154. ¡El tiempo del fin ha comenzado! — 27.05.2013

Mi hija. Dile al mundo que el tiempo se acerca, en el cual estaremos activos directamente entre ustedes. Estaremos con ellos, Nuestros hijos, tal como ya estamos contigo y muchos otros ahora. La diferencia será que ellos no nos perciben como tú lo haces, sin embargo, se dan cuenta de Nuestra presencia a través del sentimiento de amor, bondad, benevolencia, alegría, paz y de armonía. Sentirán un cambio positivo, beneficioso, no obstante, este cambio será «tangible» porque es espiritual y energético. Esto último lo sentirán.

El tiempo del fin ha llegado, la fecha está fijada y el amor de Dios enviado. Para salvar tantas almas como sea posible, debemos alcanzarlas para que se convierten y den su SÍ a Jesús, su Redentor y Salvador.

Por lo tanto, Mis amados hijos, ahora llegaremos unidos a la tierra para advertir a Nuestros hijos. Ellos sentirán que algo va mal en su mundo y en su vida, y a través de Nuestra presencia espiritual entre ustedes, ellos intuitivamente sentirán lo bueno, lo reconocerán y, ojalá, cambiarán.

Para esto necesitamos nuevamente su oración, porque si oran y aceptan sacrificios por ellos, entonces puede haber un cambio en ellos y Dios Padre puede obrar con Su Espíritu Santo y por medio de Jesús, Su hijo unigénito, en esta alma y en el espíritu.

Mis queridos hijos. Por favor, también prepárense ustedes para Nosotros. De esta manera, unidos, podemos lograr mucho bien y aún causar miles e incluso millones de conversiones, salvando así estas almas.

Oración No 20: Oración para ayudar a la salvación de almas

Querido Jesús, quiero ser tuyo, escucharte y confiar en ti. Dame tu Espíritu Santo para que me guíe a través de este tiempo y me ilumine con su claridad.

Señor, concédeme el don de hacer Tu voluntad y de salvar muchas almas más Contigo y con Tus ayudantes celestiales.

Déjame ser Tu sirviente y guíame como quieras. Amén.

 

Oración No 20 A: Oración de seguimiento para ayudar a la salvación de almas

Señor, ten piedad de las almas perdidas.

Señor, dales Tu amor.

Señor, atrápalos y transforma sus corazones.

Señor, dame la fuerza para orar por ellos.

Amén.

 

Mis hijos. Con estas dos oraciones apoyan Nuestra obra de salvación de almas. Récenlas diariamente y el Espíritu Santo los guiará e iluminará en todo momento. Así hacen el bien a sus hermanos y hermanas. Así, podremos alcanzar, tocar y transformar muchas almas.

Que así sea.

Gracias, Mis queridos hijos. Los quiero mucho.

Su Madre en el Cielo.

Madre de todos los hijos de Dios.

Mis hijos. Muchas almas serán salvadas. Crean y confíen, porque así sucederá.

153. ¡El día del Juicio Final tendrán que responder por ellos! — 26.05.2013

Mi hija. Mi querida hija. Qué bueno que estés aquí. Yo, Tu Santa Madre en el Cielo, me alegro mucho de que vengas a Mí. Te amo mucho y también a tu pequeña hija. Escucha lo que tengo que decir al mundo:

La recepción de la Sagrada Comunión es muy valiosa e importante para sus hijos. Quien no esté bautizado, quien no vaya a la comunión encontrará muy difícil venir a Nosotros, porque le faltan los requisitos básicos para una vida cristiana con Nosotros, con Mi Santo Hijo Jesús y Dios Padre y los santos y los ángeles.

Quien no bautiza a sus hijos comete un gran pecado contra Dios y daña a la persona que más ama: su hijo. Quien no prepara a su hijo para una vida con Nosotros, con el cielo entero, peca y perturba la armonía de la vida que de lo contrario el niño viviría.

