1535. ¡Este camino es verdaderamente sencillo! — 18.06.2026
Jesús: Oh, Mi hija. Por favor, escribe por Mí, porque Mi Palabra debe ser escuchada para que el mundo se pueda sanar a través de la sanación de los corazones de Mis hijos, que están tan heridos y se encuentran en los mayores extravíos:
¡Porque no ven!
¡Porque no conocen ni a Mí, su Jesús que tanto los ama, ni a su Padre en el Cielo!
¡Porque no oren!
¡Porque no quieren a Mi Espíritu Santo!
¡Porque están atrapados en velos de niebla!
Y porque -tantos de ellos- sirven al diablo:
¡Por un poco de poder!
¡Por un poco de dinero!
Por reconocimiento, que les costará la salvación de sus almas si no despiertan, si no se apartan del maligno y de todas sus maquinaciones y si no vienen a Mí, a su Jesús, quien tanto los amo y los espero, sin embargo, el tiempo es corto, porque Mi adversario está preparado, y más rápido de lo que puedan imaginar, ustedes lo adorarán:
¡Porque no reconocen!
¡No ven con claridad!
¡Y se están exponiendo a un peligro enorme!
Sepan que Mi regreso está a punto de ocurrir, ¡PERO NO VOLVERÉ A MORAR ENTRE USTEDES POR SEGUNDA VEZ!
¡En eso podrán reconocerlo!
¡En eso podrán distinguir!
San Dismas: Mis hijos. Yo, su San Dismas, quien obtuve la gracia de que Jesús me levantara de inmediato y fui atado a la cruz junto a ÉL, verdadero y vivo, para morir en la cruz a Su Santo lado, les digo:
¡Su conversión los salvará!
¡Su conversión les traerá gozos eternos y la salvación del alma!
¡Su conversión los hará dignos y puros para presentarse ante Jesús, y:
¡Su arrepentimiento por todo lo que han hecho de manera pecaminosa les abrirá la puerta del Reino de los Cielos hacia Jesucristo y el Padre en el Cielo!
Sin conversión, sin arrepentimiento perecerán con el corazón endurecido y no alcanzarán el Reino de los Cielos. Pasarán la eternidad en el reino de las tinieblas, ¡y les digo que esto será lo más cruel y atormentador!
Les espera un tormento eterno, así que tomen en serio Mis palabras, Yo que soy testigo veraz, pues solo la conversión y el arrepentimiento los llevarán al Señor, Jesucristo, ¡y este camino es verdaderamente sencillo!
En un momento Yo aún era pecador, indigno e impuro, pero al momento siguiente en la cruz junto a Jesús, ¡LO reconocí a ÉL, al Hijo de Dios, y Su amor indescriptible! ¡Su misericordia indescriptible! ¡Su bondad indescriptible! Y ÉL, el más puro de todos los hijos, sin pecado y enviado por el Padre, Hijo del Altísimo, miró en Mi corazón, encontró arrepentimiento y penitencia y Mi fe sincera en ÉL, que es Santo y Todopoderoso, y ÉL Me redimió y Yo entré en el Reino de los Cielos y pude ver al Padre, quien con el corazón abierto, con los brazos abiertos y el mayor anhelo espera a cada uno de ustedes, quienes, sin importar cuán descarriados estén o hayan estado, sin importar lo que hayan hecho y cuántas veces hayan pecado, espera su conversión, su anhelo, su fe en ÉL, en Su Hijo, para que ÉL pueda regalarles la vida eterna en plenitud y riqueza de tesoros internos, y para que no se pierdan ni perezcan tal como lo hizo Mi compañero pecador, quien persistió en el pecado y la maldad y se burló de aquel que quería redimirlo y salvarlo a él y a todos -a ti también, hija Mía, a ustedes también hijos Míos- pero quien se mantuvo frío y condescendiente y, por lo tanto, entró en el reino del diablo.
Jesús: Mis hijos. Mis hijos tan amados por Mí. ¡Conviértanse, porque ¡solo Yo soy el camino!
¡Arrepiéntanse, pues solo a través del arrepentimiento serán liberados de sus pecados!
Perdonen, pues si no perdonan, ¡su corazón, su alma sufrirá!
Vuelvan a Mí, y así también ustedes alcanzarán el Reino de los Cielos en gloria, tal como lo hizo en su momento San Dismas, quien Me confesó arrepentido sus pecados, reconoció humildemente su indignidad y dejó que su fe en Mí resplandeciera al proclamarla y al arrepentirse, hacer penitencia y creer desde lo más profundo de su corazón. Amén.
Los amo mucho.
El tiempo es corto.
Oren mucho y oren con fervor.
Visiten sus lugares sagrados.
Acudan a los lugares Sagrados Míos y los de Mi Madre.
Ámense los unos a los otros y oren por la paz y la conversión de la humanidad. Amén.
Su Jesús desde la Cruz con San Dismas. Amén.
