779. ¡No están viendo la profecía de Juan en el tiempo presente! — 15.12.2014

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, escribe y escucha lo que Nosotros, tu Madre en el Cielo, los Santos, Dios Padre y Jesús, tenemos que decir hoy a los hijos de la Tierra:

Hijos, ¡despierten! El fin está a sus puertas, ¡pero simplemente no quieren creerlo!

La mayoría no lo ve, los demás creen que vendrá más tarde, ay, hijos, ¡qué incrédulos y qué descarriados son!

Incluso aquellos de ustedes los que creen en Jesús, ¡no están viendo la profecía de Juan en el tiempo presente! ¡Y esto, aunque todo lo que Nosotros Le mostramos a Él se está cumpliendo y ustedes lo están viviendo [presenciando] hoy en su mundo!

Mis hijos. Mis hijos tan amados por Mí. ¡Despierten antes de que sea demasiado tarde! Pronto habrá llegado el fin, ¡pero ustedes no se han preparado! Ustedes desprecian Nuestras advertencias, desdeñan y se burlan de Nuestra Palabra y de quienes la anuncian -¡acaso no han aprendido nada!

¡Contemplan su historia, la que está escrita en el Libro Sagrado del Padre, y pregúntense si la incredulidad no se repite en su época actual!

¿Acaso deben suceder cosas aún mucho peores para que se den cuenta en qué época se encuentran?

Hijos, despierten y den su SÍ a Jesús. El fin se acerca a pasos agigantados y ustedes permanecen en la irrealidad y la incredulidad.

Quien no se prepare, se perderá, y las profecías del Nuevo Reino no le serán concedidas. Se perderá ante el adversario, si no se convierte y encuentra a su Jesús.

(Jesús): Amados hijos, escuchen bien ahora, porque el tiempo del fin está casi aquí:

“Declárense por Mí, por su Jesús, y sigan el camino hacia el Padre. Conmigo encontrarán la salvación”.

(Dios Padre:) “Así que profesen ahora su fe en Mi Hijo y entren con ÉL en el paraíso que YO he creado para ustedes: el Nuevo Reino de Mi Hijo, que está abierto a todo aquel que regale su SÍ a Jesús.”

(Madre de Dios:) Mis hijos. ¿A qué están esperan aún? Levántense y prepárense. Jesús los está esperando. Amén.

Con profundo amor,

Su Madre en el Cielo,

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación, junto con Dios Padre, Jesús y los santos. Amén.