Deben volver a bautizar a sus hijos. Deben prepararlos. Este es su deber sagrado como padres de sus hijos. Dios Padre les regala sus hijos. Devuélvanselos a ÉL. Solo entonces ellos pueden realmente llegar a ser felices.

Quien educa a su hijo sin Dios daña a su hijo. Este niño se extraviará porque no le han contado de Nosotros. Ustedes «ensucian» a sus hijos con sus formas de vida y puntos de vista terrenales, egoístas y totalmente apóstatas en lugar de ofrecerles lo único verdadero y lo único eterno: una vida con Dios de acuerdo con SUS leyes.

¿Cómo se les ocurre retener estas pequeñas almas de su Creador? ¿Quieren que crezcan sin sentido en la vida? ¿Quieren exponerlos al peligro del diablo y sus demonios, aquellos que no pueden defenderse porque están creciendo de manera desamparados y sin orientación sobre lo que es esencial en la vida? ¿Quieren cargarse con esta culpa, porque el día del Juicio Final, tendrán que responder por ellos y por todo lo que salió mal en su vida, porque los criaron lejos de lo Divino? ¿Quieren eso? ¿Quieren ver a los que más aman perderse y no poder alcanzar la Vida Eterna porque no se lo han revelado?

¡Vuelvan a bautizarlos y devuélvanselos a Dios Padre! ¡Un hijo que regalan de vuelto a Dios Padre nunca perecerá! Dejen que sus hijos experimenten la Sagrada Comunión y vuelvan a visitar la Santa Misa con ellos. Enséñeles acerca de Nuestro Padre, Dios Altísimo, y cuéntenles acerca de Jesús. Llévenlos a ÉL y entréguense Ustedes y ellos a ÉL.

Entonces, Mis amados hijos, volverán a tener familias felices e hijos que los tratarán con respeto, que los cuidarán cuando ustedes llegaron a ser viejos, que están allí para ustedes y para los demás, y que alcanzarán la Vida Eterna con Dios en el Nuevo Paraíso, porque quien vive con Dios Padre, quien LE de su SÍ a Jesús, nunca se perderá.

Que así sea.

Su Madre en el Cielo quien los ama.

Madre de todos los hijos de Dios.

152. Día de la Santa Primera Comunión — 26.05.2013

Nota: Luego de 5 días continuos de tormenta hoy en la mañana calma absoluta

Mi hija. Mi querida hija. Yo, tu Madre en el Cielo, me alegro porque hoy es un día hermoso. Luego de una limpieza prolongada Dios Padre hoy, Santo Domingo, ha detenido [la limpieza] para Sus hijos queridos creyentes, para que ustedes puedan descansar, visitar la Santa Misa y disfrutar el día.

Pero no crean que las limpiezas de la tierra hayan terminado, dado que como les dije en un mensaje anterior todavía se requiere de mucha limpieza porque los pecados del mundo son demasiado grandes, cubriendo su alma y su tierra como plomo.

Aún muchos más hijos de Dios necesitan seguir el camino de la conciencia y este, Mis tan amados hijos, no es fácil de seguir, como muchos de ustedes creyentes saben por experiencia personal.

Mis hijos. Manténganse fieles a Nosotros. Sigan a Mi Hijo. Y se les darán muchos regalos hermosos y gloriosos de Dios, tal cual como hoy donde muchos creyentes se unen y Dios Padre regala un tiempo de descanso de la limpieza de la Tierra.

¡Crean en esto y confíen! El que confía en Jesús cosechará las glorias del cielo. Que así sea.

Les deseo a todos Nuestros hijos de esta tierra un domingo lleno de milagros.

Su Madre en el Cielo quien los ama.

Madre de todos los hijos de Dios.

 

«Crean y confíen, porque donde haya fe, también ahí está la paz – y Dios Padre hace que sus gloriosos milagros sucedan allí mismo, en ustedes y en su alrededor.

