783. ¡El más precioso de todos los regalos les fue dado en la Nochebuena! — 18.12.2014

MI hija. Mi querida hija. Por favor, diles a Nuestros hijos cuán importante que es celebrar la Navidad, pues el Señor les ha nacido, ¡y es una gran fiesta para todos ustedes que son hijos de Dios!

Celebren ahora esta Navidad con amor y oren, Mis hijos, al Señor y al Padre, pues por Sus gracias y milagros ustedes serán salvados y elevados, pero deben reflexionar, Mis hijos, y encontrarse completamente con Jesús, su Salvador.

Mis hijos. Honren al Padre, que les ha enviado un regalo tan generoso: SU Santo Hijo en la Tierra, para la redención de ustedes y del pecado.

Alaben, den gracias y denle la honra que ÉL merece: el más precioso de todos los regalos les fue dado (ha nacido) en la Nochebuena, así que lleven alegría y agradecimiento en sus corazones y esperanza y confianza en la Nueva Era:

Mi Hijo volverá, pero ÉL no morará entre ustedes. ÉL vendrá para triunfar, y gloriosos (serán) aquellos que hayan creído en ÉL y hayan confiado en ÉL.

Ámense los unos a los otros, Mis hijos, y celebren esta Navidad con recogimiento. Las gracias del Padre son grandes, solo tienen que pedirlas.

Con amor, Mis hijos.

Su Madre en el Cielo que los ama.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

782. ¡No pongan en juego su herencia por cosas pasajeras! — 18.12.2014

Mi hija. Mi querida hija. Buenos días. Por favor, diles hoy a Nuestros hijos de la Tierra lo

siguiente:

Deben declararse por Mi Hijo para recibir su herencia, pues quien no se declare por ÉL, Hijo del Padre Todopoderoso, no conocerá su herencia, pues las puertas le permanecerán cerradas a este reino, y el diablo obtendrá poder sobre él, lo robará y lo atormentará, y su eternidad será cruel, pues no LE ha dado su SÍ a Mi Hijo.

¡Hijos, despierten y reconozcan la verdad! El diablo juega un juego malvado con ustedes, pero

¡su poder se limita al inframundo y a los hijos que no se declaran por Jesús!

Su Tierra pasará, pero su alma no. ¡Así que no le “roben” la eternidad al lado del Señor -su hogar-, sino prepárense para este tiempo glorioso!

No pongan en juego [no arriesguen] su herencia por cosas pasajeras, pues su alma sufrirá y se perderá.

¡Así que regalen a Mi Hijo su SÍ y conviértanse en verdaderos hijos del Señor! Con ÉL, su alma vivirá por toda la eternidad, y verá al Padre.

Conviértanse, Mis hijos, y declárense. No les queda mucho tiempo. Yo, su Madre en el Cielo que los ama, se lo pido, pues su alma no debe perderse. Amén. Que así sea.

Su Madre en el Cielo que los ama.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

Escuchen Mi palabra y sigan Mi llamado, pues es el Padre quien Me encomendó esta misión.

Amén. Los amo.

781. ¡Sigan Mi llamado y oren los unos por los otros, para que el diablo no siga propagando aún más odio! — 17.12.2014

Mi hija. Mi querida hija. Quédate completamente con Nosotros. Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra lo siguiente:

Mucho sufrimiento está siendo infligido a Nuestros hijos creyentes en todo el mundo, y el odio que se está sembrando en muchos corazones se está desbocando. El diablo y sus demonios toman posesión de estas almas y las incitan a matar, abusar, asesinar, torturar, flagelar y a atormentar precisamente a aquellos que creen en Mi Hijo, LO siguen fielmente y LE son devotos.

Mis hijos. Este odio se extenderá cada vez más si no comienzan todos a vivir en amor unos con otros. Mi Hijo quiere salvar a cada alma, así que oren unos por otros y oren juntos, y llamen al Espíritu Santo para pedir ayuda y gracias para estas almas descarriadas, endurecidas y ennegrecidas, pues están atrapadas en el odio del diablo y no saben cómo escapar de él, ni tienen la voluntad de hacerlo, tan cegadas y poseídas están por los “secuaces” del diablo, que recorren su mundo y tientan a aquellos que son débiles, ¡“incultos” y a los que no están firmes en Jesús!

Mis hijos. Deben orar y deben confiar en Mi Hijo. Vivan según los mandamientos del Padre y sigan a Jesús. Quien se entrega al pecado será atrapado por el diablo. Sus demonios lo poseerán, y su vida se volverá desolada y llena de odio.

