728. ESTA LUZ SIEMPRE BRILLARÁ… — 25.10.2014
Mi hija. Mi querida hija. Qué bueno que hayas llegado. Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra, lo siguiente:
Nunca se desanimen, Mis hijos tan amados por Mí, ¡porque el mal debe suceder para que el bien pueda triunfar!
Jesús vendrá a ustedes y los liberará de la “esclavitud” y del engaño, de las redes y las maquinaciones del maligno, que hace todo lo posible por aún atrapar la mayor cantidad de almas posibles para causar dolor y sufrimiento a Dios Padre, pero él sabe que su hora ha llegado y que el fin está más cerca que la meta de sus planes malvados: la toma de control de su mundo.
¡Por eso, entréguense por completo al amor de Mi Hijo y únanse a ÉL! ¡Dejen que su luz resplandezca, pues así estarán siempre unidos a Nosotros -al Cielo-! Nunca los dejaremos solos y expuestos al diablo, ¡pero deben ser fuertes y orar! ¡Su oración es su arma más poderosa, y los une a Nosotros!
¡No se rindan nunca y aléjense cada vez más de todo lo terrenal! Así el diablo ya no tendrá ningún punto de ataque sobre ustedes y no podrá ni molestarlos ni hacerles daño.
Mis hijos, ahora deben ser fuertes, porque el fin del fin ya ha comenzado. Deben permanecer fieles a Jesús, porque solo así saldrán ilesos de todo esto. No se dejen abatir por todo el mal y lo satánico de su mundo, porque: USTEDES LLEVAN LA LUZ DEL SEÑOR EN USTEDES, Y ESTA LUZ SIEMPRE BRILLARÁ, si permanecen fieles a Jesús, lo defienden y siguen Nuestra Palabra.
Así que no se rindan y únanse a Nosotros. Sigan Nuestro llamado y oren, oren, ¡oren! Su oración los mantiene “en lo alto”, los fortalece, les concede fuerza y perseverancia. ¡Por eso, no dejen de orar y oren por las intenciones de Mi Hijo!
Oren tan pronto como los llamemos y especialmente en los tiempos que les hemos mencionados una y otra vez. Pronto todo se habrá cumplido y las llaves del Nuevo Reino serán entregadas a Mi Hijo.
Perseveren, Mis amados hijos, y sepan que Yo, su Santa Madre en el Cielo, siempre estoy ahí para ustedes.
Amén.
Los amo.
Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.
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“Mi Hijo vendrá a redimirlos, y el tiempo para ello está muy cercano.
Amén.
Dios Altísimo, Creador de ustedes y de todo lo que existe. Amén.
