104. No crean en los “advenedizos” y abran los ojos y oídos — 17.04.2013

Mi hija. Mi querida hija. Diles a todos Nuestros hijos que no se dejen engañar por palabras que están vacías y sin valor para quienes las emiten.

Llegará el momento y sus ojos y oídos se volverán «grandes» [se sorprenderán] cuando se muestre el «verdadero rostro» de aquellos que los alimentan con dulces mentiras, que los adulan y los seducen, incluso les hablan desde el alma.

Nada de lo que fingen es cierto, porque los que proclaman la palabra de Dios desde lo más alto de sus tronos terrenales son los abogados del enemigo y ellos saben muy bien cómo atraparlos, Mis amados hijos, con estas dulces palabras y muchas otras hipocresías, envueltas en «temor a Dios», en «encantos», en «mensajes de amor y ayuda», que solo sirven para «comprarlos», para ganar su confianza completa para que luego los puedan «golpear», para realizar sus planes diabólicos, y será fácil para ellos, porque hasta que se den cuenta de que están jugando un juego chueco con ustedes, será demasiado tarde.

¡Mis hijos! ¡Despierten! ¡No les crean a los “advenedizos” que fingen ser el sucesor de Mi Hijo, porque la sede de Pedro está ocupada por la escoria! ¡La iglesia de Mi Hijo está contaminada desde adentro! Sus enseñanzas serán cambiadas, «adaptadas» y desmembradas. ¡De Sus verdaderas enseñanzas tratan de que nada quede, tan hábilmente jugarán con su fe que caerán en dudas si no abren los ojos y oídos!

Solo a su corazón pueden creer entonces, pero solo si es realmente puro y si Mi Hijo vive en él, ¡realmente vive en él!

Entonces vuelvan, Mis amados hijos, ¡y conviértanse a Jesús! ¡Ámenlo! ¡Vivan con ÉL! ¡Y sigan Sus enseñanzas! ¡Entonces los hipócritas del mundo actual no ganarán poder sobre ustedes y el maligno no atrapará su alma!

Así que corran hacia Mi Hijo, su Jesús, y vivan con Él en amor y paz, porque estos son los dones que Él da a cada uno que se abra a Él.

¡No tengan miedo y confíen en Mi Hijo! El que vive con Jesús vive feliz, y nada de lo que sucede en el mundo actual tiene poder sobre él.

Que así sea.

Su Madre en el Cielo.

103. Donde quieren hacer a todo y todos ser iguales, Dios ya no se encontrará — 16.04.2013

Mi hija. Mi querida hija. Siéntate a conmigo. Siempre tienes que estar atenta. Hoy en día, nada es lo que parece. Esto vale para todos Nuestros amados hijos.

Lo que están viendo [lo que aparece] no es lo que se «están haciendo» detrás de sus espaldas. Están «jugando» con su inocencia, con su buena fe y se están planeando cosas malvadas detrás de todas estas fachadas, que se supone que traen innovaciones tan prometedoras.

Todo se vuelve «globalizado», «armonizado», «simplificado» para que incluso el más indigente entre ustedes pueda hacer frente a todo lo que el mundo de la alta tecnología actual les ofrece. Genial para ustedes, porque ya no necesitan preocuparse por nada más. Ya no aprender más fórmulas, comprender programas, buscar información en su mundo exterior. No. Ahora pueden hacer todo con un par de «clics» desde su casa y no es necesario de ir a ningún lugar.

Esto es muy práctico, definitivamente, y eso es lo que saben los grupos malvados, y a través de esta maravillosa simplificación de las cosas, sea lo que sea, ahora están completamente «transparentes» y presa fácil para los planes del maligno, quien busca atraparlos para que no encuentren el camino de regreso a casa con su Santo Creador.

¡Hijos Míos, despierten! ¿No ven lo hermosa que es su tierra? ¿No ven cuán maravillosamente Dios Padre en cada país, en cada continente ha cultivado otras plantas, creado animales y moldeado culturas? ¿No ven lo versátil que es su tierra y que es una gran locura querer tener lo mismo en todos los países y continentes? ¿Qué tan aburrido se ha vuelto todo al encontrar lo mismo en todas partes del mundo? Mucho proviene de una sola metrópolis y se puede encontrar en todo el mundo. Las artesanías locales y las artes ya no son nada especial, porque la «manía» de su globalización los está arrinconando, y en un mundo de glamour de alta tecnología como ustedes lo han creado, tales artes tienen poco o ningún espacio.