Manténganse, pues, alejados del pecado y nunca cedan ante él. El fin está cerca, y quien tome la decisión equivocada se perderá. Amén.

Sigan Mi llamado y oren los unos por los otros, para que el diablo no siga propagando aún más odio. Amén.

Estén alerta y oren, Mis hijos. Yo, su Madre en el Cielo que los ama, se lo pido. Amén.

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

780. ¡Aprovechen la oportunidad de la visión del alma! — 16.12.2014

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra que confíen. Su confianza en Mi Hijo es el “salvavidas” que los mantendrá “a flote” en los tiempos que se avecinan.

Mis hijos. Deben prepararse, porque el fin está cerca. Aprovechen la oportunidad de la visión del alma, porque cuando llegue a ustedes, CUANDO LES SEA REGALADA, ese será el momento en el que aún podrán cambiar su vida, podrán transformarse.

Después de eso, la decisión estará tomada, y solo los hijos que hayan encontrado a Jesús serán elevados en el fin de los días, que entonces ya no serán largos [muchos]. La paz volverá a ellos y en paz vivirán, mientras que los otros, los hijos perdidos, sufrirán, porque no Le dieron su SÍ a Mi Hijo.

Así que conviértanse a tiempo, ustedes que son incrédulos, porque solo Jesús es el camino hacia el Padre, el camino hacia una eternidad pacífica, amorosa, gozosa, alegre, feliz y de total plenitud. Aprovechen, pues, esta última de todas las oportunidades que muy pronto se les será regalada, y ¡caigan de rodillas pidiendo perdón, sí, suplicándolo!

No desperdicien su eternidad por orgullo, por terquedad, por ser obstinado y otras faltas de virtud. Ustedes son importantes, porque el Padre los ama, y su alma no debe perderse.

¡Así que escuchen Mi llamado y conviértanse! ¡Jesús ES su camino! ¡Su ÚNICO camino! Amén. Que así sea.

Los amo.

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

779. ¡No están viendo la profecía de Juan en el tiempo presente! — 15.12.2014

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, escribe y escucha lo que Nosotros, tu Madre en el Cielo, los Santos, Dios Padre y Jesús, tenemos que decir hoy a los hijos de la Tierra:

Hijos, ¡despierten! El fin está a sus puertas, ¡pero simplemente no quieren creerlo!

La mayoría no lo ve, los demás creen que vendrá más tarde, ay, hijos, ¡qué incrédulos y qué descarriados son!

Incluso aquellos de ustedes los que creen en Jesús, ¡no están viendo la profecía de Juan en el tiempo presente! ¡Y esto, aunque todo lo que Nosotros Le mostramos a Él se está cumpliendo y ustedes lo están viviendo [presenciando] hoy en su mundo!

Mis hijos. Mis hijos tan amados por Mí. ¡Despierten antes de que sea demasiado tarde! Pronto habrá llegado el fin, ¡pero ustedes no se han preparado! Ustedes desprecian Nuestras advertencias, desdeñan y se burlan de Nuestra Palabra y de quienes la anuncian -¡acaso no han aprendido nada!

¡Contemplan su historia, la que está escrita en el Libro Sagrado del Padre, y pregúntense si la incredulidad no se repite en su época actual!

¿Acaso deben suceder cosas aún mucho peores para que se den cuenta en qué época se encuentran?

Hijos, despierten y den su SÍ a Jesús. El fin se acerca a pasos agigantados y ustedes permanecen en la irrealidad y la incredulidad.

Quien no se prepare, se perderá, y las profecías del Nuevo Reino no le serán concedidas. Se perderá ante el adversario, si no se convierte y encuentra a su Jesús.

(Jesús): Amados hijos, escuchen bien ahora, porque el tiempo del fin está casi aquí:

“Declárense por Mí, por su Jesús, y sigan el camino hacia el Padre. Conmigo encontrarán la salvación”.

(Dios Padre:) “Así que profesen ahora su fe en Mi Hijo y entren con ÉL en el paraíso que YO he creado para ustedes: el Nuevo Reino de Mi Hijo, que está abierto a todo aquel que regale su SÍ a Jesús.”

(Madre de Dios:) Mis hijos. ¿A qué están esperan aún? Levántense y prepárense. Jesús los está esperando. Amén.

Con profundo amor,

Su Madre en el Cielo,

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación, junto con Dios Padre, Jesús y los santos. Amén.

