880. …¡para que la situación en su mundo no se agrave! — 13.03.2015

“Mi hija. Mi querida hija. Su mundo llegará a su fin, ¡pero los hijos de la Tierra no lo ven!” Bonaventura

—

Mi hija. Se está llevando a cabo Mi segunda crucifixión, y su mundo está a punto de perecer.

Por todos los medios y por todos los caminos se están creando motivos de discordia para provocar agitación y descontento en ustedes, Mi amado rebaño de hijos,y así, el maligno aviva el odio entre Mis amados hijos, lo cual desembocará en discordia, destrucción y guerra y que le dará poder al anticristo -el hijo de Mi adversario-, ¡y quien lo utilizará para su aparición en el escenario mundial con el fin de poder engañar a TODOS ustedes y así tener juego fácil con Mis amados hijos!

Hijos, mantengan la calma y ¡NO SE DEJEN PROVOCAR! ¡Oren y permanezcan en paz!

En la oración encontrarán fuerza y se acercarán más a Mí, su Cristo que tanto los ama, y Yo los fortaleceré y los colmaré de valor y perseverancia, pero deben orar, Mis hijos, para que la situación en su mundo no se agrave, para que se eviten las guerras y para que el descontento no se convierta en odio, pues eso solo le hace el juego al diablo, y su sufrimiento seguiría aumentando cada vez más.

Mis hijos, ¡permanezcan en paz y oren! ¡Defiéndanse, PERO DE MENERA PACÍFICA! Den una señal, ¡pero permanezcan siempre en el amor hacia Mí!

¡Quieren explotarlos y maltratarlos, privarlos de sus derechos y medios de vida! Permanezcan en la paz, Mis hijos, pues todo lo que lleguen a conseguir de otro modo, sin paz ni amor en su corazón, ¡solo los hundiría aún más en el pantano del diablo!

No se dejen explotar ni que los tomen por “tontos”, y no permitan que “alguien” los “desangre” y los prive de sus derechos. ¡Den una o varias señales pacíficas y permanezcan en la oración! ¡Su oración es fuerte, es poderosa y transforma! Su oración es su armadura en este tiempo del fin, ¡y quien ore encontrará la salvación! Así que oren, Mis hijos, y levántense de manera pacífica.

Si ya no Me tienen a Mí, Mis hijos, ¡entonces están verdaderamente perdidos! Así que oren a Mí y pídanme. Mi Padre y Yo escuchamos cada oración.

Aléjense de lo mundano, es decir, no se dejen atrapar por, ni se aferren a lo terrenal, porque ese camino los conduce hacia el diablo, pero no a Mí, hijos Míos.

Así que ¡oren ahora por la paz en sus países y oren por la paz en su mundo! No se dejen arrastrar por un “falso” amor al prójimo, por las mentiras del diablo sobre “un mundo mejor”. Él quiere su destrucción y su esclavitud por toda la eternidad.

Así que no caigan en esta última artimaña y declárense por Mí, Mis amados hijos. YO SOY el amor, la luz y la eternidad. ¡YO SOY el camino hacia el Padre y hacia el Reino de los Cielos!

Conviértanse, Mis amados hijos, y declárense por Mí, pues solo conmigo encontrarán la salvación, pero sin Mí se perderán. Amén. Así sea.

Los amo. Levántense y denme su SÍ. Amén.

Su Jesús.
Hijo del Todopoderoso y Salvador del mundo. Amén.

Estoy sufriendo. El fin está cerca. Pronto todo estará consumado. Tengan valor, pues el Nuevo Reino les será dado a ustedes, los que verdaderamente Me aman. Amén. Su Jesús, quien los ama tanto.

879. ¡No dejen que su propio pueblo se “desangre”, eso sería un amor al prójimo “FALSO”! — 13.03.2015

Mi hija. Mi querida hija. Diles a los hijos que recen, porque su oración es muy necesaria. Por favor, díselo. Amén.

¡Los cambios en su mundo no son buenos y han sido planeados y orquestados por el maligno de manera perfecta y engañosa!

¿Cómo pueden traicionarse [a sí mismos] así y, en nombre del “amor al prójimo”, dejar que su propio pueblo se “desangre”?

Hijos, levántense, pues lo que está sucediendo en sus países sirve para destruir su sistema, sus derechos sociales, ¡y todo bajo el pretexto de “estamos ayudando”!

Hijos, levántense, pero manténganse pacíficos, ¡pues el diablo solo espera su “explosión” para lanzarse y dejar su país en “escombros y cenizas”!

