810. ¡Corrompidos por el diablo, todos ustedes están siendo desviados del camino verdadero! — 12.01.2015

Mi hija. Mi querida hija. Qué bueno que hayas llegado. Por favor, diles hoy a Nuestros hijos lo siguiente:

¡Levántense y corran hacia Jesús! Declárense por ÉL, por su Salvador, y no permanezcan en el mundo de las apariencias, pues este ha sido erigido para ustedes por el diablo y ha sido completamente corrompido por él, y no les traerá la salvación de las almas, sino más bien los llevará cada vez más hacia el pantano de su corrupción. Jamás encontrarán la verdadera felicidad en él, pues donde está el diablo, ahí está el mal, y tarde o temprano les traerá sufrimiento y tormento.

Por eso, corran hacia Mi Hijo, a su Mesías, quien -enviado por el Padre a la Tierra para ustedes, para su SALVACIÓN, y quien vivió entre ustedes como hombre, murió por ustedes en la cruz y así abrió y preparó para cada uno de ustedes el camino hacia la eternidad del Padre- los está esperando lleno de alegría y amor. SOLO ÉL es el camino hacia la gloria. SOLO CON ÉL experimentarán la verdadera felicidad. SOLO A TRAVÉS DE ÉL podrán regresar al Padre, y solo allí y con ÉL y a través de ÉL podrán finalmente vivir en paz y sin sufrimiento, sin necesidad y sin tormento del alma.

Mis hijos. Su mundo es impuro, corrompidos por el diablo, todos ustedes están siendo desviados del camino verdadero. Sin embargo, hijos Míos, no importa lo que haga el diablo, si ustedes se declaran por Mi Hijo, la verdadera alegría entrará en sus vidas. El diablo perderá todo poder sobre ustedes, ¡así que regalen su SÍ a Mi Hijo! ¡Entréguense por completo a ÉL! Conságrense a ÉL y comiencen a experimentar en ustedes la alegría celestial, el amor verdadero, la pureza y la gloria.

Mis hijos. ¡Aún no es demasiado tarde! Jesús es su camino, su único camino. ¡Corran, pues, hacia ÉL y declárense por ÉL! Pase lo que pase, con ÉL experimentarán la salvación prometida. Amén.

Los amo.

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

809. ¡La muerte no es la “solución” a sus preocupaciones y necesidades! — 11.01.2015

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy a Nuestros hijos lo siguiente:

Declárense por Mí, hijos Míos, antes de que sea demasiado tarde para ustedes, pues las promesas profetizadas se están cumpliendo, y en este momento son pocos los hijos que son dignos de ser llevados al Nuevo Reino de Mi Hijo – Su Reino.

Mis hijos. ¡Conviértanse y devuélvanse! ¡Aún no es demasiado tarde! Su Tierra pasará, pero su alma permanecerá, por eso, devuélvanse, para que no se pierdan y su alma pueda recibir la herencia que les ha sido prometido.

Mis hijos. Su alma sufre, y ustedes la dejan marchitarse al perseguir lo terrenal y al no reconocer lo que realmente importa. Ustedes están aquí para prepararse para la eternidad, pero son tantos de ustedes que no lo creen. Piensan -y con ello se auto engañan- que después de su existencia terrenal “todo habrá terminado”. Con ello se refieren a la prisa, la carga, las necesidades y los tormentos, pues cuando “fallecen”, ya sea por muerte natural o provocada, creen estar “redimidos” (nota: liberados) de toda esta carga, necesidad y tormento del alma, pero, hijos Míos, ¡EL VERDADERO TORMENTO RECIÉN AHÍ COMIENZA, SI NO SE DECLARAN [POR JESÚS]!

La muerte no es la “solución” a sus preocupaciones y necesidades, porque esta es SOLO Jesús, ¡su Redentor que tanto los ama! Además, ni la preocupación ni la necesidad cesan tras su fallecimiento, ¡solo cambian de forma! Quien piense que todo se acabaría al partir de la tierra, se engaña, pues comienza la Vida Eterna, y esta es larga, hijos Míos.

