808. ¡…y pedirle una y otra vez al Espíritu Santo! — 10.01.2015

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra lo siguiente:

No sigan a aquellos que les mienten y engañan, pues son secuaces del diablo, aunque fingen ser “buenos”, los engañan con una “falsa devoción a Mi Hijo”, con dulces palabras, con “supuestas buenas obras” y muchas otras cosas que los confunden y les impiden o dificultan reconocer la verdad.

Despierten y acudan todos a Jesús, Mi Hijo que tanto los ama, pues SOLO CON ÉL serán felices, solo A TRAVÉS DE ÉL entrarán en el Reino de los Cielos, SOLO ÉL es el camino hacia el Padre. SIN ÉL, todos estarán perdidos.

Así que conviértanse ahora y declárense por Jesús, para que el diablo no pueda robarles el alma, y oren, Mis hijos, ¡porque su oración los protege, los libera, los sana y les da esperanza! Se volverán fuertes y poderosos y podrán mirar a la verdad a los ojos, pero deben orar y pedirle una y otra vez al Espíritu Santo, porque sin ÉL se perderán.

Mis hijos.

¡Usen [aprovechen] las oraciones que les hemos regalado en este y otros mensajes y conviértanse! El tiempo apremia, así que conviértanse antes de que sea demasiado tarde. Amén.

Su Madre en el Cielo que los ama.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.