865. Oración de la Madre de Dios — 05.03.2015

«Diles a los hijos que los amamos y que vengan a visitarnos en peregrinaciones para la paz en Europa y en todo el mundo. Por favor, díselo. Amén.

No esperen más, de lo contrario las guerras y el comunismo los rodearán.

Actúen ahora y vengan, hijos Míos, entonces el sufrimiento más grande aún puede ser mitigado y contenido. Amén «.

Dios Padre, Jesús y la Madre de Dios

“Apúrense para que no perezcan. Jesucristo es su camino. A través de la Santísima Virgen María encontrarán a Jesús. Ella es su Abogada Divina y intercede por sus hijos de día y de noche en el Trono del Señor «.

 

Los santos

 

Oración No 41: Oración de La Madre de Dios

Ten piedad, oh Señor, y envía Tus gracias a todos los hijos, para que puedan reconocer y caminar el camino hacia Tu Hijo.

Libéralos de las trampas del maligno y deja que la gracia prevalezca.

Dales Tu generosísima misericordia, para que no perezcan al adversario y obtengan la vida eterna al lado de Jesús y el Tuyo.

Ten piedad de Tus hijos.

Por eso pedimos, a través de Cristo Nuestro Señor, Redentor del mundo. Amén.

«Oren, hijos Míos, porque esta oración aún puede salvar a muchos hijos. Mi misericordia los tocará, y por mi altísima gracia los atraeré hacia Mí. Amén. Su Jesús».

«Su oración nunca debe descontinuarse, ya que esa sería la victoria de Satanás sobre su mundo. Amén. Vayan en paz y permanezcan en oración. Su ángel guardián los acompañará y mantendrá su oración, pero deben pedírselo».

Dios Padre y Jesús.

«Conviértanse esta Cuaresma, porque no queda mucho tiempo«.

Un santo y Jesús.

828. ¡La devoción no conoce condiciones! — 29.01.2015

Mi hija. Mi querida hija. Escribe, hija Mía, y escucha lo que Yo, tu Madre en el Cielo quien tanto te ama, hoy quisiera decirte a ti y a los hijos de la tierra:

Acepten todo y ofrézcanlo como sacrificio, porque todo sufrimiento, malestar, enfermedad y abatimiento el Señor transforma en amor por el mundo, si ustedes se lo ofrecen como sacrificio a Él, y si lo soportan en alegría para ÉL y con ÉL – ya que Él nunca los dejará solos, así que pídanle que les ayude a soportar.

Mis hijos. Todavía se necesita tanta penitencia, así que no se resistan, dado que su sufrimiento y su angustia, su pesadez, sus cargas, su malestar y su abatimiento ustedes pueden ofrecer al Señor como sacrificio, con el fin que cause el bien al mundo.

Así que acepten todo y ofrézcanlo como sacrificio y únanse con Jesús en el sufrimiento. Quien acepta sufrimiento por su Redentor pronto experimentará la mayor alegría.

Mis hijos. Mis hijos tan amados. Dejen de “pensar en automatismos» y no tengan expectativas ningunas, ¡porque estas se igualan a derechos!

Oren y hagan penitencia por el amor por Jesús y por sus hermanos y hermanas en el Señor.

 

Lleven alegría en su corazón.

 

¡Su oración y su penitencia logran mucho bien, pero esto funciona solo si no esperan nada a cambio!

 

Lleven esperanza en su corazón, pero no exijan nada al Señor. Deben orar con amor y alegría, lo mismo vale para la penitencia: ¡Debe suceder por el amor al Señor y no por estar sujeto a sus condiciones!

 

¡Deben confiar, hijos Míos, y deben entregarse a Mi Hijo! La devoción no conoce condiciones, así que ahora dejen de “pensar en automatismos” (= como una máquina: ¡¡yo lanzo una oración y abajo sale MI VOLUNTAD!!), porque: «No se haga mi voluntad, sino la voluntad del Señor, y para eso, déjame ser Tu herramienta».

Mis hijos. Regálense a Jesús y no LO condicionen, porque quien pone condiciones, quien lleva expectativas en lugar de esperanza en su corazón y quien impone exigencias, aún está alejado del Señor.

Así que ahora rueguen por el verdadero amor al Señor para que puedan servir y seguirlo a ÉL:

Oración No 40: Oración por el amor incondicional

Oh, Jesús Mío, te amo. Ayuda, que mi amor por Ti sea puro y sin condiciones. Guíame en este camino de amor por Ti, y ayúdame a ser como Tu quieres que sea.

