270. ¡Sólo así podré salvar su alma cuando Me llamen! — 13.09.2013

«Mi hija. Mi querida hija. Vuelve a visitarnos más a menudo, porque aquí te damos la fuerza y la perseverancia para poder soportar todos los ataques.»

«Mi hija. Mi querida hija. Mi sol. Yo, tu San Buenaventura, quiero decir a Nuestros hijos que ahora amanece el tiempo prometido y que, aunque vendrá tanto sufrimiento sobre su tierra, ustedes, los fieles seguidores de Jesús estarán llenos de alegría y en plenitud. Lleno de amor y de la claridad del Espíritu Santo, pues el Padre lo ha enviado a todos sus hijos fieles para darles fuerza y protección para que no caigan en las mentiras de los malvados y permanezcan en el Santo Camino del Amor Divino, fieles y anclados en Su Hijo, para luego entrar con Él, su Jesús, en este maravilloso Nuevo Mundo que el Señor les ha prometido y preparado para ustedes.

Mis hijos. Aguanten un poco más y las profecías se cumplirán y se les abrirán las puertas de la Nueva Jerusalén. Crean y confíen, porque así es como será.

Su San Buenaventura».

 

«Mi niña. Mi hija. Yo, tu San Antoni MC, te digo ahora a ti y a los infieles lo siguiente, porque tú, Mi hija, debes revelárselo:

Quien no siga al Señor y Salvador, quien no le dé a ÉL, al Hijo del Todopoderoso su SÍ, quien LO niegue y siga creyendo sólo en sí mismo y/o en el animal, para él las puertas permanecerán cerradas, y ellos no experimentarán la Vida Eterna al lado del Señor.

En lugar de esto, ellos morarán con Satanás, y ése los hará pasarlo mal, porque donde él habita apesta a azufre y a calor abrasador, a quemado y a basura. Los fuegos harán pedazos su alma, pero como son inmortales, éste será su mayor tormento.

No les nombraré ninguno más, porque estos los experimentarán si niegan al Señor, su Dios y Padre, su SÍ, si a ÉL LO niegan y blasfeman. Según el grado de sus malas acciones, se quemarán y serán atormentados en el fuego eterno del infierno, y cuanto peor hayan sido, más sufrirán.

Por lo tanto, conviértanse ahora al único y verdadero Señor y Dios, su Creador, el Padre Todopoderoso, y grande será su misericordia.

Vengan y crean, porque ÉL es su única oportunidad de alcanzar la Vida Eterna, sólo con ÉL serán felices y plenos.

Que así sea.

Su San Antoni MC.»

 

«Mi hija. Divulga esto. Tu Madre en el Cielo».

 

«Amén, les digo esto:

Quien no se convierta y no Me dé su SÍ,

quien continúa negando a Mi Padre y en su lugar rinde homenaje al animal,

quien sólo piensa en sí mismo y en su ventaja, para él las puertas de Mi Nuevo Reino permanecerán cerradas, y nada más jamás podré hacer por ustedes.

Porque en el día de la gran alegría sólo Mis fieles seguidores irán a casa conmigo, pero aquellos de ustedes que no se hayan convertido no serán llevados. El diablo extenderá sus manos hacia ustedes y el lago de fuego los arrastrará con él. Su eternidad será el peor sufrimiento y el tormento y la tortura los acompañarán.

Pero Mis fieles hijos serán felices, porque vivirán en la paz eterna.

Por lo tanto, dense vuelta y conviértanse a Mí. Sólo así podré salvar su alma cuando Me llamen.

Los amo. Todos y cada uno de ustedes. Vengan a Mí.

Su Jesús.”

Gracias, Mi hija.

269. ¡Denle su SÍ a ÉL, y su conversión comenzará! — 12.09.2013

Mi hija. Mi flor. Ninguna independencia es buena porque no viven juntos. ¡Deben amarse, compartir y dejar de vivir el odio atizado por los malvados! Cuando se enfrentan [ojo a ojo] uno al otro no hay odio, pero cuando hablan sobre los demás, entonces hablan de ellos con odio, ira, envidia y egoísmo.

