789. ¡Oren por la liberación de su alma! — 22.12.2014

Mi hija. Mi querida hija. Qué bueno que hayas llegado. Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra que los amamos. Por este amor, todos Nosotros estamos a su disposición y los guiamos, si nos lo piden, hacia Jesús, su Señor y Salvador.

Mis hijos. Oren por la liberación de su alma de todo lo malicioso, pecaminoso e impuro, pues tan pronto como su alma sea liberada, podrá ser feliz y encontrar al Señor. Quien está tan atrapado en lo terrenal, mancillado por todas las seducciones y tentaciones del diablo, difícilmente seguirá a Mi Hijo.

Deben desprenderse de este mundo de apariencias, y deben despojarse de los velos de niebla que el diablo ha colocado sobre ustedes, para que puedan volver a ver con claridad y reconocer el camino a casa. Tan pronto como lo hayan hecho, se manifestará un rayo de luz. Su alma reconocerá cuál es el camino hacia Mi Hijo y hacia la eternidad, pero DEBEN ESCUCHARLA y no ahogarla con su lastre cotidiano y la suciedad de las cosas terrenales.

Mis hijos. ¡Purifiquen su alma y libérenla de todo el lastre/las cargas que pesa/n sobre ella! Ya es hora. El fin está a sus puertas, y pronto llegará, y ustedes no están preparados para ello.

¡Purifíquense! ¡Hagan penitencia y arrepiéntanse! ¡Libérense de las trampas del diablo y regalen a Jesús su SÍ! Quien vive con Jesús será liberado. Podrá escapar del aquí y ahora de la

apariencia, y reconocerá la verdad.

Así que regalen a Jesús su SÍ, porque su SÍ sincero es el primer paso hacia ÉL. Corran a Sus Santos Brazos que los acogerán, los mantendrán a salvo y los sanarán. Y recen, hijos Míos, porque su oración obra los milagros de este tiempo del fin. Amén.

Los amo.

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

“Oren al San Miguel Arcángel por la liberación de su alma y por protección. Amén.”