698. El presente es solo un breve instante, ¡aprovéchenlo con sabiduría e inteligencia! — 26.09.2014

Mi hija. Mi querida hija. Qué bueno que hayas llegado. Escribe, Mi hija, y diles hoy a Nuestros hijos lo siguiente:

Ustedes “desaparecerán” y nada de ustedes permanecerá en esta Tierra, porque esta dimensión en la que ahora viven también desaparecerá, y lo único que quedará serán ustedes, pero de manera “transfigurada”.

Por eso, hijos Míos, es tan importante que no crean riquezas terrenales, sino que se abran a los dones, la gloria y la riqueza de Dios, su Señor, su Creador, su Padre que tanto los ama, porque solo Sus riquezas permanecerán, solo en su gloria serán felices, ¡y solo sus dones durarán para siempre!

Mis hijos. El aquí y ahora es solo la preparación para lo que viene, lo que Dios el Padre, ¡ha preparado para ustedes! No pueden ni imaginar esta belleza, esta gloria, esta “riqueza”, ¡PORQUE NO ES DE ESTE MUNDO! No es efímero y perdura eternamente, pero deben abrirse [su corazón] y profesarse y seguir a Jesús, Su Hijo Unigénito, Crucificado y ascendido a ÉL, para poder participar de esta riqueza, esta gloria y estos maravillosos dones del Señor, ¡el Padre!

Conviértanse, Mis hijos, ¡y encuentren el camino hacia la gloria del Señor, que es eterna! No dejen [solo] “humo y cenizas” en este mundo, sino entren en la eternidad del Padre, ¡que es eterna! Lo terrenal es perecedero, pero su alma no muere nunca. Está creada para la eternidad y vivirá eternamente.

Por eso, conviértanse y profesen su fe a Jesús, ¡el único camino hacia la gloria del Señor! ¡Vivan según los mandamientos del Padre y guarden su palabra! Entonces entrarán en la eternidad del Padre y no se perderán a Su adversario.

Recuerden que la eternidad es larga, por lo tanto, elijan bien qué camino seguir: el brillo, el esplendor y los placeres terrenales nunca los llevarán a Aquel que los creó por puro amor, sino al abismo del diablo, que los ciega, engaña y traiciona.

El presente es solo un breve instante, ¡aprovéchenlo con sabiduría e inteligencia! No regalen su eternidad al lado del Señor por dinero, poder y reconocimiento, porque nada de eso cuenta ante Dios, sino un corazón puro y humilde que vive en paz y amor con los demás.

No piensen en su beneficio, porque eso también es una tentación del diablo, sino piensen siempre (también) en su prójimo. Ámenlo, compartan con él, pero tampoco dejen que se aprovechen de ustedes.

Oren por sus seres queridos y por sus enemigos, porque ante Dios todos ustedes son iguales. Y cada pecador que encuentra a Jesús alegra el corazón del Padre y de todos los que están en el Cielo.

Sean buenos, Mis hijos, ¡y no se dejen seducir! Piensen siempre: ¿qué haría Jesús ahora? – Y pidan al Espíritu Santo claridad en CADA SITUACIÓN. Así no seguirán al maligno, sino que serán fieles a Jesús, y si cometen alguna falta, hagan penitencia y arrepiéntanse. Recurran a la Sagrada Confesión, siempre que puedan.

Mis hijos. Encuentren a Jesús, sean fieles a ÉL y sigan el camino hacia el Padre, porque solo así su alma volverá a casa y experimentará el amor que necesita para ser feliz. Amén. Que así sea.

Su Madre en el Cielo que los ama.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

697. Mis hijos. ¡Recen! A eso los exhorto — 25.09.2014

Mi hija. Mi querida hija. ¡Diles hoy a Nuestros hijos que recen!

En la oración está la fuerza que necesitan, Mis amados hijos, para superar estos días del fin de los tiempos, para encontrar apoyo en Nosotros, en Dios, en Mi Hijo que tanto los ama, y para evitar todas las atrocidades tan crueles – “invocadas” en misas negras – y derramar paz en los corazones de aquellos que no la tienen, y crear paz para su mundo, ¡que amenaza con estallar en guerras!