Crean siempre, Mis queridos hijos, y vengan a Mí, su Jesús. Añoro a cada uno de ustedes. Mis brazos se extienden hacia ustedes y Mi misericordia los llama, porque tanto los amo a cada uno de ustedes.

Vengan, Mis hijos, vengan a Mí y confíen, porque juntos cosecharemos las glorias del cielo que Mi y su Padre tiene preparado para cada uno de ustedes, y viviremos y disfrutaremos la vida eterna juntos y en Su paz.

Vengan, Mis queridos hijos, vengan. Yo, su Hermano Santo, nunca los abandonaré. Cuidaré a cada uno, pero necesito su SÍ.

Vengan, Mis hijos, vengan. Yo, su Jesús, los amo tanto – y nada reconfortará Mi Sagrado Corazón más que saber que todos Mis hermanos y hermanas entrarán al Reino de Dios, al Nuevo Paraíso. Vengan, Mis hijos, vengan.

Su Jesús Quien siempre los ama.

Hermano y Redentor de todos los hijos de Dios.

Vengan, Mis hijos, vengan.»

151. Aunque muchos de ustedes no se den cuenta, el tiempo del fin está más cerca de lo que piensan — 25.05.2013

Mi hija. Mi querida hija. Dile al mundo que Yo, Su Madre en el Cielo, amo a todos Nuestros hijos en todo el mundo. Diles que el tiempo es apremiante para que regresen porque en el día de la gran alegría, cuando Mi Santo Hijo venga a la tierra desde la altura del cielo con todas las señales, entonces Nuestros hijos ya deben haberse convertido a Él y llevar el Sello de Nuestro Padre Todopoderoso para que se mantengan a salvo del maligno y para que ese no pueda arrastrarlos al lago de fuego.

Mis hijos, se acerca el momento. Aunque muchos de ustedes no se den cuenta en su mundo divertido del consumismo, el tiempo del fin está más cerca de lo que piensan. Dios Padre, quien fijó la fecha de la Segunda Venida de Mi Hijo, no mirará por mucho más tiempo sin reaccionar. Demasiado malos son los crímenes contra Sus hijos, demasiado pesados ​​los pecados que se cometen y que pesan como el plomo sobre sus almas y sobre su tierra.

Deben mejorar, Mis tan amados hijos. ¡TODOS! Ya no saben lo que es el amor al prójimo y para ustedes resulta difícil amar a su prójimo con todos sus defectos. No miren los defectos. Vean solo lo bueno. Y si no logren verlo, entonces miren a su prójimo con los ojos de Dios Padre, que ama tanto a todos Sus hijos. Quien mira a su prójimo con los ojos amorosos de Dios lo tratará bien y lo enfrentará con amor y paz. Dios Padre puede perdonar todo, así también ustedes deben perdonar todo.

Siempre miren a su prójimo como Dios Padre lo mira a él, entonces lo enfrentarán con ese Amor Divino que perdona todo y que hace el bien. No miren con sus [propios] ojos, porque sus ojos no ven lo que Dios ve. Miren el alma del otro y dense cuenta de que él es igual que ustedes, con los mismos sentimientos, los mismos deseos, anhelos y la necesidad de amor. Si miran a su prójimo de esa forma, será cada vez más fácil para ustedes enfrentarlo con amor.

Prejuicios ya no habrá porque solo verán el alma de la persona, y cada alma anhela y necesita lo mismo: amor, alegría, seguridad. No importa cómo se comporte la persona o lo que haga, siempre son estas tres piedras angulares las que el alma necesita para estar sana, donde la seguridad aquí es sinónimo de paz.

Así que denle a su prójimo lo que necesita y enfréntenlo en amor y paz. Entonces, Mis amados hijos, resolverán disputas y su vida diaria (volverá) a ser amigable. Háganlo por su prójimo y por sí mismos, porque lo que le hagan a su prójimo, lo hacen sí mismos.

Sean buenos los unos con los otros, hijos Míos, y dense alegría unos a otros. Verán que se liberarán muchos bloqueos invisibles y que (volverán) a tener amistades.