Este es su mundo «subenfriado» de hoy, donde el individuo hace mucho que ya no vale nada. Donde quieren hacer a todo y todos ser iguales, Dios ya no se encontrará. Porque Él ha creado esta variedad de diferencias y les ha brindado a cada uno de ustedes características especiales. La obra maestra de Su creación es el hombre, es decir ustedes, Mis amados hijos, pero en lugar de usar sus dones para Dios, los usan en contra de Su creación, y en lugar de elegir estar con Él, lo rechazan y caen en la trampa de Su adversario.

Despierten, Mis queridos hijos, porque el camino a Dios es Mi Hijo. Solo aquellos que se conviertan a Él encontrarán la paz y entrarán al Nuevo Reino con Él.

Mis queridos hijos, Yo, su Madre en el Cielo, siempre estoy ahí para ustedes. Los amo mucho y los guío a cada uno de ustedes. Si están tristes, entonces los consolaré, si necesitan coraje, entonces los fortaleceré.

Ruegan a Mí y pídanme, y prometo que guiaré a cada uno de ustedes, quien lo desee, a Mi Hijo.

Que así sea.

Su Madre en el Cielo quien los ama.

Madre de todos los hijos de Dios.

102. El que vive con el corazón alcanzará el Reino de los Cielos! — 16.04.2013

Mi hija. Mi querida hija. No te desesperes, todo estará bien. Ora, y se te dará a ti y a los tuyos. Nosotros, es decir Yo, su amada Madre en el Cielo y Jesús, Mi amado Hijo, los guiamos y los ayudamos, junto con todos Nuestros Santos Ángeles y los Santos, para que ustedes, Mis amados hijos, no tengan que sufrir y puedan ser testigos de los milagros de Mi Hijo y de su Padre Todopoderoso.

Mi hija. Todos ustedes desconocen el poder de la oración, y no hay nadie entre ustedes cuya fe sea tan fuerte que pueda «mover montañas». Mis hijos, cuanto más crean y dejan sus dudas a un lado y realmente crean en Nosotros, más se les dará.

Numerosos son los milagros que Mi Hijo quiere darles, numerosos los que ya ha hecho. Los hijos entre ustedes que realmente piden [con fe], que veneren a Mi Hijo, que Le den su lealtad y vivan con Él, es con ellos donde Él hará que sus milagros sucedan.

Ya está escrito en la Biblia que es por la fe que la gente ha sido sanada. Lean la Biblia, el Libro Sagrado de Dios Padre, y aprendan a entenderla. Las personas creyeron en Jesús y por su fe fueron sanados.

¡Crean, hijos Míos, crean! ¡A través de su fe y de su oración Mi Hijo puede hacer realidad todos sus milagros! Crean, confíen y sean buenos de corazón, eso es el camino que los lleva a Jesús.

El tema de la fe es mucho más extenso que lo que he tratado de explicarles aquí. Es muy extenso y muy profundo. Lo mismo es cierto para los milagros. Nunca traten de explicar a Dios y Sus secretos con su mente. Tienen que sentirlos, experimentarlos en su corazón, solo entonces podrán entenderlos. El que no siente con el corazón nunca comprenderá los Misterios Divinos, porque su mente no es suficiente para captar esta omnipotencia y grandeza. Solo su corazón puede hacer eso. Por lo tanto, el que vive con su corazón está cerca de Dios, pero el que vive solo con su razón todavía está lejos de Él.

Aprendan, hijos Míos, y entiendan. Solo su corazón los trae a Nosotros, a Mi Hijo. Con la pura mente, nunca podrán sumergirse en los grandes misterios de Dios. ¡Así que abran su corazón y comiencen a amar (otra vez)! ¡El que vive con el corazón alcanzará el Reino de los Cielos!

Que así sea.