Mis hijos. ¡Recen! A eso los exhorto. Amén.

Su Madre en el Cielo que los ama.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

696. ¡Por lo que DEBEN prepararse ahora! — 23.09.2014

Mi hija. Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra lo siguiente:

Deben convertirse y profesarse se fe en Jesús. El tiempo apremia y más rápido de lo que creen este mundo llegará a su fin.

¡Lo nuevo que viene será de una gloria abrumadora que superará todo lo que podrán imaginar! Serán felices, alegres y “como los niños”, porque no habrá más maldad, ni tampoco sufrimiento, ni necesidad, ni miedo.

Mis hijos.

¡El único camino hacia esta gloria tan maravillosa, única y que lo supera todo es Mi Hijo! Sin ÉL no conocerán el Nuevo Reino. El diablo se apoderará de ustedes y los tormentos del infierno serán los suyos.

Así que profésense ahora y prepárense, porque Mi Hijo está preparado: ¡para ustedes, para la muestra de las almas y para Su Segunda Venida!

Todo sucederá muy rápido, por lo que DEBEN prepararse ahora, vivir según Nuestra Palabra

y Nuestras advertencias y entregarse por completo a Jesús.

Crean, Mis hijos, porque Jesús es su único camino. Amén.

Los amo.

Su Madre en el Cielo.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

695. ¡Ya pronto no podrán distinguir la verdad de la mentira de Satanás! — 22.09.2014

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy a Nuestros hijos lo siguiente:

El camino que los lleva al Padre es Mi Hijo. Solo a través de ÉL y con ÉL alcanzarán el Reino de los Cielos, pero sin ÉL se perderán al adversario y sus charlatanes.

Mis hijos. El tiempo apremia. Las puertas del Nuevo Reino se abrirán ya pronto pero solo Jesús puede llevarlos allí. ¡Sin ÉL están perdidos! Así que profesen su fe en ÉL, Mis amados hijos, y no esperen más.

La confusión y las mentiras que el diablo está sembrando ahora son cada vez más y cada vez más densas, y ya pronto no podrán distinguir la verdad de la mentira de Satanás.

Los están adormeciendo y ustedes no se dan cuenta, y es difícil escapar del mundo ilusorio de la bestia, porque las nieblas y los velos con que los envuelve los llevan cada vez más profundamente a su mundo de mentiras, y así se alejan cada vez más de la verdad, de Mi Santo Hijo y del Padre que espera ansiosamente su regreso a casa y que tiene que mirar con tristeza cómo ustedes se dejan atrapar por aquel que solo tiene preparada maldad para ustedes y cuya única satisfacción reside en el sufrimiento de los demás.

Mis hijos. ¡Despierten y profesen su fe en Jesús! ¡Griten “SÍ” a Jesús y rompen con este SÍ a Mi Hijo el “mundo de ilusión” de Satanás!

¡Solo Jesús es el camino a casa! ¡ÉL es el único camino al Padre! ¡Así que clámenle y griten su SÍ! Así se romperán las nieblas y los velos, y verán a Mi Hijo.

Profesen su fe en ÉL, en su Salvador y Redentor, porque ÉL les quitará las cadenas de la bestia.

Confíen en ÉL, entonces no se perderán. Amén. Que así sea.

Con amor y con Mi bendición maternal,

Su Madre en el Cielo.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

694. Nuestra palabra es Sagrada, ¡no lo duden nunca! — 21.09.2014

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy a Nuestros hijos que crean.

Nuestra palabra es Sagrada, ¡no lo duden nunca! Todo lo que les decimos sirve para la salvación de sus almas.

¡Acepten Nuestra palabra y no la discutan! No duden ni cavilen. Lo que ahora aún no comprenden, se les será revelado más adelante.

¡Así que acepten Nuestra palabra y crean, Mis hijos! Quien no cree, no vive con Mi Hijo. ¡Se ha alejado o aún no LO ha encontrado!

Crean y confíen, y recurran siempre al Espíritu Santo. ÉL los iluminará, ¡pero deben rezarle y pedirle a ÉL! Que así sea.