No se dejen provocar, pues la astucia del diablo les presenta estas engañosas injusticias, es decir, en apariencia y a los ojos del mundo se presentan como ejemplares y buenas, ¡pero en realidad los destruyen a ustedes, a sus países, a su paz!

Siembran la discordia mediante las mayores injusticias que se imponen a su propio pueblo, y así el aparente amor al prójimo se transforma en odio entre los pueblos, y eso, Mis hijos, ¡les traerá la “destrucción”!

Hijos, estén advertidos, ¡porque deben actuar de manera pacífica! ¡Llamen la atención pacíficamente, den señales pacíficas y encuentren soluciones pacíficas!

No le quiten a su propio pueblo sus derechos, su sustento, sus servicios sociales, etc., para “ayudar” a otros, sino que INTEGREN y apoyen a los otros. El propio pueblo no debiera “sufrir”, para que ustedes ayuden a otros, sino que se debe encontrar una solución benévola y una soluciónfructífera.

Cuando ni unos ni otros tienen trabajo, ni una tarea que realizar, ni ingresos propios, están alimentando el descontento.

Encuentren soluciones de las que la gente se beneficie, es decir, deben sentirse aceptados y

protegidos. Deben crear una base para la convivencia y preservar los derechos, los servicios,

los lugares de trabajo, etc., de su propio pueblo.

Mis hijos. Este tema es muy amplio, pero sepan: no dejen que su propio pueblo “sangre”, porque eso traerá discordia y destrucción. Amén. Que así sea.

Los amo.

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

878. ¡Se Me ha concedido el poder de aplastar la cabeza de la serpiente! — 12.03.2015

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy lo siguiente a los hijos:

Dejen que su luz resplandezca, porque muy pronto llegará la oscuridad y se extenderá por todos aquellos corazones que no hayan encontrado a Mi Hijo. Conviértanse, pues, hijos amados, y corran hacia Mi Hijo, quien los espera lleno de amor.

No esperen más, Mis hijos, pues muy pronto terminará el tiempo de preparación, y quien no haya encontrado a Jesús no podrá “soportar” Su Luz, ¡pues tan pura es y tan oscurecida está su alma, que preferirá las tinieblas a la Luz Divina, solo para no soportar el dolor de la purificación!

Mis hijos. Prepárense, porque cuando la oscuridad se cuele en su alma, su sufrimiento será grande -aquí, como en la eternidad.

Así que encuentren ahora a Mi Hijo, únanse a ÉL y AFÍRMENSE en ÉL, para que no se pierdan y su luz pueda resplandecer por toda la eternidad. Amén. Así sea.

Yo, su amada Madre, estoy con ustedes, los guío y los protejo, pues a Mí, su Santa Madre en el Cielo, se Me ha concedido el poder de aplastar la cabeza de la serpiente, y eso es lo que haré.

Perseveren, amado Ejército Remanente, porque pronto llegará el momento, y la felicidad eterna, la paz perpetua y la plenitud indescriptible serán los frutos que cosecharán.

Perseveren y permanezcan fieles a Jesús. Con ÉL encontrarán la salvación. Amén.

Su Madre en el Cielo que los ama.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

—

“Pronto todo estará consumado, Mis hijos. Perseveren. Yo, su Jesús, estoy preparado junto con las Huestes Celestiales de los ángeles de Mi Padre. Amén. Perseveren y permanezcan fieles a Mí. Amén.”

—

“Ningún hijo que sea fiel a Jesús se perderá. Se lo prometemos. Amén.” Dios Padre con Sus ángeles y la Madre de Dios.

877. ¡Su alma está en gravísimo peligro! — 11.03.2015

El pecado pesa mucho sobre su Tierra. Muy pronto desaparecerá y, con él, toda impureza. Ningún hijo pecador podrá esconderse, pues la ira del Padre se desatará y localizará todos

los que no reconozcan a Su Hijo.

Su única oportunidad es su conversión, amados hijos, su conversión al Señor. Quien no siga a Jesús se perderá, arderá y se hundirá en las llamas.

¡No le den al diablo esa satisfacción ni el poder sobre su alma! ¡Sálvense ahora, antes de que

sea demasiado tarde, pues el tiempo profetizado ya comienza y ustedes no hacen NADA por la salvación de sus almas!

Renuncien al mundo y a todas las tentaciones terrenales, ¡pues solo así tendrán una oportunidad! El diablo les acecha, acecha a su alma para robarla y atormentarla, ¡y ni una sola de sus mentiras resultará ser cierta!