Su Madre en el Cielo, quien los ama.

Gracias, hija Mía.

101. Lo que ustedes han declarado como importante en su mundo no tiene ningún valor ante Nuestro Padre… — 15.04.2013

Mi hija. Mi querida hija. Siéntate conmigo y escúchame: lo que ustedes han declarado como importante en su mundo no tiene ningún valor ante Nuestro Padre, Dios Altísimo, y ni tampoco ante Mi Hijo, Jesucristo.

De las enseñanzas de Mi Hijo que Él les dio y enseñó en vivo hace 2.000 años, apenas queda algo en este mundo en el que viven, porque el poder, la codicia, el dinero y la inmoralidad no es lo que Él les ofreció y nunca será aprobado por su Padre, Dios Altísimo.

Mi Hijo dio su vida por todos ustedes los que están aquí, por los que estuvieron aquí antes de ustedes y por los que vendrán después de ustedes, pero ¿qué valor queda de este regalo que Dios Padre les dio a través de Jesús en su mundo actual? Tanto se han alejado que ya no entienden las enseñanzas de Mi Hijo. Se quejan y claman por renovación, adaptación a su vida miserable en la que (casi) ya no hay nada que es sagrado para ustedes.

¿Qué les quedó de Mi Hijo, que tanto los ama, en su mundo y en sus corazones? Su Cuerpo Divino profanado y alejado, ¡Su Santa Iglesia desde el INTERIOR carcomido por el enemigo!

Un mundo «hermoso» se han creado allí, que es infestado por la desgracia, la tristeza y la depresión. Personas con corazones fríos logran obtener posiciones de poder, y muchos de ustedes los vitorean, quieren también estar allí, y no ven cuán alejado están del Camino Divino.

Hijos Míos, es una vergüenza vivir así, vergonzoso es su mundo de hoy. Un insulto a Dios Padre que los creó con tanto amor. ¿Cómo pueden ser tan fríos, rechazar el amor y deleitarse con sus actos vergonzosos, una vida de poder, sexo, dinero y avaricia?

¡Finalmente abran sus corazones y den la espalda a esta «vida desordenada»! Vuelvan a caminar por los senderos de Dios, porque solo así alcanzarán la vida eterna en paz, solo así gozarán de la misericordia de Dios a través de Mi Hijo, solo así escaparán de las trampas de Satanás y recibirán la paz eterna como recompensa.

¡Despierten, hijos Míos, despierten! Quien no se convierta a Mi Hijo nunca alcanzará las puertas del Cielo, quien no Le dé su SÍ a Mi Hijo, Él no podrá salvar porque su libre albedrío les ha sido dado para que ustedes decidan por ustedes, y aunque él (nota: «el libre albedrío») estuviese dirigido contra Dios, su Padre, no obstante, Él respeta la decisión de cada uno.

¡Así que despierten, Mis amados hijos, y corran hacia Jesús, Mi Hijo! Con mucho gusto les ayudo a encontrarlo, y la alegría en Mi Corazón es grande cuando Mis hijos Me llaman.

Yo, su Madre en el Cielo, prometo a cada uno de ustedes que les ayudaré y los guiaré a Mi Hijo, si eso es lo que quieren.

Pídanmelo y los guiaré. Que así sea.

Su Madre en el Cielo, quien los ama.

100. Fríos y sin compasión por sus prójimos — 14.04.2013

Mi hija. Mi querida hija. Siéntate conmigo. Yo, tu Madre en el Cielo he venido.

Mi hija. Los tiempos no son buenos. Cada vez más personas están perdiendo su sustento económico, su techo, ya no pueden permitirse nada e incluso sufren hambre.

Éste Este es un mal estado que ha infestado su mundo, y no hay nadie en su mundo que realmente quisiera cambiar ese estado.

Todos piensan solo en sí mismos, están invadidos por el miedo: «Ojalá que esto no me pase a mí» y sigan lucrando aún más por sí mismos, en lugar de ayudar a quienes sufren necesidades.

Éste Este es su mundo civilizado de hoy, así es como se ve en el CENTRO de Europa, la cuna de la justicia social que no es socialmente justa ni benevolente para sus habitantes, sino donde en todos los países, en todas las posiciones que prometen un poco de poder, se han petrificado los corazones de las personas.