¡Por eso, “refúgiense” todos en Jesús! ¡Vivan con ÉL! ¡Entréguenle a ÉL sus preocupaciones y necesidades! ¡Si dejan esta tierra -por una muerte no provocada por ustedes mismos (!)- ÉL estará ahí y los llevará consigo, pero quien no se haya declarado por ÉL, ¡será capturado por los demonios del diablo y pasará su eternidad en los fuegos del infierno!

Mis hijos. Es sumamente importante que se declaren a ÉL en vida, pues cuando la muerte -o el fin- llame a su puerta, ¡deben estar preparados! ¡Solo quien haya dado su SÍ a Jesús podrá ser salvado! Así que no esperen más y conviértanse. Yo, su Madre en el Cielo que tanto los ama, se lo pido, pues quien no se purifique ahora, pronto ya no tendrá tiempo para hacerlo.

El Purgatorio ya no será una opción, pues solo habrá dos caminos: el infierno del diablo o el Nuevo Reino de Mi Hijo. Así que prepárense y purifíquense, pues cuando llegue el fin, deben estar puros y preparados. Amén.

Los amo.

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

808. ¡…y pedirle una y otra vez al Espíritu Santo! — 10.01.2015

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra lo siguiente:

No sigan a aquellos que les mienten y engañan, pues son secuaces del diablo, aunque fingen ser “buenos”, los engañan con una “falsa devoción a Mi Hijo”, con dulces palabras, con “supuestas buenas obras” y muchas otras cosas que los confunden y les impiden o dificultan reconocer la verdad.

Despierten y acudan todos a Jesús, Mi Hijo que tanto los ama, pues SOLO CON ÉL serán felices, solo A TRAVÉS DE ÉL entrarán en el Reino de los Cielos, SOLO ÉL es el camino hacia el Padre. SIN ÉL, todos estarán perdidos.

Así que conviértanse ahora y declárense por Jesús, para que el diablo no pueda robarles el alma, y oren, Mis hijos, ¡porque su oración los protege, los libera, los sana y les da esperanza! Se volverán fuertes y poderosos y podrán mirar a la verdad a los ojos, pero deben orar y pedirle una y otra vez al Espíritu Santo, porque sin ÉL se perderán.

Mis hijos.

¡Usen [aprovechen] las oraciones que les hemos regalado en este y otros mensajes y conviértanse! El tiempo apremia, así que conviértanse antes de que sea demasiado tarde. Amén.

Su Madre en el Cielo que los ama.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

807. ¡Ustedes son “columnas de luz” para todos los hijos que no se han convertido a tiempo! — 09.01.2015

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy lo siguiente a los hijos de la Tierra:

Su luz debe resplandecer en este tiempo de oscuridad, pues cuanto más densa se vuelve la red del diablo, tanto más difícil les resulta a Nuestros hijos poder ver la luz de Mi Hijo.

Por eso es tan importante que hagan brillar su luz, que la unan a la luz de Mi Hijo para que ustedes no se pierdan y mantengan la conexión con Mi Hijo, quien ahora está siendo cada vez más “expulsado” de su mundo por el diablo y sus secuaces.

Al mismo tiempo, ustedes son “columnas de luz” para todos los hijos que no se han convertido a tiempo, pero que aún no son “completamente perdidos”.

Así, ellos también tienen la oportunidad de orientarse través de ustedes y con ustedes, para por fin sí puedan emprender el camino de regreso al Padre y no se pierdan en la oscuridad de la red del diablo, ¡que DEVORARÁ A CADA ALMA QUE NO SE HAYA DECLARTADO A TIEMPO POR MI HIJO!

