798. ¡El año que viene traerá muchos cambios! — 31.12.2014

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra lo siguiente:

¡Comienza un nuevo año y con él mucha esperanza en lo nuevo, pero lo único que realmente importa este año es su conversión!

Mis hijos. Mis hijos tan amados por Mí. ¡Deben encontrar a Jesús para no perderse, pues el fin se acerca y ya no les queda mucho tiempo!

No esperen más, Mi amado rebaño de hijos, pues el año que viene traerá muchos cambios, pero estos no los llevarán al Reino de los Cielos, sino que los acercarán mucho más al diablo, pues:

Los planes malignos se están llevando a cabo rápidamente, y quien no encuentre a Mi Hijo perecerá en las trampas del maligno. Sufrirá y no conocerá el Nuevo Reino, pues el maligno lo arrojará a su infierno junto con todos aquellos que le sirven, que le son sometidos, que lo veneran, así como también con aquellos que no han encontrado a Mi Hijo, que no han aprovechado su última oportunidad, que no se han declarado, que no se han preparado, que no han escuchado Nuestra Palabra en estos y otros mensajes, ¡en los que está escrito todo lo necesario para su preparación para este tiempo!

Mis hijos. ¡Declárense ahora y aprovechen el nuevo año para prepararse! Comiencen desde ahora con ello, pues ya no les queda mucho tiempo. Yo, su Santa Madre en el Cielo, junto con todos los Ángeles Santos y los Santos, les pedimos esto porque el Padre está preocupado por ustedes, por sus almas y anhela el regreso de cada uno de ustedes.

“Así pues, declárense a Mí, Mis hijos tan amados por Mí, y juntos entraremos en el Nuevo Reino.” (Jesús)

Los amo. Vengan, crean y confíen, porque estos mensajes se los damos para su salvación. Amén.

Con profundo amor maternal,

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

797. ¡Su confianza será puesta duramente a prueba! – 30.12.2014

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy a Nuestros hijos lo siguiente:

Deben orar, Mis hijos, y deben confiar en Jesús, Mi Hijo que tanto los ama. Su confianza será puesta duramente a prueba, pero si realmente han encontrado a ÉL y se han fortalecido en ÉL, entonces no se perderán y la verdad les será dada/revelada.

Mis hijos. Los tiempos oscuros pronto caerán sobre ustedes, pero no teman: Mi Hijo vendrá a liberaros, pero deben permanecer fieles a ÉL y entregarse a ÉL una y otra vez.

No corran tras los advenedizos y estén alertas a las palabras dulces, porque el maligno quiere

adormecerlos para que no puedan reconocer la verdad. Pero si permanecen vigilantes, reconocerán las mentiras, las contradicciones, las palabras que no van acompañadas de acciones o que son seguidas por acciones completamente distintas, la lista es larga.

Mis hijos. Comprométanse plenamente con Jesús y no duden. Solo ÉL es su camino hacia la gloria, TODOS LOS DEMÁS los conducen a la perdición.

Así que den su SÍ a Jesús y prepárense: deben estar preparados, de lo contrario su alma se perderá y sufrirá terriblemente.

Prepárense, Mis hijos, y no esperen más. Yo, su Santa Madre en el Cielo, se lo pido, porque su alma no debe perderse. Amén.

Con amor maternal,

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

796. ¡Lo único verdaderamente importante este año es encontrar plenamente a Jesús! — 29.12.2014

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy a los hijos que los amamos.

Comienza un nuevo año y con él muchos buenos propósitos. La mayoría no podrán cumplirlos, aunque otros sí los podrán llevar a cabo.

Lo único verdaderamente importante este año es encontrar plenamente a Jesús, porque el fin se acerca a su existencia terrenal, y quien no encuentre a Jesús se perderá. Su alma sufrirá en los fuegos del infierno de Satanás y estará expuesta a los mayores tormentos, por eso, Mis hijos, aprovechen el año que viene para PREPARARSE, pues el tiempo se les escapa y ¡NO habrá ninguna PRÓRROGA!

La fecha en que Jesús regresará está fijada, así que levántense ahora de su vida tan cómoda y miren la verdad de frente: el fin llama a sus puertas y los arrancará de su cómodo hogar, pues ya no habrá más aplazamientos, y la decisión será tomada.

¡Así que conviértanse, confiesen su fe y defiendan a Jesús! ÉL, que nació para su redención y regreso a casa junto al Padre, cumple las profecías que se les han dado, así que despierten y prepárense, porque si se “quedan dormidos”, les sobrevendrá la mayor de las desgracias y “se” les robará su herencia.