Fríos y sin compasión por su prójimo de quien se deberían preocupar, pero de quien mejor no quieran saber nada, lo dejan al costado del camino, lejos de la sociedad de alta tecnología y glamour, aspiran por saciar su codicia, pero nunca la sacian, están pecando contra Mi Hijo, porque Mi Hijo vive en cada uno de ustedes y a través de cada uno de ustedes – así ya está escrito en la Biblia: lo que le hacen a su prójimo, a Mí también Me me lo hacen* – pero como ustedes han expulsado a Jesús de su vida, corrido y enterrado para que ya no tengan que tener una conciencia mala y para que ahora puedan justificar sus pecados, ustedes y su alma entran cada vez más profundo al abismo, y se vuelven cada vez más fríos frente a sus prójimos y ni se avergüenzan por su comportamientos, ni quieren ver cuánto sufrimiento han causado.

Ustedes solo se ven a sí mismos y al mundo ilusorio que los rodea. Los más ricos se quejan de lo pobre que fuesen, y tienen razón, porque no es otra cosa que gran pobreza espiritual que aflige a una persona así, que con el corazón frío se va encima de sus prójimos, los explota, les quita sus casas y les paga mal o, incluso, ni les paga, dejándolos al costado del camino todavía queriendo más para sí mismo mismos, para luego «jactarse» y «alardear» entre sus supuestos amigos y alejarse más y más de Dios y de Mi Hijo, Jesucristo, y de esa manera excava su propia tumba: una eternidad en el infierno, ardiendo en compañía de Satanás, quien luego lo torturará con todo lo que él hizo antes con sus hermanos y hermanas.

Mis hijos, si no vuelvan vuelven a tiempo y se conviertan convierten a Mi Hijo, no los les espera nada bueno. Miren más allá de lo ahora. Mi hijo está aquí y los está esperando, cada uno de ustedes, con los brazos abiertos. Tomen Su mano que Él les extiende tiernamente y dejen guiarse a un mundo donde el amor fluye y la paz reina. ¡No sean tontos! No pongan en juego su oportunidad de Vida Eterna con Mi Hijo en el Paraíso.

Satanás los ciega con esta apariencia, este esplendor, y con poder y dinero. Pero ¿quién de ustedes está realmente lleno de amor, paz y verdadera felicidad? ¿Con una alegría que les permita abrazar el mundo y con una confianza y esperanza que harán que su corazón se vuelva tan grande como no habrían creído que fuese posible? ¿Quién de ustedes puede afirmar que él es realmente feliz? ¿Quién ha encontrado un apoyo donde nada puede derribarlo?

Mis hijos, la solución a todos sus problemas es SOLO Mi Hijo, su JESÚS. ÉL es el apoyo que cada uno de ustedes necesita, ÉL es el amor, la paz y la felicidad. Él les da confianza y esperanza. Y es Él quien agranda sus corazones y quien viene a redimirlos. Denle su SÍ, Mis amados hijos, ¡y su vida valdrá la pena vivir!

Que así sea.

Su Madre en el Cielo.

* Evangelio de Mateo, capítulo 25, versículos 40 y 45

99. Todos ustedes están en medio de la preparación para el cambio de tiempos tan maravillosos… — 13.04.2013

Mi hija. Mi querida hija. Mi Hijo lo arreglará todo. Disfruta tu existencia y confía en Él, porque con Él siempre serás feliz y llena de amor.

Mi hija. Diste un gran paso. Has «crecido» como no lo habías pensado que fuese posible y estás comenzando a comprender los secretos de Dios, de comprender verdaderamente. Nosotros, el Cielo y yo, tu Madre en el Cielo, estamos muy complacidos con esto, ya que con cada paso te acercas un poco más a Nosotros, con cada paso vas acercándote directamente al Reino de Mi tan amado Hijo, y con cada paso traes muchas otras almas contigo, que de esta manera a través de ti y las maravillas de Dios se acercan a Mi Hijo.