Mis hijos. Prepárense para el fin, pues muy pronto tocará a su puerta. No lo ven, pero sí ven los cambios en su mundo. ¿De verdad creen que el “cambio climático” se debe al CO2 que ustedes emiten?

No se dejen engañar, ¡porque las profecías se están cumpliendo! No crean a los advenedizos, ¡y no escuchen las mentiras que se les venden a través de ellos, de su círculo de influencia y de los medios de comunicación!

Los están distrayendo -intencionadamente- de la verdad, les “inventan” explicaciones y banalizan ante ustedes sus actos, sus objetivos, sus planes, mintiendo, sí, mintiendo y engañando, y así los mantienen alejados de la verdad, ¡¡y ustedes lo permiten (¡)sin hacer nada y sin alzar la voz(!)!!

¡Levántense y acérquense por completo a Jesús! ¡ÉL es la verdad, la luz más pura y el amor! ¡ÉL es el camino a casa!

¡Confiesen su fe en ÉL y conságrense a ÉL! ¡Entréguense por completo a ÉL y aléjense del mundo ilusorio que el diablo les proyecta! ¡Se perderán si no reconocen la verdad!

¡Así que levántense y comiencen a orar! (¡) Pidan ayuda del cielo (!) y les será concedida. ¡No teman a la verdad, sino pidan claridad e iluminación!

El Espíritu Santo del Señor está entre ustedes, así que oren a ÉL y pídanle, ¡y la verdad les será concedida!

Con ÉL encontrarán a Jesús, y ÉL los guiará, pues cada vez más reconocerán las mentiras y la apariencia en la que viven.

Con ÉL encontrarán el verdadero camino, así que oren ahora al Espíritu Santo para que no se pierdan. Amén. Que así sea.

Con profundo amor.

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

806. ¡Si tan solo confiaran! — 08.01.2015

Mi hija. Mi querida hija. Qué bueno que hayas llegado. Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra lo siguiente:

Levántense y declárense por Jesús, Mi Hijo que tanto los ama.

Con los brazos extendidos hacia ustedes, ÉL los está esperando, y ÉL les envía a Su Espíritu Santo, pero deben declararse, darle a ÉL su SÍ irrevocable, porque es su propia voluntad la que tanto se interpone en su camino, la que les impide declararse completamente por Él, porque ustedes tienen miedo de que les pueda faltar algo.

Ay, Mi amado rebaño de hijos, si tan solo confiaran y se entregaran por completo a Mi Hijo, verían cómo todo se transforma en amor dentro de ustedes y a su alrededor, podrían resistir los ataques -de cualquier tipo- del diablo, y su corazón estaría en paz y viviría en profundo amor y “armonía” (como ustedes lo llaman) con Mi Hijo.

Mis hijos. Declárense, porque solo quien se entregue por completo a Mi Hijo será salvado. Amén. Así sea.

Vayan en paz.

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

805. ¡Usen las oraciones que les hemos dado en este y otros mensajes! — 07.01.2015

Mi hija. Mi querida hija. Buenos días.

Mis hijos. Por favor, oren por la noche, cuando los llamemos. ¡Su oración es tan necesaria!

Oren siempre por las intenciones de Mi Hijo y únanse en oración con sus santos y conmigo, su Madre en el Cielo que tanto los ama. Pídannos a Nosotros que oremos con ustedes y por ustedes, y oren por todas las intenciones por las que les estamos pidiendo una y otra vez.

Oren al Espíritu Santo por claridad, pureza y guía, y por protección contra las mentiras y la confusión.

Pidan al San Miguel Arcángel que sea su defensor en la lucha contra el mal y que los libere de todas las trampas malvadas. Pidan su protección y usen las oraciones que les hemos dado en este y otros mensajes.

Mis hijos. El fin está cerca y solo su oración los mantendrá fieles a Mi Hijo.

Los hará fuertes y poderosos. ¡Les da esperanza y frena e, incluso, detiene al mal! Su oración es poderosa y tiene el poder de protegerlos.

