334. ¡Las críticas, las quejas y las dudas no vienen de Dios! — 06.11.2013
Mi hija. Mi querida hija. Yo, tu madre, te amo mucho. No te desesperes y ofrécelo todo como sacrificio al Padre, pues ÉL lo transformará en amor por la humanidad. Mi hija. Como ya dijo San Bonaventura, mucho sufrimiento está «pasando» por su mundo de hoy. Quien ha abierto su corazón, quien mira a su […]