Yo, San Buenaventura, ¡les digo que esto no es bueno! Se están alejando del Reino de los Cielos y se hacen daño a sí mismos y al otro. ¡Vivan felices y contentos! ¡Vivan juntos en el amor y la alegría! ¡Encuentren JUNTOS las soluciones y no sigan culpando constantemente a los otros!

¡Yo, su San Buenaventura, les digo que ustedes son Uno! Un país, un mundo… – ¡y sólo si viven juntos en paz, tienen la oportunidad de [entrar en] la eternidad del Señor! Hay tanta miseria y odio en su mundo, pero si actuaran de menara unida, la miseria se aliviaría y el odio desaparecería. Siempre solo quieren lograr lo suyo, pero así una vida vivir en paz no es posible.

Sólo el que vive con Dios aceptará al otro tal cual como es, porque mirará lo positivo lo que esta persona lleva adentro y aceptará todo lo negativo con amor, ¡y así también complacerán al otro! Miren a sus hijos. Si ellos están agotados, cansados o sobrecargados, entonces ustedes se acercan a ellos y los tratan con amor ¡y sus hijos CAMBIAN! ¡Los mismo sucederá con su prójimo!

No importa en qué lugar del mundo estén, qué nacionalidad, color de piel o religión tengan, si se enfrentan sus semejantes con amor, ¡entonces este amor vuelve a ustedes y no habrá más peleas entre ustedes! Pero ustedes son tercos y obstinados, egoístas -que se haga mi voluntad, no la tuya- y quieren vengar con medidas iguales o incluso peores. ¡DETÉNGANSE! ¡Esto no deben hacer! ¡Están destruyéndose a sí mismos, su oportunidad para la eternidad en paz al lado del Señor!

¡Se perjudican a sí mismos, a los demás y a todos los que aman! ¿Realmente no lo ven? ¡Sean buenos el uno con el otro! Y vivan juntos pacíficamente y con alegría, porque sólo el diablo se beneficia de sus peleas. ¡Se deleita con sus divisiones: familias, amistades, países…! Se ríe escondidamente, porque con cada sentimiento de ira en sus corazones se caen más y más en sus trampas, hasta que finalmente los atrapa completamente y toma posesión de su corazón. Una vez que se ha «mudado» a su corazón, su vida constantemente «se empeorará», y él cubre el camino hacia el Padre con tal niebla que difícilmente lo pueden encontrar. Se acercan cada vez más al abismo, y cuanto más se extiende el diablo en su corazón, más se alejarán del Padre.

¡Así que vivan juntos en paz y siendo buenos el uno con el otro, y ayúdense mutuamente en lugar de pelearse! ¡Ámense unos a otros en lugar de combatirse! Y cuídense mutuamente en lugar de pensar sólo en ustedes mismos. Sólo el tratarse con amor los acercará al Padre, ¡pero aquellos de ustedes cuyo corazón está poseido por el diablo no encontrarán al Padre! El diablo se apoderará de su alma, la robará y estarán perdidos para siempre.

Así es como será si no son buenos. Así será si no se conviertan a Jesús. Denle su SÍ a ÉL, al único y verdadero Hijo del Señor – y su conversión comenzará, no importa cuán profundamente arraigado estén en la oscuridad, porque nada es imposible para ÉL, el Padre Todopoderoso, y quien diga SÍ a Su Hijo no se perderá.

Que así sea.

Su San Buenaventura quien los ama.

268. Donde haya división en el propio país, ¡allí siempre ganará el diablo! — 11.09.2013

(Fiesta Nacional Catalana con llamada a la independencia)

Mi hija. Mi querida hija. Sabemos lo que está sucediendo en su mundo y miramos con preocupación los acontecimientos en su tierra. Incluso donde estás tú, hay tanto resentimiento, tanto odio y orgullo, pero la gente cree que tuviera razón y se cierran a la verdad.

También aquí, y especialmente aquí, los habitantes se dejan cegar, se tragan las mentiras que se les están inculcando y tuercen tanto la verdad que al final incluso están convencidos de que es bueno para lo que están luchando, pero no ven el mal que se ha colado y se cierran a la verdad.