¡Miente, engaña, se aprovecha de ustedes! Juega con ustedes, y ustedes lo permiten, ¡pero su despertar será terrible! Su reino [el reino del diablo] es el infierno, y en el infierno ustedes “vivirán”. Es una existencia de tormento, tortura y dolor, ¡y su sufrimiento será eterno!

¡Conviértanse, pues, y no esperen más, pues ya casi no les queda tiempo! La misericordia ya pronto dará paso a la justicia, y ¡ay de aquel que no se haya preparado! Jesús es su camino, no hay otro.

¡Conviértanse, pues, y declárense a favor de ÉL, para que no se pierdan! Yo, su Bonaventura, que los amo, se lo pido con la mayor urgencia, pues el tiempo se acaba su alma está en gravísimo peligro, y el sufrimiento que experimentará será infinito y atroz.

¡Conviértanse y den su SÍ a Jesús! Un SÍ basta para dar el primer paso. Amén.

Con amor,
Su Bonaventura

876. ¡Proclamen Nuestra Palabra! ¡Den testimonio! — 11.03.2015

Mi hija. Escribe ahora. Por favor, diles a los hijos lo importante que son su oración y las peregrinaciones hacia Nosotros, diles que escuchamos sus oraciones y:

Den testimonio de las gracias que reciben de Nosotros.

¡Díganles a las personas que existimos y háblenles de Nosotros, de Nuestros lugares sagrados, iglesias y sitios!

Compartan el Evangelio y vivan las enseñanzas de Mi Hijo.

Su regreso está muy cerca, y es de suma importancia que las personas se conviertan a ÉL.

Dile a los hijos que los amamos y que intercedemos ante el Trono del Señor por todo aquel que Nos lo pide.

Diles lo importante es “comunicarse” con Nosotros, pues estamos aquí para ellos, ayudamos donde se necesita ayuda, aliviamos donde se necesita alivio, guiamos donde se necesita guía y oramos donde se necesita oración.

¡Sal al mundo y proclama Nuestra Palabra! El tiempo de preparación pronto terminará, y a Nuestros hijos apenas les queda tiempo.

Solo su conversión los salvará, hijos amados, solo Mi Hijo es el camino y la salvación para ustedes. ¡Así que acérquense a ÉL, confiesen su fe y conviértanse! Prepárense y purifíquense, pues les queda poco tiempo antes de que la ira del Padre caiga sobre la Tierra.

¡Quien no esté preparado para el fin, se perderá! ¡El diablo se apoderará de su alma y ya no habrá vuelta atrás! La ira del Padre lo alcanzará, y perecerá en las llamas del fuego. El diablo se regocija, pues “devorará” almas, [luego] las escupa y las pisotea. Les inflige un sufrimiento infinito, lo cual le proporciona cierta satisfacción y “placer”, pero nunca se sacia, y así el alma queda expuesta cada vez más a la tortura y al tormento.

Mis hijos. Mis hijos tan amados por Mí. ¡Acérquense a Jesús a tiempo para salvarse de toda esta tortura y este tormento! ¡Purifíquense y manténganse alejados del pecado! ¡Un alma que está con Jesús no se perderá! El diablo no tendrá ningún poder sobre ella, y se librará de la ira de Dios, pues los hijos fieles de Jesús serán protegidos y elevados, pero ¡DEBEN SER OBEDIENTES Y FIELES, de lo contrario se perderán!

Mis hijos. Jesús los ama. ÉL ES amor en su forma más pura, al igual que el Padre, QUIEN los creó por ese amor, les envió a Su Hijo y les perdona una y otra vez a través de Jesús.

¡Así que acérquense ahora a Jesús y denle a ÉL su SÍ, para que con ÉL y a través de ÉL encuentren al Padre y ninguna aflicción toque su alma!

¡No le den poder al diablo sobre ustedes al mancillarse con el pecado, sino vivan en pureza y alejados del pecado!

Vivan con Jesús y entréguense por completo a ÉL, así no podrán perderse y cosecharán los frutos del paraíso renovado.

Vengan, Mis hijos, vengan, porque aún no es demasiado tarde. Conviértanse en hijos dignos del Señor y vivan de manera que agraden a Dios, su Creador. Los amo y los bendigo,

Su Madre en el Cielo junto con los santos aquí presentes.

Vengan, Mis hijos, aún no es demasiado tarde. Amén.