Que así sea.

Su Madre en el Cielo quien los ama.

Madre de todos los hijos de Dios.

Gracias, Mi hija.

150. ¡No caigan en las dulces palabras del falso profeta que traerá tantos males! — 24.05.2013

Mi hija. Mi querida hija. Ven y siéntate conmigo. Yo, Tu Madre en el Cielo, me gustaría pedirte a ti y a todos los hijos de esta tierra que no caigan en las dulces palabras del falso profeta.

El que traerá tantos males prepara los planes del diablo, y aunque hacia fuera tenga la apariencia que hiciera el bien en nombre de Dios, solo son tácticas, prácticas y el trabajo preparatorio para la Nueva Iglesia Unida del Mundo, que busca «abolir» a Mi Hijo y que perseguirá sus objetivos malvados, las atrocidades de Satanás.

Donde se permiten los matrimonios homosexuales ahí Dios no está, donde los matrimonios se separan ahí Dios no habita. Donde se adora al diablo no encontrarán a Dios. Ahí, donde se pisotea la Santa Palabra de Mi Hijo, no LO encontrarán.

Despierten y pidan al Espíritu Santo de Dios que les dé claridad y el don de discernimiento entre el bien y el mal. No caigan en los hipócritas de hoy. Escuchen a su corazón y oren a Jesús. Quien se encomienda a Mi Hijo LO conocerá. Quien habla con Mi Hijo podrá sentirlo en su corazón. Quien LE pide recibir Su Espíritu Santo se le dará claridad.

Permanezcan fuertes, Mis fieles seguidores de Jesús, y no se pierdan en el valle de los caminos equivocados que vienen del diablo. Permanezcan fieles a Mi Hijo y recurran a ÉL en todo momento. Entonces, Mis amados hijos, serán salvos de la confusión, porque la Divina presencia de Mi Santo Hijo estará con ustedes y trabajará en ustedes, y las maquinaciones, trampas y las malas intenciones del diablo, ejecutadas a través de su grupo de los malvados e hipócritas sentados en los tronos terrenales más altos, ustedes las reconocerán y las desenmascararán como tal y no caerán en sus mentiras.

Así que oren, Mis queridos hijos, por la claridad y el don de discernimiento del Espíritu Santo, y Mi Hijo estará con ustedes y los protegerá de estos males.

Que así sea.

Su Madre en el Cielo quien los ama.

Madre de todos los hijos de Dios.

149. ¡Curen a sus familias! — 23.05.2013

Mi hija. Mi querida hija.

Dile al mundo lo importante que es la familia. Si no curan a sus familias, perecerán.

Su Madre en el Cielo quien los ama.

Protectora de los corazones puros y de TODAS las almas infantiles del mundo.

148. ¡Que sus hijos sean niños otra vez! Dios Padre mira con tristeza como ustedes destruyen a sus hijos — 22.05.2013

Mi hija. Mi querida hija. Buenos días. Es agradable ver con cuánta alegría los niños fueron al colegio hoy. Una alegría que sienten demasiadas pocas veces, porque debido a los tiempos fatales en los colegios catalanes y en demasiados otros colegios, hoy en día los niños apenas pueden ser niños, porque su día está planeado de la mañana hasta la tarde sin tiempo libre, en que antes los padres estaban juntos con sus hijos y se daban alegría mutuamente.

Hoy ya nadie tiene tiempo. Ustedes se pierden en el trabajo, persiguen entretenciones, están «luchando» por un poco de «libertad», porque todo el apuro de tiempo, el planificar de sí mismos y a sus hijos, el estar separados el uno del otro y el estrés que experimentan y viven diariamente, los están haciendo sentir insatisfechos e inquietos.