Ciegamente siguen a quienes los «incitan», que les «roban», que actúan de forma corrupta y exhaustiva contra el bienestar de su pueblo, pero se niegan a ver la verdad, se niegan a vivir pacíficamente y en amor unos con otros, tan obstinados e impregnados de su orgullo, ego y arrogancia que están.

Mis hijos. Si no están todos juntos, el mal los aplastará. Estarán «incapacitados» y no tendrán voz ni voto. ¡Están construyendo su propia trampa y están dando el pase al quien los engaña! ¡Despierten y formen una unidad en lugar de pelear entre sí!

Donde haya división en el propio país, ¡allí siempre ganará el diablo! Se reirá de ustedes y de su orgullo y atizará su arrogancia, porque sabe que puede captarlos así, atraparlos y jugar un juego fácil con ustedes. ¡Están tan distraídos de lo esencial que se pierden en las trampas del maligno!

¡Dejen a un lado el orgullo y la arrogancia, porque no provienen de Dios! TODOS ustedes son hermanos y hermanas, ¡así que vivan juntos en amor y alegría! Es su [propio] orgullo el que se interpone en su camino, y es la arrogancia la que los hará caer, porque ante Dios todos los hijos son iguales. Sin embargo, ustedes se levantan y se ponen por encima de sus hermanos y hermanas, y esto significará su caída en el abismo del lago de fuego, porque el orgullo y la arrogancia provienen del diablo mismo, y si ustedes viven con el diablo, toman posesión de sus «idoneidades» (¡porque no son virtudes!) y viven de acuerdo con ellas, ¡entonces solo les queda el abismo como último lugar donde pueden permanecer!

«Pero a aquellos que viven juntos pacíficamente y en amor Yo, su Jesús, los llevaré conmigo y les reservaré un lugar en el Reino de Mi Padre. Porque son ellos los que sufren bajo su conducta presuntuosa, por eso a ellos los levantaré, enviaré Mi Espíritu Santo sobre ellos y les inspiraré la Gracia Divina de Mi Padre. Estaré a su lado y lucharé por su alma.

Pero ustedes que no se despojan del orgullo y la arrogancia no los podré salvar, porque se han quedado atrapados en la red del diablo y cada vez más se han contraído sus lazos, y por causa del pecado del orgullo y la arrogancia tendrán que vivir a duras penas con él.

Así que aléjense de sus pecados, arrepiéntanse hagan penitencia. Vuelven a tratar a sus hermanos y hermanas con amor – y trátenlos como ustedes quieres ser tratados: con amor, con alegría y con paz en su corazón.

Entonces, Mis queridos hijos, también los inspiraré a ustedes y Mi Espíritu Santo vendrá sobre ustedes y lucharé por ustedes porque los amo a cada uno de ustedes, pero el que está lleno del pecado y no se arrepiente, el que se pone por encima de sus hermanos y es hostil hacia ellos, a él el diablo se lo llevará en el día de la gran alegría cuando Yo venga a ustedes y llevo conmigo a todos aquellos que estén puros de corazón.

Los amo. Conviértanse y vengan a Mí, su Jesús. Amén.»

Su Madre en el Cielo quien los ama y Jesús Quien tanto los ama.
Madre de todos los hijos de Dios y Salvador del mundo.

Gracias, Mi hija.

267. ¡Estén advertidos, porque no son los milagros del Señor! — 10. al 11.09.2013

Mi hija. Mi querida hija. Escribe, Mi querida hija, porque Nuestra palabra debe ser escuchada.