875. ¡Precisamente ese es el gran peligro! — 11.03.2015

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy lo siguiente a los hijos de la Tierra:

Deben dejar que su luz resplandezca, unirse con Jesús y afirmarse en ÉL, porque tan pronto como el anticristo entre en el escenario mundial, se muestre públicamente y se presente, entonces, Mis amados hijos, deben estar completamente con Jesús, haberlo encontrado a ÉL, para no perderse a manos de ese “adversario”, quien al principio puede parecer casi “humilde”, pero luego hará valer todo su poder de atracción, con una fuerza que los dejará sin voluntad y que los atraerá TODOS LOS QUE NO ESTÉN AFIRMADOS EN MI HIJO (como hipnotizados) ¡bajo su hechizo!

Hijos, ¡estén advertidos, pues el que viene es peligroso! No pueden imaginárselo, pues no existe en la Tierra ningún ser humano como “él”, y precisamente ese es el gran peligro, que tantos hijos creerán que él es quien no es, lo seguirán y caerán en los fuegos del infierno de Satanás, donde sufrirán por toda la eternidad.

Hijos, estén advertidos, porque el que viene ¡NO ES MI HIJO! Jesús vendrá recién al final de los días, es decir, cuando el anticristo ya haya “corrompido” a muchas almas y las haya atraído a su hechizo!

Jesús NO VOLVERÁ A MORAR ENTRE USTEDES POR SEGUNDA VEZ, por eso estén advertidos y no caigan en la astucia y los engaños de su “adversario”!

Estén advertidos, amados hijos, porque los tiempos se están oscureciendo, y ¡quien no esté preparado será presa fácil!

Estén advertidos, amados hijos, ¡porque quien no se afirme en Jesús caerá en la confusión y se perderá!

¡SOLO MI HIJO es su Redentor, su camino al Reino de los Cielos! El otro, en cambio, les robará el alma, los engañará y los cegará ante la verdad, POR ESO, AFÍRMENSE en Jesús antes de que sea demasiado tarde para ustedes, ¡para que no se pierdan y puedan alcanzar el tiempo de la gloria, el Nuevo Reino!

Mis hijos. El tiempo apremia, por eso conviértanse ahora y den su SÍ a Jesús. Tan pronto como

llegue el Aviso (haya llegado), ya no habrá una segunda oportunidad para ustedes. Después de eso, se separará “el grano de la paja” y la “brecha” entre el bien y el mal se hará más grande.

Mis hijos estarán divididos, en desacuerdo sobre quién tiene la razón, pero no se trata de eso, Mis hijos, sino de la salvación de su alma, y como la mayoría de ustedes desprecia a Mi Hijo, se perderán e intentarán arrastrar consigo a tantos como sea posible de su entorno.

Hijos, ¡estén advertidos, pues deben permanecer fieles a Jesús! ¡Apóyenlo a ÉL! ¡Quédese con ÉL! ¡Defiéndanlo a ÉL! Todo aquel que sufra la “muerte” física por causa de su fe en Mi Hijo, ¡SERÁ ELEVADO! ¡Ningún hijo que sea fiel a Jesús se perderá!

Así que sean fuertes y permanezcan fieles a Jesús en todo momento. Yo, su Santa Madre en el Cielo, se lo pido, porque solo Jesús es el camino, su camino, y sin ÉL experimentarán el peor sufrimiento. Amén.

Los amo. Con mi manto los protejo y los guardo. Pídanme y así será. Amén.

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

Los ángeles, los santos y Jesús están todos aquí y llevan a la Virgen María de regreso al Cielo, donde Dios Padre la mira lleno de amor. Amén. El Cielo se cierra. Amén.

Mi hija. Da a conocer esto. Amén.

874. ¡Aún no saben cuán grande es la ira del Padre! — 10.03.2015

Mi hija. Diles a los hijos del mundo que recen. Solo a través de su oración podrán evitar los peores males y catástrofes, pues la ira del Padre pronto se desatará, y ¡ay de aquellos que no sean fieles a Jesús,ay de aquellos que se hayan entregado al diablo, ay de aquellos que sean tibios, ay de aquellos que no se hayan declarado a favor de Jesús, que no se hayan preparado, que no hayan confiado en la Sagrada Palabra, que hayan insultado a Jesús y blasfemado contra ÉL!

¡Oh, hijos, aún no saben cuán grande es la ira del Padre!