Entonces, al poco tiempo que les queda con su familia están además «restando» tiempo para tenerlo libre solo para ustedes, y sus hijos aprenden desde el principio de su existencia que nadie se preocupa por su prójimo, sino que cada uno siempre solo lucha por sí mismo para que sus intenciones no se descuiden. Así es como crían pequeñas criaturas irrespetuosas que en lugar de estar llenas de alegría son «empujadas» al lado una y otra vez, porque ustedes necesitan todo el tiempo para ustedes mismos, no obstante, sus hijos necesitan precisamente este tiempo CON ustedes.

Lo que Yo, su Madre en el Cielo, dije se aplica a la mayoría de las familias de hoy, porque su tiempo actual se ha dirigido contra la familia y solo permite el estar juntos de manera restringida.

Tienen que volver a tener tiempo para sus hijos. Es importante que la mamá y el papá siempre los amen, siempre quieran estar con ellos y que pasen mucho tiempo con ellos. Incluso si tienen solo poco tiempo libre, compartan este tiempo con sus hijos. No los dejen en el colegio todo el día. A ningún niño hace bien eso. Tampoco a ustedes les hace bien estar separados de sus hijos todo el día.

¿Qué les sirve un poco más de dinero si sus hijos no se sienten bien? ¿Por qué siempre quieren más, aunque pueden vivir con mucho menos? «Quiero ofrecer una buena vida para mí y para mis hijos», se dice a menudo. Sin embargo, sus hijos quieren amor, seguridad, unión con sus padres. No es necesario que les ofrezcan magnificencias materiales, sino que respondan a sus necesidades internas.

Quien educa a su hijo desde “afuera”, no debe asombrarse por qué es «rebelde» y «difícil». Un niño necesita a sus padres. Tiene que pasar tiempo con ellos. Tiene que ser amado. Tiene que poder jugar.

Aquí y en muchas otras regiones los niños pasan su infancia en guarderías, escuelas y otras instalaciones. Tienen que ser callados y atentos en lugar de jugar y dejar que su creatividad se desarrolle. Tienen que «funcionar», y así los están educando de manera muy poco saludable.

Cambien los horarios escolares y vuelvan a pasar más tiempo con sus hijos. Denles las riquezas de Dios: amor, alegría, felicidad, seguridad, comprensión. Son criaturas pequeñas y delicadas que los están educando a funcionar como máquinas – y de esta forma destruyen sus pequeñas almas inocentes.

¡Que sus hijos sean niños otra vez! Dios Padre mira con tristeza como ustedes destruyen a sus hijos. Cambien su rutina diaria por ellos. Modifiquen todo para que ellos, los niños que son el futuro de ustedes, vuelvan a tener tiempo para sí mismos, para sus necesidades y eliminen los colegios que duran todo el día.

Si son una familia que confía en Dios, educarán a sus hijos en casa, en la confianza de Dios, con la ayuda del cielo y no los dan en custodia todo el día.

El que vive con Dios, vive de acuerdo con SUS mandamientos: ahí está el hombre, el padre de los hijos que cuida a la familia: con su trabajo crea una base para el hogar, los alimentos y otros bienes que necesitan para vivir. Su esposa, la madre de los hijos, se preocupa de que el hogar sea un lugar hermoso para todos, ella está con los niños, los lleva consigo cuando hace compras, les enseña lo que hay que hacer en casa y pasa tiempo con los niños. Ella es el punto focal de los hijos, porque ella es en los primeros años de la infancia la persona que más necesita el niño. Luego, cuando el niño crezca, es hora de estudiar en el colegio. Entonces, es nuevamente la madre quien los recoge para el almuerzo y quien cuida al niño hasta la noche cuando llega el padre.

¡Deben sanar a sus familias! ¡Deben adaptar sus escuelas a las necesidades de los niños! ¡Deben estar ahí para sus hijos! Y deben volver a aprender que lo que es lo esencial en la vida. Están aquí en su tierra para prepararse para la eternidad. Como no pueden hacer eso solo, es tan importante que encuentren a Mi Hijo. ¡Comiencen y vengan a Jesús! ¡Regresen y vivan el amor! Para el que viva con Nosotros, será cada vez más fácil volver a vivir de acuerdo con los mandamientos de Dios. El que viva con Nosotros sanará a su familia. El que viva con Nosotros será feliz, y el que viva con Nosotros le será regalada una eternidad en paz.