Con profundo amor,

Su Santa Madre en el Cielo.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

“No duden, Mis hijos, ¡porque solo el maligno siembra la duda! Crean y confíen, porque Nuestra palabra es Sagrada. Nos ha sido encomendada por el Padre. Amén.

Su Jesús.”

693. ¡Dejen que todo suceda con amor! — 20.09.2014

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra lo siguiente:

Deben ser fuertes y perseverar, porque los días del fin serán difíciles. Aún se necesita mucha expiación para mitigar los castigos por los pecados y para alcanzar a muchas almas que se creían perdidas. Así, también ellas podrán aún encontrar a Mi Hijo y junto con ustedes, el Ejército Remanente, y Jesús, Mi Hijo, entrar en el Nuevo Reino que ahora pronto ya abrirá sus puertas.

Mis hijos. ¡Perseveren! Para muchos de ustedes es difícil soportar el sufrimiento, la enfermedad, la expiación, pero recurran siempre a Mi Hijo, porque ÉL carga con ustedes, les ayuda, ¡está con ustedes!

Recurran a ÉL, así nunca estarán solos, y soporten todo con amor y alegría, porque salvan almas y más almas con su entrega y aceptación, así como con su oración que es fuerte y poderosa, ¡especialmente (también) en la lucha contra el mal!

Mis hijos. Lleven amor en su corazón los unos por los otros y disfruten de los momentos hermosos e íntimos que se les están siendo regalados una y otra vez. Lleven alegría en su interior y para su prójimo y no se enfaden por las difíciles tareas que les encomendamos a ustedes – a algunos elegidos entre ustedes.

Crean, confíen y aprendan a estar siempre completamente con Mi Hijo. Las nieblas se están densificando y la pesadez se extiende por su mundo. Muchos de ustedes lo sienten, y es importante para todos ustedes estar siempre muy cerca de Jesús. En su corazón siempre LO “encontrarán”, ¡incluso en la densidad más densa, en los días más oscuros y en la más profunda oscuridad!

No permitan que la pesadez y la densidad [de la niebla] que el diablo escenifica ataque su luz, su alegría, su confianza y su fe.

Estén completamente con Mi Hijo y oren. Acepten y ofrezcan [todo sufrimiento] como sacrificio, y dejen que todo suceda con amor. Amén.

Con profundo amor,

Su Madre en el Cielo.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

692. ¡Todas las almas se habrían perdido! — 19.09.2014

Mi hija. Mi querida hija. Escribe, Mi amada hija. Por favor, diles hoy a los hijos de la Tierra lo siguiente:

Sin la oración, su Tierra ya estaría perdida, es decir, se habría hundido en y por a las oscuras maquinaciones del maligno. El fuego la habría arrasado y quemado y todas las almas que habitan en ella se habrían perdido.

Mis hijos. El tiempo de Mi Segunda Venida está cerca. ¡Deben perseverar y deben permanecer conmigo! Por sus oraciones se evitará mucha desgracia, sin embargo, las profecías se cumplirán, ¡y la mano castigadora de Mi Padre caerá sobre ustedes y su Tierra!

Así que estén advertidos, aquellos de ustedes que no quieren encontrarme a Mí, porque los esperan tiempos muy malos. Perseveren y oren, Mi fiel Ejército Remanente, ¡porque Yo los elevaré a ustedes y ningún sufrimiento vendrá sobre sus almas!

Estén completamente conmigo y siempre preparados, porque los necesito ahora más que nunca.

Con amor,

Su Jesús.

¡Su oración es importante!

¡Su oración se necesita!

¡Su oración sana y aleja el mal!

Así que oren, Mis hijos, ¡porque solo la oración los salvará de lo peor!

Solo a través de la oración estarán siempre cerca de Nosotros, de Mi Hijo. Amén.

Su Madre en el Cielo que los ama.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación.”

691. Lo que hasta ahora han aceptado como verdad, ¡ya no será su verdad! — 17.09.2014

Mi hija. Por favor, diles hoy a Nuestros hijos lo siguiente:

Si se convierten, si encuentran a Mi Hijo, LE siguen y si se orientan ustedes, su existencia completamente hacia ÉL, a una vida digna a los ojos de Dios, entonces su vida será valiosa y, a pesar de que aún permanezcan aquí en la Tierra hasta que llegue el gran día del Nuevo Reino, vivirán como en otro mundo nuevo, porque lo que hasta ahora han aceptado como verdad, ¡ya no será su verdad!