Mi hija. Tu y todos ustedes están en medio de la preparación para el cambio de tiempos tan maravillosos que se avecinan. 

Todo sufrimiento, cada dolor que ustedes acepten y “carguen” en el nombre de Jesús, Mi Hijo, es la apertura del camino para numerosas otras almas para que encuentren a Jesucristo.

Ustedes hacen mucho bien y su recompensa será abundante. Pero háganlo por amor y no esperen nada, porque el que tiene expectativas aún está muy lejos de Mi Hijo.

Queridos hijos, Yo, su Madre en el Cielo, los he guardado profundamente en Mi Corazón de Madre. Les doy Mi paz y los protejo, para que nunca se pierdan.

Mis amados seguidores de Jesús, ¡Mi corazón está lleno de alegría por ustedes! ¡Tanto bien hace cada uno con lo que le regala a Jesús, especialmente con sus oraciones y la aceptación del sufrimiento – en cualquier forma, porque hay muchos tipos de sufrimientos y no todos son físicos!

Estén conscientes de esto, porque muchos sufren de una manera que no es visible para otros, es decir, sufren en secreto– ¡ellos son las «armas» que harán tropezar y finalmente caer al enemigo!

¡Estén conscientes de su poder! Ustedes, el ejército remanente de Mi Hijo, generan la salvación de millones y millones de almas que de otra forma habrían caído presas del maligno y con ello en el infierno.

Mis hijos, a través de ustedes Mi Hijo también llega a las almas más negras, siempre que todavía haya una chispa de luz. Esta chispa ÉL hace crecer a una llama, la Luz Divina, y luego estas almas que estaban más cercanas a la condenación obtendrán una segunda oportunidad de encontrar a Mi Hijo, de salvarse a través de una profunda purificación, que les hemos explicado en muchos mensajes, ¡y luego también ellos tendrán la oportunidad de asumir la Vida Eterna con Nosotros y con todos ustedes y aceptar y vivir la paz y el amor indescriptible de Mi Hijo!

Mis hijos, les agradezco desde lo más profundo de Mi corazón de Madre por su gran compromiso desinteresado, lleno de amor por Mi Hijo. Es el amor hacia Mi Hijo que une a los hijos de Dios.

Quien ama a Mi Hijo, también aprenderá a amar a su prójimo. Cuando dos personas se conocen y ambas viven este amor irrestricto por Mi Hijo, entonces se formará una profunda amistad que viene desde el corazón.

Vivir con Jesús es una vida llena de alegría, y nada de lo que antes los podría haber derribado tendrá poder sobre ustedes, porque el amor de Mi Hijo siempre los mantiene protegidos. Que así sea.

Su Madre en el Cielo quien los ama.

Madre de todos los hijos de Dios.

Gracias, hija Mía. (Jesús sonríe)

98. Gracias abundantes — 12.04.2013

Mi hija. Mi querida hija. Yo, tu Madre en el Cielo, estoy aquí para decirte: para todos Nuestros hijos hay una gran recompensa, porque quien acepte un sufrimiento por Mi Hijo y lo haga con alegría, se podrá alegrar del amor que Mi Hijo le dará.

Mi hija. Mi Hijo da Sus gracias a todos Sus hijos, y también Su amor es igual para todos los hijos, pero quien acepte un sufrimiento por Él experimentará esta maravillosa fusión, este amor indescriptible, esta amabilidad y unión con Mi Hijo. Es un momento maravilloso para aquellos que soportan Sus sufrimientos con alegría, porque es como si se convirtieran en uno [con Jesús].

Es esta experiencia la que hace que la aceptación de los sufrimientos para Mi Hijo sea un evento tan maravilloso, que estas personas incluso están felices en el sufrimiento, y más: están felices por estos sufrimientos porque se han unido con Jesús, Mi Hijo.

Quien aún no han tenido tal experiencia podría tener dificultades para entender eso, sin embargo, Mis amados hijos, siempre piensen en aquellos que han tenido un semblante brillando a pesar del dolor, quienes han asumido dolores y cargas y que estaban felices haciéndolo. Su historia de los santos está llena de tales almas, y todos han tenido esta unión con Mi Hijo.