778. ¡Donde no hay amor, Mi Hijo es profundamente herido! — 14.12.2014

Mi hija. Mi querida hija. Hoy te hemos mostrado lo siguiente:

Mi Hijo habita en ti, así ÉL como habita en cada uno de ustedes. Por eso es tan importante que se encuentren unos a otros con amor, porque todo lo que le hacen al otro, se lo hacen a Mi Hijo, y donde no hay amor, Mi Hijo es profundamente herido.

Deben amarse unos a otros, Mis hijos, para estar plenamente unidos a Jesús. No se juzguen unos a otros, sino busquen en ustedes el amor por el otro, sin importar cuán profundamente enterrado esté en ustedes: traten siempre al otro con amor, porque Jesús habita en cada uno de ustedes, ÉL ES el amor más puro, y en este amor deben tratarse unos a otros.

No confundan el amor con el enamoramiento, porque no se trata de eso. ¡Es el amor del Señor con el que deben encontrarse y en el que deben vivir EN TODO MOMENTO!

Mi Hijo nació por ustedes para encender este amor en cada uno de ustedes, y quien se encuentre plenamente en ÉL vivirá este amor.

Pidan al Espíritu Santo que les ayude, para que comiencen a amar incluso a sus enemigos. No es fácil para ustedes, pues están tan profundamente arraigados en el orgullo y la presunción, pero si comienzan a ver a Jesús en cada uno de ustedes y le ofrecen el amor de Mi Hijo, alegrarán a Jesús, y esa alegría les será concedida a ustedes. Pero si juzgan y actúan con maldad, entonces ese amor se retira, ¡hieren a Mi Hijo y, con ello, también a ustedes mismos!

Mis hijos. ámense unos a otros como Jesús los ama, y no juzguen, pues a ninguno de ustedes le corresponde juzgar. Amén. Que así sea.

Con profundo amor maternal,

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

777. ¡Las gracias que el Padre concede en este tiempo de Navidad son grandes y de un carácter especial! — 13.12.2014

Buenos días, Mi hija. Por favor, diles hoy lo siguiente a los hijos de la Tierra:

Confíen en Mi Hijo, que es Santo, y entréguenle a ÉL su vida. ÉL cuidará de todos ustedes, y ÉL los elevará, pero deben entregarse por completo a ÉL, su Salvador.

Mis hijos. Se acerca la Navidad, y muy pronto ustedes, los hijos creyentes del Señor celebrarán el nacimiento de Mi Hijo. ¡Celebren esta fiesta tan santa en paz y con alegría y amor en sus corazones!

El Padre les ha regalado a SU Santo Hijo, ¡así que alábenlo, hónrenlo y denle gracias a ÉL con todo su corazón y con todo su ser!

La Navidad es una fiesta especial, pues el Señor ha nacido para ustedes. Por eso, hónrenlo a ÉL y oren a ÉL, asistan a sus Santas Misas y orienten su vida por completo hacia ÉL, su Mesías. De esta manera no se perderán, pues quien vive con Mi Hijo será salvado.Amén. Que así sea.

Su Santa Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

—

“Las gracias son grandes en este tiempo de Navidad, así que aprovechen este tiempo y reflexionen. Oren y recójanse en su interior y oren al Espíritu Santo.

Las gracias que el Padre concede en este tiempo de Navidad son grandes y de un carácter especial, pues SU Espíritu Santo desciende sobre cada uno por quien ustedes oren.

Aprovechen, pues, la oración y estas gracias que el Padre les concede a través de SU Espíritu Santo en este Tiempo Santo. Amén.

Con amor,

Su Madre en el Cielo con los Santos Ángeles del Padre. Amén.”

776. ¡Quien sea fielmente entregado a Mi Hijo no tiene nada que temer! — 12.12.2014

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra lo siguiente:

Deben dejar que su luz brille, porque los tiempos se oscurecerán y solo su luz mantendrá la fe en Mi Hijo, tan pronto como los planes del maligno ahora amenacen cada vez más con hacerse realidad y él, el príncipe de las tinieblas con sus demonios y siervos terrenales intente apoderarse de su mundo.

Mis hijos. Nunca tengan miedo, pues este tiempo será de corta duración. Quien sea fielmente entregado a Mi Hijo no tiene nada que temer, pues ÉL, Hijo del Padre Todopoderoso, vendrá a levantarlos.