Te amo. Déjame ser Tu sirviente, sin expectativas, pero lleno de esperanza.

Amén.

Mi hija. Mis hijos. Esta es una oración maravillosa que les ayudará a acercarse aún más a Jesús. Órenla por ustedes y / u otros.

Los amo.

Su Madre en el Cielo.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

827. ¡NO IMPORTA LO QUE “SE” LES EXIJA! — 28.01.2015

Mi hija. Por favor, diles hoy lo siguiente a los hijos del mundo:

Deben levantarse y permanecer fieles a Jesús, porque solo ÉL es el camino hacia el Padre. Solo con ÉL serán liberados de las garras del diablo, y solo con ÉL y a través de ÉL “encontrarán” la salvación y la gloria.

Mis hijos. Es importante que permanezcan fieles a Jesús, ¡NO IMPORTA LO QUE PASE o LO QUE «SE» LES EXIJA! ¡Esta vida en la tierra es breve, y es la preparación para la eternidad! Así que no desperdicien su eternidad al lado del Señor por un poco de prosperidad, por un poco de comodidad, por un poco de “tranquilidad”, pues es solo la calma antes de la tormenta, superficial y de ningún modo real, pues quien cree que debiera vivir según lo que “dicen” los demás, según los que no confían en Jesús, que quieren deshacerse de ÉL, desterrarlo, profanarlo y deshonrarlo, que sirven al diablo -consciente o inconscientemente, porque no abren los ojos, cierran sus corazones y siguen el camino de la comodidad, la fama, el reconocimiento, la prosperidad y el poder-, quien entonces vive según lo que “dicen” ellos, se perderá, pues no se mantiene firme junto a Mi Hijo, no LO sigue, no LE es fiel, ya que, como su bienestar aquí en la apariencia del mundo terrenal es más importante para él, LE da la espalda a Jesús, LO calumnia a ÉL, su Redentor, ¡y no será digno ¡DE VIVIR A SU LADO!

Así que conviértanse, Mis hijos, ¡y sean fieles a Jesús! ¡No LO calumnien, ¡NO IMPORTE LO QUE “SE” LES EXIJA! ¡Jesús vendrá a salvar a cada alma que LE sea fiel y entregada!

Así pues, confíen en ÉL, en su Rey, y vivan como hijos dignos, ahora y hasta el final. Yo, su Santa Madre en el Cielo se lo pido y los llamo, Mi amado rebaño de hijos: oren a Mí y pídanme, porque a cada hijo que Me pida lo llevaré ante Mi Hijo, y no se perderá. El Padre Me concede esta gracia para aquellos que se dirigen a Mí con súplica, es decir, los que acuden a Mí (oren) con corazón sincero y piden ayuda. Mi intercesión ante el Trono del Señor les está asegurada. Amén.

Aprovechen esta gracia que el Padre les concede, porque es expresión de Su inmensa generosidad y de Su grandísimo amor por ustedes, Mis hijos.

Los amo,

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

826. …sus pecados, que se les mostrarán a todos… — 27.01.2015

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, escribe, hija Mía, y escucha lo que Yo, tu Madre en el Cielo que tanto te ama, tengo que decirles hoy a los hijos de la Tierra:

Pónganse en marcha, Mis hijos, y prepárense, porque el fin se acerca, y Mi Hijo vendrá, pero solo podrá llevar a Su Nuevo Reino a aquellos que se hayan declarado por ÉL y LE hayan dado su SÍ.

Mis hijos. El tiempo que les queda es corto. ¡Por eso, úsenlo bien y conviértanse! Úsenlo para prepararse para Mi Hijo, pues quien no esté preparado para ÉL, no podrá soportar Su luz, Su amor y Su pureza. Huirá o se quedará paralizado. Muchos morirán, pues no soportarán ni sus pecados, que les serán mostrados todos, ni esa pureza tan maravillosa, pura y totalmente divina que Mi Hijo ES.

Mis hijos. Pónganse en marcha y prepárense, pues llegará el día en que Jesús “esté delante de ustedes”, y ¡ay de aquel que no se haya preparado para ÉL.

Así que vengan ahora, Mis hijos, y comiencen con su SÍ a Jesús, pues su SÍ es el primer paso hacia ÉL. Amén. Así sea.

Los amo.

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

825. ¡No LO mezcle a “ÉL” con euforia, arrebatos emocionales ni interpretaciones propias! — 26.01.2015

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy lo siguiente a los hijos de la Tierra:

No se dejen vencer y no se dejen llevar por el camino equivocado, pues las dulces palabras de aquellos que planean su “destrucción” no les traerán nada bueno.