Mis hijos. Lo que está sucediendo hoy en su mundo fue predicho hace más de mil años, sólo que ustedes no creen que esté sucediendo ahora. Ustedes conocen las revelaciones, pero no saben cómo interpretarlas. No las entienden y mucho menos [saben] adaptarlas para su mundo de hoy y esto tendrá graves consecuencias, ¡porque el fin de los tiempos es ahora! ¡Ustedes viven en él! No es que vendrá y tampoco es sólo una «historia» o «leyenda» que Juan les profetizó en ese entonces. No. ¡Es el aquí y ahora! Les está sucediendo a ustedes y grande debería ser su alegría, porque tantos de sus antepasados, que aún estaban firmemente arraigados en la fe, han anhelado este, su tiempo presente para poder alcanzar finalmente la paz que se les había sido predicha y prometida durante tanto tiempo.

Mis hijos. Mis queridos hijos. Ustedes son bendecidos porque viven en esta época bendita en la que cada uno tiene la oportunidad de entrar en el Nuevo Mundo pacífico, la Nueva Jerusalén. Todos ustedes conocerán a Jesús, estarán personalmente con ÉL. Tantas almas ya estaban esperando esto antes que ustedes, y ustedes que son bendecidos lo vivirán.

¡Despierten! Conviértanse a Mi Hijo, a su Jesús, porque ÉL les abre el camino a esta Nueva Gloria tan largamente anhelada y deseada por todos Nuestros hijos profundamente creyentes. Ustedes, Mis queridos hijos, están bendecidos por poder vivir en este tiempo porque el mayor de todos los regalos está a sus pies. Sin embargo, tantos hijos no lo ven. Están ciegos a los dones de Dios, ciegos al tiempo presente y absolutamente perdidos en el mundo material, que es su único mundo verdadero y para ellos no existe nada excepto el mundo ilusorio creado por el diablo. Hijos, salgan de esta ilusión, porque no es más que aire y velos de niebla que los obcecan y los hacen ciegos a la verdad.

Mis hijos. Mis queridos hijos. ¡Vengan a Jesús y denle su SÍ a Él! Entonces corran con él al Padre, porque ÉL los está esperando ansiosamente. En su amor, ÉL les da la gracia, la misericordia y está lleno de amor por cada uno de ustedes, porque ÉL, el Padre Todopoderoso, es el amor mismo. ¡Conviértanse! ¡Vengan a Él y vivan en la realidad! El fin de los tiempos ha amanecido, el Anticristo está entre ustedes, el falso profeta está mintiendo y engañándolos y tantos de Nuestros hijos de Dios caen en su trampa y siguen a él.

¡Hijos, despierten! ¡Escuchen atentamente lo que dice! ¡Miren con atención lo que está haciendo! ¡Y miren cómo actúa! Ama a las masas, el reconocimiento y está lleno de orgullo. ¿No lo pueden ver, Mis hijos tan amados por Mí? Él se está burlando de ustedes, y ustedes bailan a su música. Tan pronto como se muestran los enredos con el Anticristo, deben despertar y alejarse porque juntos los harán bailar como marionetas, los harán agitarse, los van a engañar. Les quitan sus derechos y supuestamente harán «milagros». ¡Estén advertidos, porque no son los milagros del Señor! No hacen otra cosa que magia diabólica, sin embargo, ustedes lo considerarán como un milagro.

Su única salvación es Mi Hijo. Crean en ÉL, confíen en Él y pidan el don del discernimiento. El Espíritu Santo y los ángeles del Señor estarán con ustedes cuando se lo pidan, pero siempre oren al Espíritu Santo por claridad y pureza y el don del discernimiento. Pídanlo y lo recibirán.

Escuchen su corazón y sigan Nuestra Palabra, entonces, Mis hijos, el maligno no tendrá poder sobre ustedes, porque Nosotros los protegeremos, a cada uno de ustedes, pero deben permanecer fieles a Mi Hijo.

Que así sea.

Su Madre en el Cielo quien los ama.
Madre de todos los hijos de Dios con Dios Padre. (EL está sonriendo)

Gracias, Mi hija.

266. Oren, Mis hijos, porque su oración mitiga muchas cosas y rompe los planes del maligno — 10.09.2013

Mi hija. Mi querida hija. La gracia del Señor es tan importante para ustedes. Sin ella no pueden vivir, tanto los ama su Señor y Padre que incluso la derrama sobre aquellos hijos y la regala a aquellos hijos Suyos que se alejaron de ÉL, para que tengan la oportunidad de volver al camino correcto y regresar a Él, el Padre Todopoderoso.