Oren, pues, Mi amado rebaño de hijos, y oren en Nuestros horarios. El maligno está muy activo, ya que se encuentra en sus últimas. ¡No permitan, pues, que siga robando almas, mintiéndoles y engañándolos!

Su oración obra los milagros en este tiempo del fin, así que oren, Mis hijos, y estén plenamente unidos a Nosotros. Yo, su Madre en el Cielo que los ama se lo pido, pues aún muchas almas [más] deben ser salvadas, y su oración contribuye a ello.

Mis hijos. TODOS los santos de la Comunión de los Santos están a su disposición. “Diríjanse” a ellos y ellos orarán por ustedes y con ustedes.

Pidan siempre a su ángel de la guarda que ore con ustedes y por su alma, especialmente cuando estén cansados o distraídos. Él mantendrá viva su oración, pero deben pedirle que siga orando junto con su alma.

Mis hijos. Pronto terminará este tiempo del fin, y entrarán en el Nuevo Reino de Mi Hijo.

Espérenlo con alegría, Mis hijos, pues comenzará un tiempo maravilloso en esplendor y gloria. Amén.

Los amo.

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación
junto con los santos de la Comunión de los Santos y las huestes angelicales, que están todos a su disposición para ustedes (y para la batalla final). Amén.

804. ¡Sálvense declarándose por Jesús! — 06.01.2015

Mi hija. Mi querida hija. Qué bueno que hayas llegado. Jesús: “Buenos días, Mi hija.”

Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra que (vuelvan a) orar. La oración es su arma más poderosa contra todos los ataques malignos que actualmente -cada vez más- se están lanzando contra Nuestros hijos fieles.

“Oren, Mis hijos, y encuentren plenamente a Mí, a su Jesús, porque quien esté plenamente conmigo, no se perderá. Conságrense a Mí, Mis hijos amados, cada día de nuevo, pues con su consagración a Mí y a Mi Santa Madre María, el diablo pierde su poder sobre ustedes. Amén. Su Jesús.”

Mis hijos. Mis hijos tan amados por Mí. Son tantos de ustedes que no usan [aprovechan] la oración. No confían. No conocen su poder y su fuerza.

Úsen la oración, Mis hijos, que es tan sanadora para sus almas. Su oración ayuda. Su oración sana. ¡No solo ayuda y sana a ustedes y a sus seres queridos, sino [ayuda] en todas partes del mundo y al mundo mismo! Es fuerte, es poderosa, ¡y frena y detiene el mal!

Mis hijos. ¡Su oración es el arma y su defensa en este tiempo del fin! ¡Úsenla, y acudan siempre a sus Ayudantes Celestiales! Ellos/Nosotros todos estamos a su disposición y les allanamos el camino, porque el Nuevo Reino ya pronto abrirá sus puertas y el camino hacia allí se lo guardamos y se lo alumbramos/iluminamos.

Vengan, Mis hijos, vengan y den a Jesús su SÍ. Yo, su Santa Madre en el Cielo, se lo pido de todo corazón, porque SOLO Jesús es su camino hacia la gloria, todos los demás caminos los llevan a la perdición, que se encuentra/termina en el infierno del diablo.

Sálvense, Mis hijos, declarándose por Jesús. Con ÉL encontrarán la salvación, sin ÉL estarán perdidos.

“Así que declárense ahora y no esperen más. Nosotros, los Ayudantes Celestiales del Señor, estamos a su disposición. Amén.”

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

(Todos los “Ayudantes Celestiales” están parados a lo largo del camino hacia el Nuevo Reino y nos esperan a nosotros/nuestra intervención.)

