394. ¡Tengan cuidado con la vida desordenada! — 30.12.2013
Mi hija. Mi querida hija. Yo, tu Madre de las lágrimas, te amo mucho. Con tristeza debo ver que ustedes deshacen todo lo que el amable, bondadoso y Único Señor les ha dado. Mis hijos. ¡Esto no es el camino! Desgarra Mi corazón maternal, que tanto los ama, al ver cómo se pisotean los valores […]