Mi hija. Dile a todos Nuestros hijos que se conviertan y den su SÍ a Mi Hijo que es el hermano de todos ustedes y que sufrió en la Cruz por ustedes, por cada uno de ustedes, y luego murió para resucitar y mostrarles el camino al Padre.

Mis hijos. Mis hijos tan amados por Mí y por Nosotros. ¡Regresen! ¡Corran hacia el Padre! Oren por ustedes y por sus seres queridos y oren por todos los hijos descarriados de esta, su tierra, para que el Espíritu Santo del Padre pueda obrar en ellos y en ustedes!

Oren al Padre por la gracia de la conversión del mundo entero, porque sólo así la paz entrará en el corazón de los hombres, sólo así podrán encontrarse con amor y vivir juntos con amor y respeto!

Oren, Mis hijos, oren. ¡La oración es su arma en la lucha contra el mal! ¡Les ayuda a ser y permanecer fuertes! ¡La oración cambia! ¡La oración purifica! ¡La oración convierte! ¡La oración sana! ¡Y da paz, plenitud y gran alegría!

¡Oren, Mis hijos, porque su oración mitiga muchas cosas y rompe los planes del maligno! Por lo tanto, oren queridos hijos y oren con amor y con fervor. ¡Su oración es escuchada! ¡Su oración es escuchada si está en armonía con la voluntad de Dios, su Padre! Es decir, no oren por las riquezas y beneficios terrenales, ¡sino por su alma y la salvación de sus hermanos y hermanas!

Oren por la paz en los corazones de todas las personas y especialmente por aquellos que están desviados por el animal, la raíz de todo el mal. Oren, oren, oren y no habrá más guerra, su tierra no será más afligido por el sufrimiento, sino el amor del Señor tocará todos los corazones y los salvará de lo peor.

Ésta, Mis queridos hijos, es la gracia del Señor que gracias a todas sus oraciones es enviada a la tierra y al corazón de los hombres aún más grande, aún más poderosa y en el más puro amor. Ella [la gracia] inunda la tierra y cuanto más oren, más corazones se ablandarán y más almas se convertirán.

Crean y confíen, porque así es como será.

Los amo.

Su Madre en el Cielo con Jesús.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre del Redentor del mundo.

Amén.

 

Jesús: Gracias, Mi hija. (Dios Padre asiente y sonríe.)

265. La gracia de Dios — 09.09.2013

Mi hija. Mi querida hija. Que bueno que llegaste de nuevo. Les agradezco mucho y de todo corazón por este maravilloso viaje que han hecho en Mi honor, porque dado que lo hicieron como peregrinación del Rosario, todo el viaje se convirtió en Mi honor. Gracias, Mi hija.

Mis hijos. Es hermoso ver cuántos hijos peregrinan a Mis Lugares Santos. La fe de esta gente es grande y Me conmueve hasta las lágrimas. Si solo todos Nuestros hijos supieran de las gracias que les son dadas por tal peregrinación, en torrentes correrían hacia Nosotros, pero no lo ven o no lo quieren ver.

No muchos saben de las gracias del Señor. La mayoría de los hijos del hombre no entienden lo que es la gracia, lo que significa. La gracia es un regalo de Dios que puede ser para el beneficio de una sola persona o de toda la humanidad. Sin la gracia de Dios nadie encontraría el camino de regreso al Reino de los Cielos, porque todos ustedes son pecadores y afligidos por el pecado no pueden venir ante el Padre.

¡Es por eso que la gracia del Señor es tan importante! ¡Les regala una mejora en la vida, les permite «crecer», reconocer, ser felices! Los «eleva» del pantano del pecado y del sufrimiento y finalmente los lleva al Padre mismo. Ella [la gracia] les permite sentir tanta alegría en la vida y momentos tan maravillosos y hermosos. ¡Ella cura, ama, eleva!