Témanla, pues nada es más poderoso que la ira del Señor, del Padre, SU CREADOR, quien debe presenciar cómo ustedes desprecian a Su Hijo, LO deshonran, profanan Su Santo Cuerpo, ¡sin respeto ni temor hacia ÉL!

¡Estén advertidos, pues la ira del Señor y del Padre es grande! Los alcanzará tan pronto como se desate, ¡y NADIE podrá esconderse de ella! No teman los males del mundo, pues no son nada comparados con la ira del Padre, ¡cuya medida ya está colmada y Su ira vendrá sobre la Tierra!

Teman, hijos, ¡porque grandes son las fuerzas que se desatarán, y solo quien ame sinceramente a Jesús y LE sea obediente sobrevivirá a esas fuerzas!

No teman al mundo del diablo, ¡sino teman a su Dios! Con la oración detienen al diablo, sus malas obras, ¡porque el Padre los protege a ustedes!

Teman, pues, a ÉL, su Creador, pues la medida está colmada, y cuando la misericordia dé paso a la justicia, ¡ay de aquel que no se haya declarado a favor de Jesús, que no se haya arrepentido de sus pecados, que no se haya purificado!

¡Ay de aquel que haya vivido alejado de Dios y no haya respetado ni Sus mandamientos ni las enseñanzas de Jesús!

¡Ay de aquel que no se haya afirmado en Jesús, pues “perecerá” dos veces! Perdido en manos del adversario, esclavizado, engañado y utilizado, y perdido en la ira de Dios, de la cual no hay escape, ¡tan pronto como la misericordia dé paso a la justicia!

Háganse amigos a Jesús AHORA MISMO, de lo contrario estarán perdidos, pues muy pronto el fin se abatirá sobre ustedes, y perderán la “luz de Dios”. No habrá una segunda oportunidad para ustedes, así que sean prudentes y prepárense.

Piensen bien dónde quieran “vivir”: en la oscuridad eterna, entre torturas, tormentos y dolor, o en la luz del Señor, que les regala paz y una eternidad llena de felicidad y plenitud.

¡No sean necios! ¡No desperdicien su eternidad!

¡Elijan bien, Mis hijos! Solo Jesús es su camino, no hay otro. Así que corran hacia ÉL, confiesen su fe en ÉL y denle su SÍ a ÉL, para que no se pierdan y la ira de Dios no los alcance.

No lo piensen más, sino declárense, Mis hijos. Un SÍ basta para dar el primer paso. Amén. Así sea.

Nosotros, los santos, estamos a su servicio, pero deben pedirnos ayuda a Nosotros en la oración. Amén.

Con amor,

Su Bonaventura, quien mira con tristeza a ustedes, hijos de la tierra, tan nublados, tan cegados, tan extraviados que son, que no ven la verdad, tantos sufren porque no conocen a Jesús, otros se dirigen alegremente hacia el infierno, otros están sometidos al diablo- hijos, “¡ustedes se están cavando su propia tumba!”

Acérquense a Jesús, porque solo ÉL es su camino. Amén.

873. ¡Por eso el Padre les envía estos mensajes celestiales! — 10.03.2015

Mi hija. Escribe ahora. Por favor, diles hoy a los hijos que los amamos. Nuestro amor por ellos es infinitamente grande, y ningún hijo debe perderse y sufrir eternamente, por eso el Padre

les envía estos mensajes celestiales, para llamar su atención, llevarlos a la conversión y prepararlos para el fin del mundo, que vendrá acompañado de los actos y obras más perversas del Diablo y de su anticristo, y que culminará en los tres días oscuros, y ahora cada hijos –cada uno de ustedes- tenga aún la oportunidad de encontrar a Jesús, para que pueda entrar en el Nuevo Mundo, para que no se pierda en manos del adversario, para que alcance la Vida Eterna a Su lado y su alma pueda vivir eternamente feliz y plena.

Mis hijos. Pónganse en marcha y prepárense, pues ya no les queda mucho tiempo. Estos mensajes sirven para su preparación y son un regalo del Cielo, de Dios, su Padre, quien los ama “por encima de todo” y cuyo amor es infinito y misericordioso. Amén.

Apresúrense, pues muy pronto la misericordia dará paso a la justicia. Amén.

Su Madre en el Cielo que los ama.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

872. ¡Ese momento será único! — 09.03.2015

Mi hija. Mi querida hija. Diles hoy a Nuestros Hijos que se conviertan, porque solo su conversión los arrancará de las garras del diablo y los salvará de caer en el infierno!