Reconocerán cómo son manipulados y van a (poder) escapar de la desesperanza de la rueda del diablo que gira cada vez más rápido, porque quien vive con Mi Hijo no será cegado, ni engañado, ni cautivo por el diablo, porque la luz de Mi Hijo es más fuerte, el reconocimiento de Él es mayor, Su verdad es la única verdad y no hay nada que el diablo pueda oponerle.

Mis hijos. ¡Emprendan el verdadero camino hacia el Padre! ¡Acudan a Mi Hijo! Así serán liberados y no se perderán cuando las puertas del Nuevo Reino se abran ahora ya pronto.

Vengan, Mis hijos, vengan y no esperen más, porque el fin se acerca y quien haya encontrado a Mi Hijo será salvado. Amén. Que así sea.

Su Madre en el Cielo que los ama.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación.

690. ¡Expíen con amor! ¡Expíen con alegría! — 16.09.2014

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy a Nuestros hijos lo siguiente:

¡Es importante que acepten la expiación QUE LES ENVIAMOS y la ofrezcan con amor al Padre y al Hijo!

Es tan necesaria en estos últimos días del fin de los tiempos, con ella logran mucho bien, tantas almas todavía se pueden salvar y todo ello (¡) porque ustedes EXPÍAN (!), Mis queridos hijos, por sus pecados, por los pecados del mundo y por la salvación de todos los hijos de Dios, especialmente de aquellos que todavía están descarriados.

Mis hijos. ¡Expíen! ¡Expíen con amor! ¡Expíen con alegría! Porque la alegría en el Cielo es grande tan pronto como un alma encuentre a Jesús. Gracias.

Con profundo amor maternal y con Mi protección y bendición maternal,

su Madre en el Cielo que los ama.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

“Grande será su alegría y el agradecimiento que cosecharán tan pronto como se abran las puertas del Nuevo Reino.

¡Crean, confían y acepten con alegría cualquier tipo de expiación!

Ofrézcanla con amor al Padre, así como a Su Santo Hijo, porque así se hará mucho bien,

 ¡y la alegría en el Cielo es grande por cada pecador que se arrepiente!

Perseveren. Estamos siempre ahí para ustedes.

Sus Santos de la Comunidad de los Santos, así como los Santos Ángeles del Padre, que también están a su disposición. Amén.”

689. ¡El “Cielo“ está a favor de ustedes! — 15.09.2014

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles hoy a Nuestros hijos que los amamos.

Nuestro amor por ellos es infinito, pero si no se convierten, si no recurren a Nosotros, a Jesús, entonces se les escapará este amor, porque se cierran ante Nosotros, ante Mi Hijo y prefieren “permanecer” sin invitarnos a entrar en sus vidas.

Mis hijos. Ábranse a Nosotros, a Mi Hijo, y reciban este amor tan infinito e indescriptible que les damos, porque por medio de Nuestro amor serán sanados, ¡por medio del amor de Mi Hijo serán salvados!

Así que vengan, Mis hijos, ¡y digan SÍ a Jesús! Recurran a Nosotros, a Jesús, a los santos y a los ángeles y recen, Mis hijos, recen. El Padre escucha sus oraciones, y ÉL no rechaza ninguna. Por eso, recen y pidan y supliquen, porque el “Cielo“ está a favor de ustedes, pero deben recurrir a Nosotros para poder beneficiarse de Nuestros “regalos” para ustedes.

Mis hijos. ¡El camino con Jesús es maravilloso! ¡Él es el único que los lleva al Padre! Camínenlo para no perderse. Amén.

Su Madre en el Cielo que los ama.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación con la Comunidad de los Santos y los

Santos Ángeles del Padre. Amén.

“Recurran a Nosotros, porque estamos a su disposición. Los Santos Ángeles del Padre y la Santa Comunidad de los Santos. Amén. Que así sea.”