Es maravilloso estar tan cerca e íntimamente unido con Mi Hijo, pero respetamos a todos los que no quieren eso para sí mismos. No todos Nuestros hijos están creados para aceptar un sufrimiento para Mi Hijo, así que no se desesperen ni tampoco se asusten. Mi Hijo tiene sus gracias preparadas para cada uno de ustedes y sepan que su oración hará mucho bien.

Mis hijos. Mis amados hijos. Nosotros amamos a cada uno de ustedes, y cada uno de ustedes Nos da alegría con sus oraciones, sus buenas obras, su SÍ a Jesús, Mi Hijo. Quien desea aceptar sufrimiento para Mi Hijo, por la salvación también de aquellas almas que ya parecían perdidas, que le dé su SÍ a Mi Hijo por ello. Quien no puede, quien no lo quiere, que continúe ayudando en la oración y con todo el bien que hace.

Yo, su Madre en el Cielo, los llamo para servir a Mi Hijo como mejor puedan y prometo que sus sacrificios serán recompensados. Gracias abundantes descienden sobre aquellos que sufren con Él, gracias abundantes también para aquellos que se mantienen fieles a Él, que lo defienden. Gracias abundantes para todos aquellos de ustedes que oren diligentemente y gracias abundantes para todos aquellos que son perseguidos, torturados, burlados y abusados ​​en Su nombre.

Mis hijos. El tiempo está llegando a su fin. Hacemos un llamado a todos Nuestros hijos para que oren, para que acepten los sufrimientos de Mi Hijo, para que mantengan funcionando las Santas Misas y para la fidelidad devocional a Mi Hijo.

Desde el corazón les agradezco por seguir Mi llamado, como mejor puedan.

Su Madre en el Cielo quien los ama.

Madre de todos los hijos de Dios.

97. Cuanto más sufrimiento todos ustedes acepten, más almas aún podrá salvar Mi Hijo — 12.04.2013

Mi amada hija. Yo, tu Jesús, te agradezco desde el fondo de Mi corazón que también hayas aceptado este sufrimiento por Mí, y que lo llevas visiblemente.

Sé lo doloroso que es para ti, tan doloroso también fue para Mí. El miedo que sentiste ayer es el miedo que sentí en ese entonces. Miedo, angustia, sufrimiento y dolor irrigaron también a través de Mí cuando Me pusieron la corona de espinas, y la espina atravesó Mi ojo derecho. Una pena extrema, una incertidumbre, la pregunta del por qué, y el entendimiento de que en un pequeñísimo instante todo cambia, sin que uno hubiese podido evitarlo, sin que siquiera alguna vez uno lo haya esperado.

Mi hija, te amo mucho y te otorgo Mi curación, pero como también fue el caso con el primer sufrimiento que aceptaste para Mí, también este segundo sufrimiento permanecerá, porque así es como estás lo más cerca de Mí. Tu ojo sanará, sin embargo, la espina permanecerá tal como lo sientes con el primer sufrimiento.

Mi hija, no tengas miedo. Cada sufrimiento te acerca un poco más a Mí, y a través de tu sufrimiento puedo salvar las almas que se consideraron perdidas. Que este conocimiento sea un consuelo para ti, y ven siempre a Mis brazos. Te voy a abrazar y guiar y estar muy cerca de ti.

Confía en Mí, en tu Jesús. Te amo. Amén.

Madre de Dios: mi hija. Mi Hijo está muy contento de que también hayas aceptado este sufrimiento, porque ahora Él puede salvar a las almas que ya parecieran perdidas.

Son almas que pertenecen a aquella mitad de los que habrían sido empujados a la condenación durante la gran división. Ahora también ellos tienen una oportunidad de vida eterna, y esto se hace posible gracias a la aceptación de tales sufrimientos por Jesús.

Cuanto más sufrimiento todos ustedes acepten, más almas aún podrá salvar Mi Hijo. Hijos Míos, este tiempo de sufrimiento será corto. Porque pronto Mi Hijo descenderá del cielo y redimirá a todos Sus hijos fieles.