Mis hijos. Mi Hijo sufre tanto por el pecado que ustedes cometen, el cual nunca ha sido mayor, nunca tan enorme, nunca tan despreciativo, ni nunca tan inmoral como lo es hoy en día.

Hijos, ¡despierten y libérense del poder de Satanás, que él ejerce sobre ustedes a través de todo tipo de pecado!

No crean que lo bueno es malo y que lo malo es bueno, pues esas son las mentiras de Satanás, quien les ha vendido, de manera sutil y paso a paso, a lo largo de décadas y siglos, lo bueno como algo aburrido, sin valioso y mojigato, y así les ha presentado lo malo como lo bueno, como algo absolutamente deseable, y ustedes caen directamente en su trampa, se dirigen con determinación hacia su infierno y no son conscientes del peligro en el que se mueven, en el que viven, ni reconocen las consecuencias que esta, su mala conducta, tendrá para su eternidad!

¡Hijos, deténganse y conviértanse! Acérquense a Jesús, Mi Hijo, ¡porque solo ÉL es su Redentor! ¡ÉL es el camino al Reino de los Cielos, y solo con ÉL y a través de ÉL experimentarán la gloria en la eternidad!

Sin ÉL están perdidos, y de eso, Mis amados hijos, se darán cuenta a más tardar cuando el infierno se cierre detrás de ustedes y de repente reconozcan la mentira del diablo, pero para entonces, Mis amados hijos, su eternidad ya estará perdida, y no habrá vuelta atrás: ¡será demasiado tarde para ustedes!

Así que conviértanse AHORA, antes de que sea realmente demasiado tarde para ustedes, porque:

El tiempo de preparación está llegando a su fin, y quien no lo haya aprovechado, ¡no recibirá el gozo de la gloria del Señor!

Sufrirá y sentirá dolor, su alma se “desgarrará”, y muchos de ustedes querrán huir o morir, pero su único camino es Mi Hijo, su Jesús.

Así que declárense a favor de ÉL y aprendan la oración n.º 32, pues esta oración podrá salvar

sus almas -y las de sus seres queridos- cuando el Aviso les llegue “por sorpresa”! Es su última oportunidad de declarare a favor de Jesús. ¡No habrá otra más!

Así que conviértanse, Mis hijos, y prepárense para Mi Hijo. Lleven alegría en su corazón, porque ese momento, cuando ÉL “esté frente a ustedes”, será único y lleno de alegría para quienes LO aman. Amén. Así sea.

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

871. ¡Quien piense que orar sea innecesario, se equivoca! — 08.03.2015

Mi hija. Mi querida hija. Qué bueno que hayas llegado. Por favor, diles hoy lo siguiente a Nuestros Hijos:

¡Quien piense que orar sea innecesario, se equivoca! ¡Su oración puede salvar almas, “cambia” las cosas para mejor y aleja el mal! Un alma que ora no se perderá, pues se une en la oración con Jesús y con Dios Padre, quien escucha cada oración y la atiende, siempre que esté en armonía con Su voluntad, con la Voluntad Divina.

Asimismo, pueden unirse en la oración con sus Santos y con los Santos Ángeles del Padre, pues TODOS ESTÁN AHÍ PARA AYUDARLOS cuando se lo pidan, así como conmigo, su Madre en el Cielo, quien intercedo por ustedes ante Dios Padre y ante Mi Hijo, y quien los cubro con Mi manto para protegerlos cuando Me lo piden con amor y oran a Mi.

Mis hijos. Por eso, su oración es muy importante y dará frutos. ¡Así que no dejen de orar y nunca crean que sea innecesario orar! Quien crea eso, se equivoca, y su alma no encontrará a Jesús.

Así que oren, Mis hijos, ¡y únanse en oración con Jesús y el “Cielo”! Su oración es fuerte, su oración es poderosa, les da fuerza y perseverancia, y los acerca a Jesús.

¡Así que oren, Mis hijos, y unan sus oraciones y sus intenciones con las de los Santos y los Santos Ángeles del Padre, pues así se potenciarán, ¡y aún se puede se puede obtener mucho bien “mediante la oración”!

Oren, Mis hijos, pues su oración los lleva a Jesús, ¡los acerca a ÉL y los une a ÉL!

Oren siempre por Sus intenciones y por lo que les pedimos, pues aún se necesita mucha oración, mucha conversión y mucha expiación, pues tantos hijos aún no se han fortalecidos en Mi Hijo, y el tiempo apremia para su conversión y fortalecimiento. Amén. Así sea.

Con amor,

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.