!

Mis hijos. Prepárense, porque cuando la oscuridad se cuele en su alma, su sufrimiento será grande -aquí, como en la eternidad.

Así que encuentren ahora a Mi Hijo, únanse a ÉL y AFÍRMENSE en ÉL, para que no se pierdan y su luz pueda resplandecer por toda la eternidad. Amén. Así sea.

Yo, su amada Madre, estoy con ustedes, los guío y los protejo, pues a Mí, su Santa Madre en el Cielo, se Me ha concedido el poder de aplastar la cabeza de la serpiente, y eso es lo que haré.

Perseveren, amado Ejército Remanente, porque pronto llegará el momento, y la felicidad eterna, la paz perpetua y la plenitud indescriptible serán los frutos que cosecharán.

Perseveren y permanezcan fieles a Jesús. Con ÉL encontrarán la salvación. Amén.

Su Madre en el Cielo que los ama.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

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“Pronto todo estará consumado, Mis hijos. Perseveren. Yo, su Jesús, estoy preparado junto con las Huestes Celestiales de los ángeles de Mi Padre. Amén. Perseveren y permanezcan fieles a Mí. Amén.”

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“Ningún hijo que sea fiel a Jesús se perderá. Se lo prometemos. Amén.” Dios Padre con Sus ángeles y la Madre de Dios.