Les traerán sufrimiento, aflicción y “desolación”, pero no los llevarán a la gloria de Mi Hijo, al contrario, los apartarán del camino hacia el Padre en el Cielo, pues sus mentiras, envueltas en palabras dulces, los conducirán directamente a los fuegos del infierno, donde los demonios del diablo los esperan y -si fuese necesario- les darán el último “empujón” para su caída y perdición.

Mis hijos. ¡No crean, pues, en las palabras dulces que se untan como miel alrededor de sus bocas, y manténganse fieles a sus objetivos! Es decir, quien trabaja por el bien en nombre de Mi Hijo, que [entonces] permanezca fiel a Jesús y no LO mezcle a “ÉL” con euforia, arrebatos emocionales ni interpretaciones propias, porque si hacen eso, [significa] que el diablo ya tiene uno o ambos pies en su puerta, y sus objetivos se mezclan y confunden, lo que puede llevar a provocaciones, desacuerdos y disputas. Su “buen objetivo” adquiere un matiz malo -o incluso varios- y ya no podrá llevarse a cabo, en cambio habrán sembrado discordia y división, y con ello le habrán hecho el juego al diablo.

Mis hijos. ¡Quien hace el bien debe dejarse guiar y conducir por Jesús! Ustedes no tienen por sí solos la fuerza para hacerlo, ¡solo Jesús lo tiene! ¡No se dejen provocar jamás y sean pacíficos! Quien se burla, quien levanta la voz y se vuelve ofensivo, quien entra en conflictos o choca con los demás, ¡va por el camino equivocado! ¡Jesús es amor! ¡ÉL es paz! ¡ÉL trae alegría! ¡Y ÉL trae salvación! Recorran, pues, el camino de la humildad y de la paz, pero eviten todo lo demás, ¡porque el diablo se ha infiltrado!

Mis hijos. ¡Oren! Su oración es y seguirá siendo siempre el arma más poderosa que tienen.

Los amo. No se dejen provocar, permanezcan pacíficos y fieles a Jesús. Amén.

Su Madre en el Cielo que los ama.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

824. “¡Ningún santo ha caído del Cielo!” — 25.01.2015

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, escribe, hija Mía, y escucha lo que Yo, tu Madre en el Cielo que te ama, quiero decirles hoy a los hijos del mundo:

Prepárense, Mi amado rebaño de hijos, porque muy pronto este “aquí” llegará a su fin. Mi Hijo, su Jesús, vendrá a redimirlos y llevárselos consigo, pues una Nueva Era está por comenzar, pero solo se les concederá a aquellos de ustedes que confíen plenamente en Mi Hijo, que LO honren y alaben, y que le permanecen fieles y entregados en todo momento.

Mis hijos. “Ningún santo ha caído del Cielo”, como se dice tan bien en su lenguaje, es decir, casi todos los santos han trabajado arduamente en sí mismos para poder llevar una vida santa. ¡Pero lo hicieron, han recorrido el camino de la “resistencia” permaneciendo fieles a Jesús, perseverando en esa fidelidad y viviendo conforme a Sus enseñanzas y a Sus mandamientos!

Muchos santos incluso estaban “extraviados” al principio, es decir, no se encontraban en el camino que conduce al Reino de los Cielos, sin embargo, en algún momento reconocieron la verdad Y SE CONVERTIRON. A partir de entonces vivieron tal como el Señor deseaba de ellos y rechazaron todo lo que no conduce al Reino de los Cielos.

De eso se trata, Mis hijos. ¡Deben reconocer la verdad y deben arrepentirse! Solo quien aspire a la santidad se acercará plenamente al Señor, y eso no significa que de ahora en adelante no puedan cometer faltas. Significa que, conscientemente, ya no cometan más pecados, ya no sigan más tentaciones y se opongan a todo lo que no provenga de Dios, ¡a todo lo que ÉL no quiera!

Deben entregarse por completo a Jesús y pedirle guía. ¡Una y otra vez! Claridad, guía, orientación. ¡Un corazón amoroso, pureza, mansedumbre, comprensión!

Mis hijos. Pidan todos estos dones y más, y se les concederán, pero deben pedirlos con sinceridad y de corazón puro. Si no pueden hacerlo, pidan que Nosotros les ayudemos. Lo que cuenta es su voluntad, sus esfuerzos, su perseverancia.