Que así sea.

Su Madre en el Cielo quien los ama. Madre de todos los hijos de Dios.

Gracias, Mi hija.

 

«Oren, hijos Míos, oren. Los horarios escolares deben ser cambiados. Adáptenlos a sus hijos y llévenlos [los hijos] a casa a partir del mediodía. Oren, hijos Míos, oren. Solo entonces sus hijos vuelven a ser felices, solo entonces pueden ser como son. No los sobrecarguen y ámenlos. Oren, hijos Míos, oren».

La comunión de los santos bajo la guía de San Antoni Maria Claret.

147. Se acerca el tiempo del fin y aún se necesitan mucha purificación y ayuda para liberar a tantos hijos de Dios como sea posible de las garras de Satanás — 21.05.2013

Mi hija. Mi querida hija. Yo, tu Madre en el Cielo, hoy me gustaría decirte a ti y a todos Nuestros amados hijos lo siguiente:

El cielo como ustedes lo conocen con todos sus santos y ángeles bajará a la tierra pronto, muy pronto. Es decir, ustedes sentirán la presencia de Nuestros Santos Ayudantes aún más intensamente, porque se acerca el tiempo del fin y aún se necesitan mucha purificación y ayuda para liberar a tantos hijos de Dios como sea posible de las garras de Satanás.

El Espíritu Santo ilumina “sin parar”, constantemente y con mucho entusiasmo las almas de aquellos que todavía se encuentran muy lejos de Mi Santo Hijo. Él ilumina a todos los hijos de Dios, y se les están dando grandes gracias a través de Su presencia aquí en la tierra.

Los santos y los ángeles ayudan miles y millones de veces a guiar almas hacia el camino correcto. Están entre ustedes – aunque muchos de ustedes no los pueden ver, no los pueden oír – y los guían de la manera que puedan.

Satanás trabaja mucho y de manera eficiente con susurros. También lo hacen los Santos Ángeles de Dios. Hablan con ustedes y animan su mente, aunque desafortunadamente muchos de ustedes no se dan cuenta de esto. Hay demasiados que solo escuchan los susurros del maligno. También aquí lo hacen de manera inconsciente, pero están tan acostumbrados a esto que para ellos es lo más normal.

Pregúntense a sí mismos por qué de repente «explotan» desde la «nada» [sin ninguna razón]. ¿Por qué reaccionan una y otra vez a ciertas cosas con el mismo tono de enojo o – peor aún -con acciones? Todo esto viene de Satanás y sus demonios, que los mantiene inquietos y los hace bailar como una marioneta. «Si él es así, yo [también] soy así».

¡Dense cuenta de esto, Mis queridos hijos! Comiencen a escuchar las palabras buenas. No le den ninguna oportunidad al maligno. ¡Escuchen a los Santos Ángeles de Dios Padre! Visiten sus lugares sagrados y rueguen por el don del discernimiento. Entonces, Mis amados hijos, se alejarán de los susurros del maligno y seguirán el bien.

No dejen que entren pensamientos malvados y oscuros. Escuchen a los ángeles de Dios. Incluso, si eso no les sea posible hacer con su oído, su oído sí percibe las voces de los ángeles. Estas son pequeñas inspiraciones que son positivas y buenas y que les dan paz y comprensión.

¡Digan NO a Satanás y denle la bienvenida a Dios Padre! Vivirán mucho más felices que antes, y una alegría maravillosa y profunda los invadirá.

Que así sea.

Su Madre en el Cielo quien los ama.

146. Miles encuentran a Mi Hijo — 20.05.2013 — Lunes de Pentecostés II

Mi hija. Mi querida hija. Hoy es un día hermoso, porque el Espíritu Santo viene a ustedes.

Me regocijo mucho porque Yo, la Madre de todos los hijos, estoy feliz y me alegro cuando Mis hijos están bien.