Así que levántense y defiendan a Jesús, pues ÉL ES EL CAMINO, su camino hacia el Nuevo Reino, que será más hermoso y glorioso que todo lo que han conocido hasta ahora.

Mis hijos. ¡Pónganse en marcha! Aún no es demasiado tarde. Amén. Así sea.

Su Madre en el Cielo, que los ama.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

795. ¡La verdad los alcanzará a todos! — 28.12.2014

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra lo siguiente:

Los últimos días de su existencia terrenal se oscurecerán, la persecución de aquellos que aman a Mi Hijo se intensificará aún más, surgirán focos de crisis allí donde se confiaba en la esperanza y la paz y se desatarán guerras donde uno se sentía seguro e “intocable”. El poder oscuro se extiende sigilosamente sobre ustedes, pero USTEDES NO LO VEN. Para ustedes todo es “normal”, por lo que banalizan los acontecimientos, ¡PARA CALMAR SU CONCIENCIA!

Mientras cada vez más hijos de Dios sufren, ustedes se refugian en el bienestar. Se cierran ante la verdad, pero, amados hijos, la verdad los alcanzará a todos. No pueden apartarla, ni pueden detener su llegada, pero sí pueden orar y así mitigar lo peor e incluso evitarlo.

¡Conviértanse, pues, de una vez por todas y de verdad a Mi Hijo! ¡Ustedes, los cristianos tibios, son los quienes más hieren el corazón de Mi Hijo!

¡Levántense y defiendan a su Jesús! Ayuden a quienes se han caido en necesidad y no permitan que tantos hijos creyentes y fieles sean asesinados, azotados, perseguidos, torturados, maltratados y masacrados, ¡PORQUE AMAN A MI HIJO!

Ayúdense unos a otros y oren unos por otros. ¡Cada uno de ustedes puede hacer el bien! Ya sea con dinero, dando refugio, con comida u otra ayuda y/o con la oración: ¡todos pueden hacer algo!

Así pues, levántense, declárense por Jesús y supliquen ayuda a ÉL y a Nosotras: por ayuda para que su fe se fortalezca, ayuda para perseverar, ayuda para poder orar, ayuda para ayudar a los demás: pidan, y se les dará.

Mis hijos. No permitan que el maligno los divida y los separe de Mi Hijo. Deben ser fuertes y firmes. El final es duro, pero con Jesús no se perderán. Amén. Así sea.

Su Madre en el Cielo.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

“Levántense y oren unos por otros. Su oración está siendo escuchada, así que úsenla para ustedes y para sus hermanos y hermanas en el Señor. Amén.”

794. ¡Aquellos que les “mienten descaradamente” son a quienes ustedes “elevan al cielo”! — 27.12.2014

Mi hija. Por favor, diles hoy lo siguiente a los hijos de la Tierra:

Ustedes se están extraviando, Mis hijos, y corren a los brazos del diablo, pero no se den cuenta. Deben declararse por Jesús, porque SOLO ÉL es el camino hacia la gloria. Solo con ÉL vivirán eternamente. Solo ÉL puede redimirlos y ÉL los redimirá si se declaran por ÉL, LE dan su SÍ -sin reservas- y se ponen en camino para seguirlo a ÉL.

Mis hijos. Sus almas sufrirán si siguen esperando más tiempo. ¡Así que conviértanse y denles a Jesús su SÍ! ÉL volverá para vencer, y ÉL se llevará consigo a Su Nuevo Reino a todo aquel que LO siga, a quien LE sea fiel y entregado. ¿Qué esperan todavía?

El mal ya se está extendiendo POR TODAS PARTES a su alrededor, ¡y aun así siguen negando lo que está sucediendo! Ustedes se lo “pintan todo bonito” y tienen una explicación para todo, ¡SOLO porque no quieren cambiar!

Quieren que todo siga “como antes”, hijos, ¡qué ingenuos y cegados son ustedes! Salgan de su postura tan cómoda, porque el mal también vendrá a ustedes, y solo quien esté con Jesús será salvado, porque él que esté con Jesús ¡NO SE PERDERÁ!

Así que declárense y miren a la verdad de frente: ¡el maligno está llevando a cabo sus planes, pero ustedes prefieren aceptarlos antes que cambiar algo en ustedes o en su estilo de vida!

Mis hijos. Si no despiertan y se declaran por Jesús, pronto se hundirán en el sufrimiento y perecerán.

¡Estén advertidos, pues aquellos que les “mienten descaradamente” son a quienes ustedes “elevan al cielo”!

