1534. ¡Ya ahora son esclavos suyos! — 16.06.2026

Mi hija. Dile al mundo que rece, porque:

¡Solo a través de la oración alcanzarán la paz! ¡Solo a través de la oración!

¡Y solo a través de la oración alcanzarán el favor [de Dios]! ¡Solo a través de la oración!

¡Y solo a través de la oración permanecerán firmemente arraigados en el Señor Jesucristo! ¡Solo a través de la oración!

¡Y solo a través de la oración alcanzarán la paz en el corazón! ¡Solo a través de la oración!

Dile al mundo que se convierta, porque:

¡Solo a través de la conversión a Jesucristo alcanzarán el arrepentimiento en su corazón! ¡Solo a través de la conversión!

¡Y a través de la conversión a Jesucristo alcanzarán la paz en su interior! ¡Solo a través de la conversión!

¡Y a través de la conversión a Jesucristo alcanzarán claridad en la fe! ¡Solo a través de la conversión!

¡Y a través de la conversión a ÉL, su Jesús, alcanzarán fuerza y fortaleza! ¡Solo a través de la conversión!

Y dile al mundo que ya es hora, pues se encuentran al borde del abismo y la caída será profunda para muchos.

Pero diles a todos los hijos de los hombres que serán salvados si se convierten y el Señor los perdona, (¡) pero es necesario su conversión (!), (¡) su arrepentimiento (!), (¡) su oración (!) y su súplica (!), ¡para que el Señor pueda ayudarlos!

¡Diles a los hijos de la tierra que solo Jesús es el camino al Reino de los Cielos y a una vida de paz y amor!

Díselo de Mí parte, de su Bernadette Soubirous, quien, al igual que muchos santos, veo con profundo dolor:

¡Cómo los hijos se pierden en el pecado!

¡Cómo se han apartado del bien!

¡Cómo están expuestos a las tentaciones del diablo, y cómo no las reconocen, ni llegarán a reconocerlas!

¡Cómo se ponen a sí mismos en primer lugar, en vez de ser agradecidos y humildes, y de actuar con gratitud y humildad!

¡Cómo no reconocen a Jesús!

¡Cómo evitan a ÉL, que es el verdadero amor!

¡Cómo pisotean a ÉL, que quiere salvarlos!

¡Cómo han caído en la trampa del diablo y cómo se han enredado en su red:

¡De mentiras!

¡De pecado!

¡De hipocresía!

¡De abominaciones!

¡De injusticias!

La lista es larga, Mis hijos, larga y desagradable, ¡y ustedes no ven la salida!

¡No reconocen el pecado!

¡Están perdidos y confundidos, y no reconocen la verdad, porque se han apartado del bien!

¡Se han apartado de la fe!

Se han apartado de Jesús, QUIEN ES SU ÚNICO SALVADOR, y ya no ven con claridad, porque tampoco conocen ya al Espíritu Santo y, por el contrario, se dejan guiar por el espíritu maligno, que es el diablo. Amén.

Hijos, hijos. Les digo:

¡Si no se convierten, caerán y perecerán y quedarán a merced del diablo para toda la eternidad!

¡Ya ahora son esclavos suyos, y él nunca los tratará con amor!

Todo lo que hace está calculado, y todo lo que dice es fingido y está plagado de mentiras.

Estén advertidos, porque el tiempo se les está acabando.

Yo, su Bernadette, les traigo hoy este mensaje para que se conviertan y encuentren a Jesucristo, porque SIN ÉL ESTÁN PERDIDOS. Amén.

Tu y su San Bernadette de Lourdes. Amén.