Deben someter sus obras y acciones a la voluntad del Señor y vivir a su servicio, Mis hijos. Y suplicar una y otra vez por la gracia y el perdón. Verán cómo todo cambia, especialmente en ustedes, Mis hijos, y cómo una felicidad desconocida, una alegría maravillosa, se instalará en ustedes.

Mis hijos. El camino vale la pena, pues es el camino hacia Jesús y hacia el Padre -el camino hacia su eternidad en gloria y majestad. Pero deben ganársela, pues, aunque Dios Padre la pone a sus pies, ustedes no la reconocen y se pierden en cuerpo y alma ante Su adversario.

Así que despierten, Mis hijos, y reconozcan la verdad. Conviértanse y emprendan el camino que tantos santos ya han recorrido antes que ustedes. Sus esfuerzos serán recompensados más abundantemente que cualquier recompensa que conozcan en su tierra.

Así que conviértanse y denle a Jesús su SÍ, pues con su SÍ dan el primer paso en su camino hacia esa gloria tan maravillosa que el Padre tiene preparada para ustedes. No esperen más, porque el fin se acerca rápidamente.

Sigan Mi llamado y conviértanse. Yo, su Santa Madre en el Cielo, se lo pido. Amén.

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

823. ¡Quien lleva deshonestidad en su interior es presa fácil para el diablo! — 24.01.2015

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy lo siguiente a los hijos de la Tierra:

Ustedes deben ser honestos y mantenerse del lado de Jesús, de lo contrario, su alma se perderá, pues quien lleva deshonestidad en su interior, quien oculta la verdad es presa fácil para el diablo, y quien calumnia a Jesús, no se declara por ÉL y LO “deshonra”, se aparta a sí mismo del camino hacia la Gloria.

Mis hijos. Sean sinceros, honestos y de corazón puro, pues solo a los “corazones de niño” les será concedida la eternidad. Quien tenga un corazón endurecido, frío y helado, no reconocerá la luz que conduce a la gloria, no sentirá el Amor Divino y puro de Jesús y su eternidad será dolorosa. ¡Por eso sean sinceros, honestos y vivan en la verdad! Honren a Jesús y sean fieles a ÉL. Entonces no se perderán, y les será concedida la eternidad junto al Señor

Conviértanse, Mis hijos, y emprendan el camino hacia la gloria: Jesús es su camino. Solo con ÉL no se perderán. Amén. Así sea.

Con profundo amor maternal,

Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

822. ¡Dejen de lado las “bromas” de mal gusto e irrespetuosas, pues solo siembran aún más odio a su mundo! — 23.01.2015

Mi hija. Mi querida hija. Escribe, hija Mía, y diles hoy a los hijos de la Tierra lo siguiente:

Yo, su Santa Madre en el Cielo, rezo por ustedes para que se conviertan y encuentren a Mi Hijo, su Jesús, pues solo Jesús podrá salvarlos, solo a través de ÉL encontrarán la salvación, ¡y solo con ÉL se les concederá la entrada al Nuevo Reino!

Mis hijos. Levántense y prepárense, pues la “batalla final” ha comenzado, es decir, ya se ha puesto en marcha todo lo necesario para la realización de los planes malignos de Satanás, y estos ya están siendo ejecutados.

Si no se acercan a Mi Hijo, si siguen burlándose de las cosas, las personas y las circunstancias de su mundo, de sus religiones, de sus líderes y no reconocen la gravedad de la situación, entonces muy pronto tendrán un mal despertar, pues se mueven sobre hielo muy, muy delgado que ya amenaza con romperse, y su falta de respeto, ¡sus burlas y su inconstancia no hacen más que clavar cuñas aún más profundas en esa delgada capa de hielo!

¡Así que recen, Mis hijos, ¡y pidan guía y orientación! Imploren la claridad que solo el Espíritu Santo del Señor les puede otorgar, y pónganse de rodillas ante su Jesús, porque: ¡Sin ÉL, todos estarán perdidos!

¡Así que conviértanse, dejen de lado las “bromas” de mal gusto e irrespetuosas, pues solo siembran aún más odio a su mundo! ¡Ustedes de sienten tan seguros e intocables en su mundo de apariencias y ni siquiera se pueden imaginar lo que está por suceder muy pronto, porque están demasiado ocupados con ustedes mismos y con SU bienestar y han perdido de vista la verdad!