¡Así que crean en Jesús, Mi Hijo! Entréguense a Él, tal como lo han hecho muchos de Nuestros hijos videntes, y ayuden a salvar tantas almas como sea posible.

Yo, tu Madre en el Cielo, les doy las gracias por esto y espero con alegría el día en que todos vivamos unidos en el Nuevo Mundo.

Que así sea.

Tu Madre en el Cielo.

96. La espina en tu ojo — 12.04.2013

Mi hija. Mi querida hija. No te desesperes y acepta todo lo que se te envía. Con tu dolor, ayudas a Mi Hijo a salvar más almas aún, y a través de este sufrimiento, que también Mi Hijo ha experimentado, te acercas a Él más aún. Nunca te enviaremos más de lo que puede llevar, ten claro eso, hija Mía. Yo, tu amada Madre en el Cielo, siempre estoy contigo y te quiero mucho. La espina en tus ojos es un signo de la devoción absoluta a Mi Hijo. Tú, Mi amada hija, no estás consciente de esto (Jesús). Mi Hijo Jesús desea que ustedes, quienes se consagren a Él, compartan Sus dolores, Sus sufrimientos y tú, Mi amada hija, ya has aceptado dos de Sus sufrimientos. Ahora puedes dar a conocer esto, porque ahora ha llegado el momento de dar a las personas una visión más profunda de tu vida con Nosotros, con Jesús.

Mi hija, mantente siempre fuerte. SIEMPRE estamos a tu lado, pase lo que pase, independientemente de cuán fuertes sean los ataques contra ti y tus hijos, y también contra tu esposo, porque TODOS ellos sufren, aunque sea de manera muy inconsciente, con los ataques, y Satanás no exceptúa ni siquiera los pequeños inocentes. Está consciente de esto. Siempre los protegeremos, cree esto y confía. Descansa ahora. Te amamos mucho, hija Mía, Mi Hijo Jesucristo y Yo, tu Madre en el Cielo. No tengas miedo y confía. Mi hijo solo te da tanto como puedes cargar, y si la carga fuese demasiado pesada, entonces es Él Quien te ayuda a cargarla. No te olvides de esto.

Te amo.

Tu Madre en el Cielo.

95. Muy pronto el cielo se abrirá y las señales serán visibles para todos en el horizonte — 09.04.2013

Mi hija. Mi querida hija. Sabemos lo difícil que es para Nuestros hijos resistir los tiempos de hoy, por eso estamos aquí para ustedes, para ayudarlos, guiarlos y fortalecerlos.

Ahora se coloca una gran carga sobre todos los hijos de Dios. Todo lo que no puedan llevar, dénselo a Mi Hijo. Él se lo entregará a Dios Padre, los envolverá a ustedes en amor y les dará confianza. Quien viva con Mi Hijo lo tendrá más fácil, porque el caos de su mundo no trae ningún bien para Nuestros hijos.

Siempre sean fieles a Mi Hijo y recurran siempre a Él, para que Él pueda intervenir donde se necesite ayuda y consolarlos cuando estén tristes. Él cuidará de todos Sus hijos y les dará la paz eterna. Ámenlo, hijos Míos, y su alegría será grande. Nunca tengan miedo y confíen en Él, entonces las promesas se harán realidad y SU Reino les estará asegurado.

Vengan, Mis amados hijos, ¡vengan! Ya pronto, muy pronto el cielo se abrirá y las señales serán visibles para todos en el horizonte, y Mi Hijo vendrá como está escrito, en lo alto del cielo con todas las señales, y todos Lo verán, pero solo quienes realmente Lo aman esperarán este día con alegría.

Mis hijos. ¡Levántense y estiren su mano a Jesús! ¡Denles su SÍ y sean fieles a Él! Entonces, Mis amados hijos, la alegría también será grande para ustedes cuando Mi Hijo venga y le ponga su fin al maligno.

Alégrense, porque la salvación es inminente. Acepten todas las gracias que Mi Hijo quiere darles ahora, y prepárense para un tiempo maravilloso cuando el mal sea destruido y el amor y la paz tomen su lugar para siempre. Que así sea.

Su Madre en el Cielo.

Gracias, hija Mía. Sé lo cansado que estás. Gracias.