803. ¡Así podrán reconocerlo! — 05.01.2015

Mi hija. Mi querida hija. Diles hoy a los hijos de la Tierra lo siguiente:

Los mienten, engañan y esclavizan, pero ustedes no se dan cuenta o no quieren darse cuenta, sin embargo, hijos Míos, quien no esté vigilante sufrirá. Quedará atrapado en las redes del diablo y no habrá salida para él si no se convierte y encuentra a Mi Hijo, su Jesús.

Mis hijos. Jesús es su único camino. No hay otro camino de regreso a casa, donde reinan el amor, la paz y la gloria. Solo a través de Jesús encontrarán al Padre, por eso deben convertirse y reconocerlo a ÉL, su Redentor que tanto los ama, para no perderse en manos del adversario.

Mis hijos. Aún no es demasiado tarde. Pero pronto se espesarán las nieblas con las que el diablo los está adormeciendo y trata de ocultarles la verdad. Por eso, dejen brillar su luz puesta en ustedes por Dios Nuestro Padre y únanla con Jesús, Mi Hijo. Así no se perderán y la verdadera luz les mostrará el camino.

El diablo les dará luces artificiales para que corran hacia él y hacia su infierno, pero esa luz está SIN amor. Así podrán reconocerlo, hijos Míos.

Quien esté completamente fortalecido en Mi Hijo no tiene nada que temer. Su alma será elevada y Jesús luchará por él.

Ningún hijo debe perderse, para eso les fue dado Mi Hijo. Sin embargo, su libre albedrío decide adónde irán. Así que elijan bien, porque SOLO MI HIJO ES EL CAMINO DE REGRESO A CASA, todos los demás caminos los llevan a los fuegos del infierno del diablo.

Así pues, queden advertidos y permanezcan siempre vigilantes. Manténganse puros y preparados, porque: Mi Hijo vendrá para vencer, y a todos los hijos que llevan el Sello del Padre, ÉL los redimirá.

El tiempo glorioso que les fue profetizado pronto comenzará. Así que estén preparados y no pequen.

Mi Hijo está preparado. Amén. Así sea.

Con profundo amor maternal,

Su Madre en el Cielo.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

802. ¡Esta consagración les brinda un don especial de gracia! — 04.01.2015

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy a Nuestros hijos lo siguiente:

Su luz debe brillar en este tiempo “de las sombras”, pues el maligno los cubre a ustedes y a su tierra con sus intrigas, sus mentiras, sus trampas, sus seducciones, sus redes y su oscuridad, y los pone sus ataduras a ustedes, a su alma y muchos de Nuestros hijos fieles sufren, porque el diablo los ataca, los tienta allí donde son débiles y vulnerables.

Por eso, Mis hijos tan amados, deben orar y “concentrarse” por completo en Mi Hijo, es decir, entregarse a ÉL una y otra vez, regalarse a ÉL, darle su SÍ, una y otra vez, y dejarse guiar por ÉL y Sus ángeles -los ángeles del Padre- así como pedir a sus santos que estén con ustedes, que oren e intercedan por ustedes y con ustedes, deben pedir al Espíritu Santo, cada día de nuevo, por claridad y pureza, por protección contra las mentiras y la confusión, y por la preservación de la verdad en su corazón. Pidan al San Miguel Arcángel protección y que sea su defensor en la lucha contra el mal.

Mis hijos. El tiempo se va condensando ahora cada vez más, es decir el diablo está tejiendo sus redes cada vez más densas, de modo que apenas queda un paso para Nuestros hijos. Él quiere el control absoluto, porque así es como él -y su élite y sus secuaces- pueda distinguir a quienes no pertenecen a su servidumbre.

No se detendrá hasta que haya tentado y atraído hacia sí a todos los hijos creyentes. No se detiene ni ante la tortura ni ante la más cruel inhumanidad. Asesina y siembra desgracia, pero, Mis amados hijos, si se han fortalecido por completo en Mi Hijo, él no podrá causarles ningún daño, es decir, no podrá condenarlos y su alma será salvada, pero deben regalarse por completo a Mi Hijo y consagrarse a ÉL y a Mí, su Madre en el Cielo que tanto los ama.