Mis hijos. ¡Conviértanse y declárense por Jesús para que no se pierdan, y únanse al Ejército Remanente de Mi Hijo! Solo su oración puede (todavía) protegerlos de lo peor, ASÍ QUE HAGAN USO DE ELLA y enfrenten por fin la verdad: se planifica que su mundo se “destruya”, para que el anticristo pueda apoderarse de él. Es decir, para ustedes -la mayoría de ustedes- no hay lugar allí. Se llevará a cabo su “aniquilación”, y ustedes serán reducidos a un mínimo. Aquellos de ustedes que sobrevivan no serán libres, pues el control estará en manos del hijo del diablo. Dado que este “plan” no es compatible con la creación de Dios, Dios Padre pondrá fin a este mundo. La preparación está en marcha, es lo que están viviendo en este momento. Se está llevando a cabo en “ambos bandos”, y este es el fin de los tiempos que ya les fue anunciado en la Biblia, el Libro Sagrado del Padre. El fin llegará y comenzará la Nueva Era, pero solo para los hijos que siguen a Jesús. Satanás será desterrado al infierno, encadenado, y se cerrará la salida. Esta es la victoria sobre Satanás y sus demonios, y comenzará la era de los mil años de paz. Después de esos mil años, Satanás será liberado por última vez, antes de que se celebre el Juicio Final. Pero hasta entonces, para ustedes, hijos de la Tierra, es mucho tiempo, sin embargo, sepan que ya AHORA DEBEN ESTAR PREPARADOS, para que puedan alcanzar la eternidad junto al Señor.

Mis hijos. Prepárense y no esperen más, porque las últimas trompetas resonarán, y ¡ay de aquel que no se haya declarado por Mi Hijo, su Jesús! Amén.

Los amo y siempre estoy aquí para ustedes. Oren a Mí y pídanme, y Yo los guiaré hacia Mi Hijo. Amén.

Su Madre en el Cielo que los ama.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

821. ¡Tengan valor y sean fieles y entregados a Jesús en todo momento! — 22.01.2015

Mi hija. Escribe, hija Mía, y escucha lo que Yo, tu Padre en el Cielo, quiero decirles hoy a los hijos del mundo:

Acepten el mayor de Mis regalos a la humanidad y ya no esperen más: ¡Es Mi Hijo quien les trae la redención y la salvación, y SOLO ÉL es el camino hacia Mí y hacia el Reino de los Cielos!

Mis hijos. Mis hijos, a quienes tanto amo. Escuchen estos mensajes que les son regalados por Mí parte, su Padre en el Cielo que tanto los ama, a través de María de la Preparación Divina de los Corazones. La Santísima Madre de Dios la eligió para preparar sus corazones, para que

Ustedes no se pierdan y, junto con Jesús, reciban el regalo de la vida en el Nuevo Reino.

Mis hijos. Ya no queda mucho tiempo, ¡por eso prepárense! ¡Tomen estos mensajes como ayuda y guía, y utilicen las oraciones que aquí se les han regalado! Aún haré muchos milagros, pero deben emplear su libre albedrío A MI FAVOR, actuar y vivir según Mis instrucciones, mandamientos y enseñanzas de Mi Hijo, para que puedan superar este tiempo del fin y para que puedan ser salvados.

Mis hijos. Su oración sincera aleja tanto mal. Así que oren, Mis hijos, y no dejen que su oración se interrumpa jamás, porque Yo, su Padre en el Cielo escucho cada oración y allí donde se ora fluirá Mi amor, se otorgarán Mis gracias y Mi omnipotencia “triunfará” (intervendrá).

Los amo, Mis hijos. Tengan valor y sean fieles y entregados a Jesús en todo momento.

Su Padre en el Cielo.

Creador de todos los hijos de Dios y Creador de todo ser. Amén.

820. …¡pero deben estar listos, purificados y preparados! — 21.01.2015

Mi hija. Mi querida hija. Buenos días, hija Mía. Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra lo siguiente:

¡Levántense y declárense por Mi Hijo, su Jesús!

AQUEL que vivió entre ustedes como hombre y murió en la cruz por TODOS ustedes, para que,

liberados del pecado (mediante el arrepentimiento, el Sagrado Sacramento de la Confesión y la penitencia), puedan emprender el camino de regreso al Padre, está listo para ustedes [para recibirles].

Desde lo alto del Cielo con todas las señales ÉL vendrá a llevarlos a ustedes, los que llevan el sello del Padre, a Su Nuevo Reino, ¡pero deben estar listos, purificados y preparados!

Así que levántense ahora y declárense por Jesús, antes de que sea demasiado tarde para ustedes.

Con profundo amor y con Mi bendición maternal que los cubre y les brinda protección, los llamo a ustedes, Mis amados hijos, porque el fin está cerca y ningún hijo debe perderse. Amén.

Su Madre en el Cielo que los ama.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.