Sin la gracia de Dios, se ahogarían en el pantano de la mentira, del engaño, del mal, de la maldad, del pecado. Serían arrastrado al abismo de la oscuridad y sufrirían mucho. Sin embargo, por la gracia del Padre ¡siempre serán bendecidos! Con alegría, con felicidad, con amor. Momentos de plenitud y ayuda donde ustedes solos no ven salida.

La gracia del Señor los mantiene vivos, porque si Dios no los quisiera, no los amara, entonces no estarían aquí. Por lo tanto, Mis tan amados hijos, vengan y hagan peregrinaciones a Nuestros Lugares Santos. Allí les regalaremos grandes gracias.

Pero peregrinen con amor y alegría en sus corazones y oren a Nosotros. Les damos Nuestra bendición y les regalaremos Nuestras gracias. Hágannos el honor y así será. Los amo, Mi querido rebaño de niños.

Su Madre en el Cielo quien los ama.
Madre de todos los hijos de Dios.

 

«Que así sea. Su Jesús, quien los ama tanto. Amén.»

264. ¡El que no ora, no cambia nada! — 08.09.2013

(4to día en Lourdes)

Mi hija. Mi querida hija. Gracias, Gracias por estos maravillosos días que me han dado. No lo saben, pero grandes cosas han sido cambiadas. Con el tiempo verán lo que es y lo que será.

Mis hijos. ¡Su oración es tan importante! El que no ora no cambia nada, al menos no para mejor. Oren, Mis hijos. Oren por ustedes mismos y el uno por el otro, porque cuando recen por ustedes mismos y por los demás, vendrá el cambio.

Oren especialmente por todos los pecadores que aún no han encontrado a Nosotros. Esto es muy importante. Con su oración, viene el cambio, incluso en los corazones más oscuros.

Por lo tanto, Mis queridos hijos, oren con fervor y oren mucho, porque así Mi Hijo podrá todavía salvar muchas almas y llevarlas con Él a Su Nuevo Reino cuando llegue el momento. Mis hijos. ¡Cada oración se escucha! ¡Crean y confíen! Los amo desde las profundidades de mi Sagrado Corazón maternal. Vayan en paz.

Au Madre de Lourdes quien los ama.
Madre de todos los hijos de Dios. Amén.

 

«Que así sea. Su Jesús que los ama tanto.
Crean y confíen, Mi Madre habla Palabras Santas que Mi Padre le ordenó. Amén.»

263. Pronto, el animal dominará sus iglesias y predicará mentiras desde el altar —08.09.2013

(4to día en Lourdes)

Mi hija. Mi querida niña. Estoy tan feliz por todos los hijos que vienen aquí a Mí, su Madre en el Cielo y Madre de Lourdes. Es tan extremadamente importante que TODOS Nuestros hijos encuentren el camino hacia Nosotros, hacia Mí, hacia Mi Hijo y hacia Dios Padre, el Todopoderoso y Altísimo, su Creador, Padre en el Cielo y Creador de todo Ser.

Mis hijos. Difundan Nuestra palabra y permanezcan fieles a Nosotros, aquellos de ustedes que están en el camino correcto.

La Tierra está experimentando y aún seguirá experimentando tiempos muy malos. Las guerras en su mundo son crueles, pero provienen de aquellos que están impuros en sus corazones, de aquellos que no creen en Nosotros, que no quieren vivir con Nosotros y que se han dirigido hacia el poder, la codicia y el animal.

Desafortunadamente, estas almas impuras también se están extendiendo cada vez más a su Santa Iglesia. Presten atención y escuchen bien, porque tan pronto como se introduzcan los cambios en la Escritura, en sus Libros Sagrados, las Santas Misas, la Santa Eucaristía pueden estar seguros de que no provienen de Mi Hijo. El animal ha entrado en el «Cuerpo Santo de Mi Hijo aquí en la tierra», es decir se ha infiltrado en su Iglesia, en su religión, en su fe, porque «el» cambia palabra por palabra -de tal forma que (por ahora) no se dan cuenta-, la Palabra de Dios, las enseñanzas de Mi Santo Hijo, y esto no puede ser.

