1527. ¡A su mundo le espera un cambio radical, impuesto con mano dura y cruel! — 13.03.2026

Jesús: Mi hija. Se avecinan tiempos difíciles, y a su mundo le espera un cambio radical, impuesto con mano dura y cruel.

Madre de Dios: No se desesperen, Mi Hijo estará con ustedes.

Jesús: Mi hija. El anticristo domina a sus políticos. Le sirven y bailan como sus marionetas al son de su ‘canto’, solo que este no es ni amoroso ni dulce, es amargo, y él los enfrenta a todos entre sí, ¡aunque no lo parezca!

Madre de Dios: Hijos, Mis amados hijos. Sus políticos no deciden por el bien de su pueblo, sino que están bajo la influencia del anticristo, ¡quien les dicta lo que deben hacer!

Jesús: Hijos, hijos, Mis hijos tan amados por Mí. ¡Deberían orar y prepararse para lo peor que se está avecinando!

Bonaventura, Santos, Santos Ángeles y apóstoles: en estos mensajes, amados hijos, y es eso lo que son, encontrarán la guía para ello.

Madre de Dios: ¡Es importante que estén con Jesús y sepan discernir!

¡Es importante que recen, amados hijos, y es eso lo que son, porque solo en la oración encontrarán claridad, perseverancia y fuerza!

Mi Hijo, su Jesús, se las concederá si LE rezan, LE piden e invitan a estar siempre con ustedes y a actuar a través de ustedes y en ustedes, ¡en su vida!

Dios Padre: Entréguense por completo a ÉL, a Mi Hijo que tanto los ama, porque solo ÉL los protegerá del engaño y de los caminos erróneos, solo ÉL los guiará hacia Mí, hacia su Padre en el Cielo que los ama, y los protegerá en el camino hacia Mí.

Juan: Amados hijos, y es eso lo que son. Yo, su Juan, estaré con ustedes en estos tiempos y rezaré por ustedes. Lo peor está por venir, así que prepárense y fortalézcanse en la oración.

Dios Padre: Recen por la paz, amados hijos, ¡recen por la paz!

Yo, su Padre en el Cielo, los amo tanto.

¡Los hijos deben convertirse para no perderse!

¡Deben convertirse para reconocer la verdad!

¡Y deben convertirse para poder escapar del anticristo!

Jesús: Solo aquel que esté conmigo, con su Jesús, no se perderá.

Tomen estas palabras a pecho, porque solo así entrarán en la gloria del Padre y en Mi Nuevo Reino.

Quien no escuche, quien no esté preparado, se rendirá en estos tiempos, ¡y bienaventurado aquel que me haya escuchado a Mí, su Jesús, que Me siga, que haya tomado su cruz y que Me sirva con amor!

¡Bienaventurado aquel que se haya entregado a Mí, que ha puesto a sí mismo y a sus seres queridos en Mis Santas Manos y que nos ama a Mí y al Padre por encima de todo!

¡Bienaventurado aquel que implora al Espíritu Santo claridad y discernimiento, pues solo a través de Mi Espíritu Santo sabrán distinguir!

¡Bienaventurado aquel que se entrega por completo a Mí, pues nunca lo dejaré solo y él –su alma- entrará en la gloria que se avecina tras este tiempo!

¡Allí vivirán en Mi presencia, como hijos dichosos, puros, alegres, sanos y amorosos!

¡Exultarán de felicidad, y su alma estará llena de alegría y plenitud!

¡Vivirán en la gloria, y nadie, repito, nadie podrá quitarles este estado, pues el Reino de los Mil Años de paz comienza, y bienaventurado aquel que se haya preparado!

¡Bienaventurado aquel que esté completamente conmigo, con su Jesús, porque vivirá en gloriosa gloria, libre de pecado y tentación, libre del mal y de las desgracias, libre [de verdad] y lleno de amor, un estado que no conocen en su mundo y que no se puede describir ni remotamente con palabras!

Dios Padre: Amados hijos Míos. Mi Hijo los está esperando. ¡Así que digan SÍ a ÉL y vivan su vida plenamente con ÉL, para ÉL y para Mí! Amén.

Su Jesús en agonía con Dios Padre, la Santísima Madre de Dios y Juan, muchos Santos y Santos Ángeles y los apóstoles. Amén.