Desconfíen de las palabras dulces, pues salen de la boca de quienes los conducen directamente a los fuegos del infierno. No se detienen ante nada y no los aman, así que estén advertidos, pues aquellos que los halagan, fingen y aparenten querer lo “mejor” para ustedes, son los que los entregarán al diablo.

¡Así que estén advertidos y prepárense para su Jesús! Mi Hijo espera a cada uno de ustedes. Así que denle a ÉL su SÍ y comiencen a vivir plenamente con ÉL. Así no se perderán, y Jesús los llevará consigo al final de los tres días oscuros.

“Perseveren, Mi amado Ejército Remanente. Los amo. Su Jesús.”

Mis hijos. ¡Corran hacia Mi Hijo y háganse uno con ÉL! Únanse en oración a Su Ejército Remanente y comiencen a llenar sus corazones con Su amor. Entonces podrán incluso orar por sus enemigos y ser fuertes para el fin. Amén.

Los amo.

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

793. ¡En gloria y majestuosidad! — 26.12.2014

Mi hija. Mi querida hija. Qué bueno que hayas llegado, Mi amada hija. Por favor, diles hoy a los hijos de la tierra lo siguiente:

“Yo, su Santo Jesús, nací para la redención de sus pecados. YO SOY su camino hacia el Padre en el Reino de los Cielos. A quien Me honre a Mí, alabe al Padre y Nos dé gracias, quien se entregue por completo a Mí, Me regale su SÍ incondicional, a ese Yo lo elevaré y su alma vivirá eternamente en gloria y majestuosidad”.

Mis hijos. ¡Encuentren a Mi Hijo, su Jesús, y entréguense ustedes mismos y sus vidas por completo Y EN TODOS LOS ÁMBITOS a ÉL! Quien encuentre a Jesús no se perderá, pues las puertas del Reino de los Cielos estarán abiertas para él.

Pero quien se queda apegado a este mundo, al frenesí del consumismo, el placer y el vicio, a él la muerte lo alcanzará con todas sus sombras. Perecerá entre grandes sufrimientos, y se le negará la Vida Eterna en la herencia del Señor, pues no se declaró por Jesús, se ha mantenido en el extravío y ha preferido el disfrute de lo terrenal -lo pasajero- antes que la eternidad en gloria. Así pues, ahora deberá enfrentar las consecuencias de su “terquedad”, y no alcanzará la dicha, el amor, la paz y la alegría de la Vida Eterna en plenitud perfecta.

Por eso, declárense a tiempo, mientras aún quede tiempo para ello, y denle a Jesús su SÍ. Su SÍ es el primer paso hacia Jesús y hacia una eternidad maravillosamente gloriosa.

No esperen más, pues el tiempo de preparación está llegando a su fin. Entréguense por completo a su Redentor y comiencen a vivir su vida tal como Dios lo desea.

Con profundo amor y afecto,

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

792. ¡Es el regalo más grande que LE pueden hacer en estos días! — 25.12.2014

Mi hija. Mi querida hija. Diles hoy a los hijos que los amamos. Queremos salvar a cada uno de ellos, porque ninguno debe perderse, tan preciosos y tan únicos son ustedes que el Padre, en Su gran amor, les envió a Su Santo Hijo para que todos ustedes puedan emprender el camino de regreso a casa, de vuelto a ÉL, su Padre y Creador en el Cielo, que los ama infinitamente.

Mis hijos. Entréguense por completo a Jesús, Su Hijo unigénito, EL REDENTOR DE USTEDES, y entren con ÉL en la gloria del Padre, tan pronto como llegue el momento. No esperen más y denle a Jesús su SÍ. Es el regalo más grande que LE pueden hacer en estos días, pues quien se entrega totalmente a ÉL no se perderá, y esto es una alegría indescriptible en el Cielo, así de amados son ustedes.

¡Pónganse en camino y declárense por Jesús! ÉL los está esperando. Amén.

Con profundo amor maternal,

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

“Con Mi bendición los bendigo y con Mi amor los colmo de dones. Acepten estos dones y encuentren a Jesús. Amén.”

791. ¡El Señor les ha nacido! — 24.12.2014

Mi hija. Mi querida hija. Qué bueno que hayas llegado. Por favor, diles hoy a los hijos del mundo lo siguiente:

¡Dejen que su luz brille y únanla a la de Mi Hijo! El Señor les ha nacido, así que ¡declárense por ÉL ahora y regálenle su SÍ!