Por eso permanezcan despiertos y atentos y escuchen y miren atentamente lo que sucede a su alrededor, porque pronto el animal dominará sus iglesias y predicará mentiras desde el altar, mentiras tan bien envueltas que no las reconocerán como tales al principio. Así que presten atención y abran sus ojos y oídos, porque pronto ya ocurrirá todo lo que les estamos comunicando y lo que les hemos comunicado en todo el mundo en Nuestra Palabra.

¡Mis hijos, prepárense! Estos, Nuestros mensajes son el camino de volver a casa con el Padre. Son el camino para encontrar a Mi Hijo, porque les muestran lo que deben hacer para entrar en el Nuevo Reino. Léanlos con atención y vivan de acuerdo con ellos, porque sólo así podrán proteger y salvar su alma cuando ahora llegue el tiempo del fin y su mundo pase.

Pueden estar seguros, Mis tan queridos hijos, de que cuando todo parezca ya perdido, la Santa Iglesia de Mi Hijo resucitará, más grande, más bella, más fuerte y más gloriosa que nunca. El animal será derrotado por Mi Hijo y todos aquellos que son y fueron fieles a ÉL, Mi Hijo, en estos tiempos difíciles serán elevados y alcanzarán la pacífica y amorosa eternidad.

Los amo, Mis hijos. Oren por la paz en su mundo, porque a través de su oración pueden evitar gran parte del desastre mundial.

¡Gracias por seguir Mi llamada y por escucharme! Pongan en práctica Mi Santa Palabra, porque Me la ha ordenado Nuestro Señor. Amén.

Su Madre en el Cielo quien los ama.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de Lourdes.

Por favor, peregrinen Mis hijos, porque así se acercan mucho a Mí. Amén.

 

«Mi hija. Mi querida hija. Yo, tu Jesús, quiero advertir a Nuestros hijos porque muchos creen que no necesitan cambiar. Cuán perdidos están, porque pronto, muy pronto ya no tendrán tiempo para la conversión. Pero el que no haya venido a Mí, caerá víctima del animal, por lo tanto, mis queridos y fieles seguidores,

¡oren por todos aquellos que han tomado el camino equivocado y creen en las mentiras del animal! 

¡Oren por todos aquellos que pasan por sus vidas «durmiendo» y no ven que el final está cerca!

Oren por todos aquellos que no Me han encontrado a Mí, porque sólo a través de la oración de ustedes muchas almas todavía pueden ser alcanzadas para encontrar la conversión, para encontrarme a Mí. Que así sea. Amén. Los amo.

Su Jesús.
Redentor de todos los hijos de Dios.»

 

«Mi hija. Divulga esto. Amén. Tu Padre en el Cielo y tu Madre en el Cielo.» (Los tres sonriendo pacíficamente y con amor.)

262. ¡Estas son palabras duras pero verdaderas! — 07.09.2013

(3er día en Lourdes)

Mi hija. Mi querida hija. Es muy bueno que hayan venido. ¡Mi Sagrado Corazón Maternal está encantada!

Mis hijos. Es hora de que afronten la verdad y que no se cierran a la hipocresía de los que oficialmente abogan por la paz, pero escondidamente están «en connivencia» (trabajan en conjunto) con los que permiten todo el sufrimiento y la miseria en su mundo y aún peor: ¡lo causan! 

¡Despierten! No crean ciegamente todo lo que se les están fingiendo, ¡porque la verdad es otra! Los mayores defensores de la paz en su tierra son aquellos que les han traído el sufrimiento, la guerra, la batalla y el pecado. ¡Estas son palabras duras pero verdaderas!

Por lo tanto, hijos Míos, la paz está en Dios, en su y Nuestro Padre, está en el corazón de cada uno de ustedes, porque donde Dios habita allí no hay peleas, ni miedo, ni luchas por el poder y control. ¡Allí sólo hay amor! ¡Verdadero, auténtico amor!