Pero aquel que no confíe en Mi Hijo caerá en el miedo y la duda. Su alma sufrirá en la Tierra en estos últimos tiempos, y se perderá si no aprovecha la última oportunidad y no se convierte antes de [que comience] este tiempo oscuro.

Mis hijos. Su última oportunidad está muy cerca. Así que prepárense, porque cuando Mi Hijo venga, deben estar preparados para ÉL. Amén. Así sea.

Su Madre en el Cielo que los ama.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

775. ¡El Señor ve todos sus esfuerzos y los recompensará generosamente! — 11.12.2014

Mi hija. Mi querida hija. Diles hoy a los hijos lo siguiente:

Su “mundo”, lo mundano, nunca los hará felices, ¡porque eso no es posible! Deben desprenderse de él, del mundo, porque está dominado por el maligno.

Uds. se aferran como a un clavo ardiendo, pasando de un placer a otro, tratando de mantener su “felicidad”, pues saben que, tan pronto como el clavo se doble o incluso se rompa perderán esa sensación de felicidad, pues ni pueden retenerla ni hacerla aparecer a voluntad, por eso siguen buscando momentos felices, muchos incluso caen en adicciones, sin encontrar jamás la verdadera felicidad ni recibirla como don, pues la verdadera felicidad eterna no es este mundo, sino que Mi Hijo es su camino hacia ella. Él les dará esta felicidad, y nunca desaparecerá, pero nunca podrán retenerla, sino que deben guardarla en su corazón y profesar cada vez más su fe en Jesús, ¡seguirlo a ÉL y vivir con ÉL!

Mis hijos. No busquen la felicidad mundana, pues es pasajera. La tristeza y la envidia serán su herencia si permanecen en el mundo y buscan en él la verdadera felicidad. Solo a través de Mi Hijo les será concedida la verdadera felicidad. Así que encuentren a ÉL, amados hijos del Señor, porque con ÉL serán felices, pero sin ÉL su “mundo de felicidad construido” se derrumbará como un castillo de naipes y su alma sufrirá.

Mis hijos. Encuentren el camino hacia Jesús, pues ÉL es el único camino hacia la felicidad. Aunque al principio pueda parecerles arduo, cada día se volverá más lleno de alegría y felicidad. Deben encontrar a Jesús para conocer este misterio. Quien no se abra a Jesús, no conocerá la verdadera felicidad. Su alma nunca encontrará paz, pues la plenitud que anhela solo la experimentará a través de Jesús.

Mis hijos. Emprendan el camino y conviértanse en hijos felices del/en el Señor. El Señor ve todos sus esfuerzos y los recompensará generosamente. ¡Así que den ahora su SÍ a su Salvador y entréguense por completo a ÉL! Grande será la alegría en el Cielo, pues cada uno de ustedes es amado por el Padre.

Vengan ahora, Mis hijos, y no esperen más. Yo, su Madre en el Cielo, junto con los ángeles del Padre, se lo pido. Amén.

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

774. Seguirán buscando por siempre… — 10.12.2014

Mi hija. Mi querida hija. Buenos días, Mi hija. Por favor, escribe, hija Mía, porque la palabra del Padre debe ser escuchada. Gracias, Mi hija.

Por favor, diles hoy lo siguiente a los hijos de la Tierra:

Su luz se está desvaneciendo. Se desvanece en el “resplandor” del mundo, ¡y ustedes buscan la luz artificial en lugar de unirse a Mi Hijo y dejar que Su luz resplandezca en ustedes!

Mis hijos. Seguirán buscando por siempre si no profesen su fe en Jesús. A través de ÉL encontrarán la plenitud, y la búsqueda en su corazón que los lleva por tantos caminos equivocados y a través de tanto sufrimiento del alma tendrá un fin.

Mis hijos. ¡Jesús es la salvación de su alma! Su corazón se regocijará de alegría tan pronto como LO hayan encontrado y podrán superar toda envidia, adicción y/u otras “malas conductas”, sí, [incluso] les serán quitadas, porque estarán llenos del amor de Mi Hijo y vivirán en el amor a Mi Hijo.

Mis hijos. ¡Pónganse en camino y conectan su luz con la de Él! Habrá tanta más alegría en su vida, y no importa lo que se les presente en su camino: ¡con Jesús lo superarán!

Mis hijos. ¡Embárquense en la aventura que les trae paz, alegría y amor! Mi Hijo está preparado para [ayudarles a] ustedes. ÉL los espera. Amén.

Con profundo amor,

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.