La Navidad es una fiesta muy especial, y es sagrada y preciosa. Jesús, el Mesías, nació para la redención de todos los hijos y para la redención del mundo. Muy pronto ÉL regresará y vencerá al diablo. ÉL los llevará a ustedes a Su Nuevo Reino, y nunca más volverán a experimentar necesidad ni dolor. Comenzará una época feliz, llena de amor, paz y cercanía. La alegría divina estará siempre con ustedes y Dios Padre velará por ustedes, lleno de gozo por la felicidad que todos ustedes llevan en su interior, tan pronto como estén en el Nuevo Reino.

Pero, hijos míos, deben declararse por Jesús, pues sus verdaderos “discípulos” irán con Él. Así que, en estos días de Navidad, entréguense por completo a ÉL. Hónrenlo a ÉL, ámenlo y vivan con ÉL. Entonces nada se interpondrá en el camino de su felicidad.

Tengan presente que las gracias del Padre son grandes en este tiempo. Así que, oren, hijos Míos, por todos sus seres queridos, para que también ellos encuentren a Jesús y no se pierdan, sino que sean elevados.

Crean, Mis hijos, y confíen, este tiempo glorioso está ya muy cerca. Amén. Así sea.

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

790. ¡El mayor de todos los regalos! — 23.12.2014

Mi hija. Mi querida hija. Qué bueno que hayas llegado. Buenos días, hija Mía. Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra que celebren los días de Navidad con recogimiento. Todo ese estrés hace que el verdadero milagro de la Navidad se desvanezca, y solo unos pocos de ustedes lo celebran en espera de Mi Hijo, su Jesús.

Reflexionen entonces, queridos hijos, y honren al Santo Niño Jesús, que les ha nacido en la Nochebuena, para la redención de ustedes y del mundo. Este gran regalo deberían valorarlo con reverencia y agradecimiento, pues el Padre en el Cielo les ha enviado Su Hijo a la Tierra.

Oren ahora, Mis amados hijos, y honren y den gracias al Padre Celestial, pues ÉL ES el verdadero y único Dios, Padre y Creador de ustedes y de toda la creación. Ámenlo, hónrenlo y denle gracias a ÉL, porque el más grande de todos los regalos ÉL se lo ha enviado por amor.

Así pues, vuelvan ahora a su interior, Mis hijos, y sientan el amor que proviene de ÉL y de Jesús: que llena, abriga, sana, es único, es divino.

Mis hijos. Celebren, pues, estos días de Navidad en recogimiento y regocíjense por este regalo tan precioso: el Señor les ha nacido y con ello han recibido el mayor de todos los regalos.

Vuelvan hacia su interior, hijos Míos, y reflexionen. Jesús los está esperando, así que corran hacia ÉL y regálenle su SÍ. Amén.

Los amo,

Su Madre en el Cielo.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

789. ¡Oren por la liberación de su alma! — 22.12.2014

Mi hija. Mi querida hija. Qué bueno que hayas llegado. Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra que los amamos. Por este amor, todos Nosotros estamos a su disposición y los guiamos, si nos lo piden, hacia Jesús, su Señor y Salvador.

Mis hijos. Oren por la liberación de su alma de todo lo malicioso, pecaminoso e impuro, pues tan pronto como su alma sea liberada, podrá ser feliz y encontrar al Señor. Quien está tan atrapado en lo terrenal, mancillado por todas las seducciones y tentaciones del diablo, difícilmente seguirá a Mi Hijo.

Deben desprenderse de este mundo de apariencias, y deben despojarse de los velos de niebla que el diablo ha colocado sobre ustedes, para que puedan volver a ver con claridad y reconocer el camino a casa. Tan pronto como lo hayan hecho, se manifestará un rayo de luz. Su alma reconocerá cuál es el camino hacia Mi Hijo y hacia la eternidad, pero DEBEN ESCUCHARLA y no ahogarla con su lastre cotidiano y la suciedad de las cosas terrenales.

Mis hijos. ¡Purifiquen su alma y libérenla de todo el lastre/las cargas que pesa/n sobre ella! Ya es hora. El fin está a sus puertas, y pronto llegará, y ustedes no están preparados para ello.

¡Purifíquense! ¡Hagan penitencia y arrepiéntanse! ¡Libérense de las trampas del diablo y regalen a Jesús su SÍ! Quien vive con Jesús será liberado. Podrá escapar del aquí y ahora de la

apariencia, y reconocerá la verdad.

Así que regalen a Jesús su SÍ, porque su SÍ sincero es el primer paso hacia ÉL. Corran a Sus Santos Brazos que los acogerán, los mantendrán a salvo y los sanarán. Y recen, hijos Míos, porque su oración obra los milagros de este tiempo del fin. Amén.

Los amo.

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

“Oren al San Miguel Arcángel por la liberación de su alma y por protección. Amén.”