Donde Dios habita, allí el corazón está en plenitud y no hay lugar para las peleas, para los sentimientos de odio y envidia. ¡Tengan consciencia de esto, Mis hijos! ¡Donde Dios está en casa, en estos corazones vive el amor! Por lo tanto, Mis tan amados hijos. Abran su corazón a su Padre, porque donde el Padre habita, allí viene la paz. Que así sea.

Su Madre en el Cielo quien los ama.
Madre de Lourdes. Amén.

261. ¡Crean en Nuestra Palabra en estos mensajes porque es la Santa Palabra de Mi Padre la que estamos proclamando para la salvación de todos Sus hijos! — 06.09.2013

(2do día en Lourdes)

Mi hija. Mi querida hija. Yo, tu Santa Madre de Lourdes y Jesús, tu Jesús que te ama tanto, estamos aquí contigo para guiarte y proclamar Nuestra Palabra al mundo entero a través de ti, Mi hija. Te amamos mucho y nos alegramos de que ustedes estén nuevamente aquí. Orar con Nosotros en este lugar santo les hará bien, como a todos Nuestros hijos que nos honran aquí, y nuestra bendición llega a todos ustedes quienes vienen a Nosotros y rezan con Nosotros.

Este lugar es sagrado, no lo profanen. Hónrenlo, vivan con Nosotros, recuérdennos y regocíjense con Nosotros. Cada uno de Nuestros hijos que visite uno de Nuestros Lugares Santos, con alegría en su corazón y abierto a Nosotros, experimentará sanación. Sanación en el corazón y el alma y a veces, si es la voluntad de Dios, en el cuerpo.

Recuerden siempre, Mis amados hijos, que todos ustedes caminan un camino especial, SU camino especial, porque a través de él encuentran a Dios, Nuestro Padre, LE sirven y deleitan Su corazón cuando entonces conscientemente ponen este, su camino, su vida, a Su servicio. Es decir, ¡acepten lo que les ha sido «enviado», ofrézcanlo como ofrenda, hagan adoración y amen y sirvan a su Padre y Señor!

Pronto, Mis hijos, muy pronto, todo esto llegará a su fin y entonces deben estar preparados para aceptar las glorias de Dios, vivir Su amor y mantener Su paz. Sólo un corazón puro puede hacer todo esto. Nadie que vive cerradamente y alejado de Dios alcanzará esta gloria porque no será capaz de soportar el amor de Dios, demasiado puro, demasiado ardiente, demasiado amoroso es [ese amor] para un alma impura y él tampoco será capaz de mantener la paz.

Las glorias de Dios permanecerán cerradas para él porque no se ha preparado para ellas, porque no cree, no confía en su Dios y Padre y no Me da a Mí, su Santo Hijo, su SÍ. ¿Cómo piensan vivir en paz si llevan en su corazón el resentimiento, la ira y el odio? ¿Cómo piensan enfrentarse a Mí y a Dios, su Padre si están impuros y sin fe en Nosotros?

Mis hijos, Mis tan amados hijos. ¡Despierten! ¡Conviértanse y vengan a Mí, su amado Jesús! Mi Madre, Mi Santísima Madre, los espera con los brazos abiertos para tomarlos de la mano y guiarlos hacia Mí, su Jesús. ¡Vengan! ¿Qué están esperando? ¡Crean en Nuestra Palabra en estos mensajes porque es la Santa Palabra de Mi Padre la que estamos proclamando para la salvación de todos Sus hijos!

El que no se prepara no sobrevivirá, es decir, incluso cuando su mundo llegue a su fin, no Me aceptarán como ÉL QUE SOY y esto será su perdición, por lo tanto, prepárense ahora y acepten la ayuda de Mi Santa Madre. Entonces, mis queridos hijos, la profecía se cumplirá para ustedes y viviremos juntos en la paz eterna, en la alegría pura y en el amor verdadero y profundo en Mi Nuevo Reino.

Les agradezco por escuchar, por leer Nuestra Palabra. ¡Pónganlo en práctica y vengan a Mí! ¡Los amo!

Su Jesús y su Madre en el Cielo quien los ama.

Gracias, Mi niña, Mi hija. (Dios Padre sonríe a Jesús).