829. ¡Apoyen a sus sacerdotes con la oración y con hechos! — 30.01.2015

Mi hija. Mi querida hija. Siéntate y escucha lo que Yo, tu Madre en el Cielo que te ama, tengo que decirles hoy a los hijos del mundo:

Los amo, Mi amado rebaño de hijos, y rezo por ustedes ante el trono del Padre para que se declaren a favor de Jesús, su Redentor, y que reconozcan la verdad, pues el fin está muy cerca, sin embargo, en su mundo todo parece “demasiado pacífico” como para que quieran creerlo, pues mientras (todavía) les va bien, ¡ustedes creen que todo está en perfecto orden y no se dan cuenta del peligro que ya los acecha a la vuelta de la esquina!

Mis hijos. Acérquense a Jesús y no se cierren a la verdad: ¡su perdición está planeada y ha se ha marcado el rumbo para alcanzar ese objetivo del diablo! Así que no confíen en los advenedizos, sino observen lo que está sucediendo y ¡REFUGIÉNSE en Mi Hijo, su Jesús! ¡Solo ÉL es el camino hacia la gloria! ¡Con ÉL superarán y sobrevivirán al fin! Pero sin ÉL estarán sin esperanza y se perderán, y los días que vienen pesarán mucho sobre ustedes, sobre su alma.

¡Así que declárense a favor de Mi Hijo y oren por [poder] estar cerca de ÉL! ¡Quien se haya entregado por completo a Mi Hijo, ¡no perecerá! Jesús vendrá y ÉL vencerá, y comenzará la era de los 1000 años de paz, pero deben darle a ÉL su SÍ irrevocable, serle fieles y devotos a ÉL y poner su esperanza y confianza en ÉL, ¡para que no se pierdan y no sean arrojados a los pies de Satanás!

“Perseveren, Mis amados hijos, ¡porque Mi venida está muy cerca!

Oren por sus sacerdotes cristianos, Mis hijos, porque para ellos comienza ahora un tiempo difícil.

Apóyenlos y no los juzguen. Sus decisiones serán difíciles, y muchas no las entenderán, pero ellos volverán a encontrarse conmigo cuando se den cuenta de hacia dónde van.

Manténganse alertas e infórmenlos, pero manténganse alejados cuando ellos hagan la voluntad de la bestia.

Estos sacerdotes se perderán, pues han decidido oponerse a Mí. Amén.

Oren ahora por sus sacerdotes, para que permanezcan fieles y devotos a Mí y no se pierdan a manos de la bestia. Amén.

Su Jesús.”

Mis hijos. Escuchen a Mi Hijo y apoyen a sus sacerdotes con la oración y con hechos. No permitan que se pierdan, sino ayúdenlos a permanecer/poder permanecer fieles a Mi Hijo. Ustedes deben apoyarlos como puedan, pues son ellos quienes están expuestos a duras pruebas y a las más fuertes tentaciones y, desde el punto de vista humano, pueden perderlo todo con ello.

Mis hijos. Acompáñenlos y apóyenlos. En todo el mundo están siendo tentados ahora por el diablo. Amén.

Oren por ellos, son tan queridos para Mi Hijo. Gracias, Mis hijos.

Con amor,

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

Oren por los sacerdotes.

Amén.”