Nuestros hijos consagrados experimentarán gracias especiales y se les concederá una protección especial. Esta consagración la realizan en silencio, a solas conmigo y/o con Mi Hijo. No necesitan un sacerdote para ello, pues esta consagración surge únicamente de su anhelo hacia Nosotros. Proviene de su amor más puro hacia Nosotros y debe repetirse cada día. Ustedes Nos regalan su corazón y su alma, Nos los entregan y Nosotros los cuidaremos y los protegeremos. Se entregan por completo a Nosotros, su existencia, su vida, su cuerpo – TODO.

Pídannos que vivamos y actuemos a través de ustedes. Yo les daré Mi ternura, así como el amor que siento por todos Mis hijos fieles. Mi Hijo estará en ustedes y actuará y obrará en ustedes. Si se entregan por completo a ÉL, ÉL podrá actuar a través de ustedes, sin embargo, este es un largo camino para la mayoría de ustedes, ya que su propia voluntad es muy acentuada.

Mis hijos. Conságrense a Nosotros y experimenten la bondad y las gracias que por ello les serán concedidas. Experimentarán una protección especial y estarán muy cerca de Nosotros. Esta consagración proviene de su corazón y su alma, y es el amor y la entrega perfectos a Mí y a Mi Hijo y, por tanto, a Dios Padre.

No duden, sino actúen. Yo, su Madre en el Cielo que los ama envolveré con Mi manto protector a cada hijo consagrado, y aplastaré la cabeza de la serpiente para que no pueda dañarlos a ustedes ni a su alma.

Con profundo amor maternal,

Su Madre en el Cielo.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

Quien no lo comprenda, pida claridad al Espíritu Santo. Amén.”

Esta consagración les brinda un don especial de gracia. Amén. Su Jesús, que tanto los ama. Amén.”

“Diles a los hijos que se consagren. Diles esto. Amén. Tu Madre en el cielo.”

“Diles hoy a los hijos que se consagren a Nosotros. Por favor, diles esto. Amén. Tu Madre en el Cielo, que tanto los ama. Amén.

801. ¡No dejen la decisión “al azar”! — 03.01.2015

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy lo siguiente a los hijos de la Tierra:

Deben prepararse, porque Mi Hijo está preparado.

Pronto se abrirán las puertas del Cielo y ÉL vendrá con las huestes celestiales de los ejércitos angelicales y ÉL derrotará al diablo y este será encadenado, pero ustedes deben estar preparados para este momento, pues quien no esté preparado no será perdonado en estos últimos días.

El infierno se abrirá y devorará su alma, pues quien no haya dado su SÍ a Jesús, perderá la protección celestial y antes de que llegue el fin vivirá en el abismo del infierno, languideciendo, pues allí ya no se puede hablar de verdadera vida. Su alma sufrirá y sufrirá y sufrirá, y este estado será más terrible que todo el sufrimiento en la Tierra.

Así que consideren bien adónde quieren ir, pues la decisión está en sus manos. Un “SÍ” a Jesús, y comenzará su camino hacia la gloria del Señor. Pero debe ser dado con sinceridad y honestidad.

Es su decisión, Mis hijos, así que elijan con prudencia. No dejen la decisión “al azar” al no decidirse, pues quien no se decide se perderá, y el señor de las tinieblas se apoderará de su alma.

Así que conviértanse y den su SÍ a Jesús, pues ÉL es el único camino hacia la gloria, hacia donde

anhela ir su alma, de regreso a casa con el Padre, quien llena de amor y de tanto dolor por su confusión, los está esperando.

Vengan, Mis hijos, vengan y emprendan el camino de regreso a casa. ¡Jesús es su camino! El único camino. Amén. Sin ÉL no alcanzarán el Reino de los Cielos. Amén. Así sea.

Los amo.

Su Madre en el Cielo.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.