Al ver cuántas almas son tocadas hoy por el Espíritu Santo hace que Mi corazón de madre late más rápido de alegría, porque no hay nada más hermoso para Mí que ver que todos Mis amados hijos encuentren el camino de regreso a Dios, Nuestro Padre. No hay nada más hermoso que cuando, gracias a sus oraciones, miles de las almas muy desorientadas y que ya estaban perdidas ahora también encuentren a Mi Hijo por miles.

Los amo mucho.

Desde lo más profundo de Mi corazón de Madre.

Unidos eternamente y con gran alegría en Mi corazón, quiero agradecer a todos Mis hijos fieles, que no escatiman esfuerzos para hacer diariamente un pequeño sacrificio por la salvación de almas.

Gracias, Mis amados hijos.

Mi hijo les recompensará a ustedes, ustedes quienes Le regalan tanta alegría.

Gracias.

Su Madre en el Cielo quien los ama.

145. Alégrense, ¡porque el Espíritu Santo está entre ustedes! — 20.05.2013 — Lunes de Pentecostés I

Buenos días, hijos Míos. Yo, su Madre en el Cielo, Me gustaría decirles a todos ustedes lo feliz que estoy, porque hoy es un día especial.

¡Alégrense, porque el Espíritu Santo está entre ustedes! Alégrense, porque hoy muchos hijos de Dios que se apartaron del camino correcto experimentarán la verdad. ¡Alégrense, porque miles de hijos hoy encontrarán el camino de regreso a su Creador! ¡Crean y confíen! Los frutos pronto se cosecharán y ustedes, Mis amados hijos, serán testigos de la transformación a través del Espíritu Santo en tantas almas.

Mis hijos, ha empezado un tiempo bonito. Hace 2000 años Mi Hijo envió el Espíritu Santo a la tierra para Sus hijos. Hoy, después de más de 2000 años, el Espíritu Santo está activo entre ustedes, iluminando a los hijos que viven en la oscuridad. Él es omnipresente, y aquellos hijos de Dios que Le han dado su SÍ a Mi Hijo y que han alineado su vida con Nosotros, que viven con Nosotros, para aquellos ÉL se ha convertido en un compañero alegre.

Hoy, aún después de tanto tiempo, Él «trabaja» intensamente y con gran compromiso en las almas de los hijos que están totalmente perdidos, atrapados en la oscuridad de Satanás, sin esperanza de volver a los brazos de Dios Padre. Sus oraciones, Mis queridos hijos fieles, hacen posible esta maravillosa «obra» del Espíritu Santo. Donde haya oración, se escucha. Y donde haya oración, Dios envía a Sus santos siervos y envía ayuda en forma de milagros, gracias y otras riquezas celestiales para salvar a Sus hijos perdidos y guiarlos al camino correcto.

Mis hijos, gracias por su lealtad a Nosotros, a Mi Hijo. Las gracias del cielo diluvian sobre ustedes y sus seres queridos, y el Espíritu Santo está entre ustedes e ilumina especialmente a aquellos hijos de Dios que aún se encuentran lejos del Camino Divino y de Mi Hijo.

Así que sigan orando tan profundamente, tan lleno de devoción y en las intenciones de Mi Hijo. Entonces, Mis amados hijos, Dios Padre a través de Jesús y Su Espíritu Santo podrá salvar a muchos más hijos y dejar que Sus gracias fluyan sobre ellos y sobre ustedes y hacer Sus milagros en ustedes y a su alrededor.

Que así sea.

Su Madre en el Cielo quien los ama.
Madre de todos los hijos de Dios.

 

«Alégrense, oh alégrense, hijitos. El Espíritu Santo se ha enviado. Tocará a muchas almas, muchos serán salvos.

Alégrense, oh alégrense, porque así es como sucederá. Su oración es el camino a la gloria, para ustedes y para todos los hijos de Dios.»

Un ángel con trombón.