1241. ¡Nunca abandonen la esperanza o la fe! — 22.03.2020

Mi hija. Los tiempos son difíciles, pero nunca abandonen la esperanza o la fe. Nunca, hijos Míos, porque Mi Hijo está con todos los hijos que lo aman de verdad. Amén.

Su Madre en el Cielo.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

1240. ¡Oren por el acortamiento del tiempo del fin! ¡Supliquen al Padre en Mi nombre! — 21.03.2020

Mi hija. No los dejaremos solos. Cree y crean, hijos amados, y es eso lo que son, porque sus oraciones están siendo escuchadas y el Padre en el Cielo, su Padre que tanto los ama, intervendrá.

Oren por el acortamiento del tiempo del fin para que Mi Nuevo Reino se les regalará a ustedes antes de [que sucedan] las abominaciones aún planeadas que ahora se están poniendo cada vez peor como ya se les ha dicho en muchos de Nuestros mensajes.

Ningún hijo que confíe en Mí, en su Jesús, se perderá.

Así que oren y pidan, Mis queridos hijos, y es eso lo que son, porque el fin está cerca, sin embargo, DEBEN ORAR PARA QUE SE ACORTE a su Padre del Cielo que tanto espera su oración y conversión, de aquellos que aún no están con Él, conmigo. Amén.

Te amo y los amo mucho. Oren para el acortamiento del tiempo, porque las abominaciones que están por venir serán graves, terribles. Así que supliquen al Padre en Mi nombre para que se evite lo más terrible y se les conceda el acortamiento del tiempo del fin.

Los amo mucho, queridos hijos, y es eso lo que son. Vengan a Mí, a su Jesús y confíen en Mí. Sólo a través de su oración el Padre intervendrá y se detendrá [lo peor], sólo a través de las oraciones de todos ustedes.

Por lo tanto, oren, hijos Míos, oren. Yo, su Jesús, estoy aquí para ustedes. Pídanme y así será. Amén.

Su Jesús. Amén.

1239. ¡No dejen de rezar! ¡Yo, su Jesús, no los dejaré solos! — 20.03.2020

Mi hija. Por favor, diles a los hijos de la tierra lo siguiente:

No se desesperen, Mis pequeños, porque Yo, su Jesús, no los dejaré solos.

No se desesperen y oren mucho porque su oración es poderosa, trae cambios y les da fuerza y perseverancia.

Yo, su Jesús, escucho cada oración, por lo tanto, oren hijos Míos, oren y asedien el cielo porque todos estamos preparados [para ayudarles] y cada oración que dirigen a sus santos, ellos la recitan con la mayor alegría en el trono al Padre, su Padre en el Cielo que tanto los ama, Mis queridos pequeños.

ÉL, Dios el Altísimo, intervendrá, así que confíen en ÉL, en Mi y su Padre y no dejen de rezar, Mis queridos pequeños.

Yo, su Jesús, estoy con ustedes y los guío a través de este tiempo.

No tengan miedo, Mis queridos pequeños, porque no están solos. Amén.

Su Jesús quien Soy. Siempre con ustedes, Mis pequeños, siempre con ustedes. Amén.

1238. Jesús… — 19.03.2020

Jesús en el Santísimo Sacramento:

Me entristece mucho el estado de su mundo, pero confíen en Mí, en su Jesús, porque no los dejo solo. Amén.

1237. No tengan miedo, porque mi Hijo, su Jesús, está con ustedes. ¡Yo, su Jesús, los estoy guiando a través de este tiempo! — 16.03.2020

Mi hija. Mi amada hija. Yo, tu santa Madre en el Cielo, he venido a ti para decirte lo siguiente:

No tengan miedo, amados hijos, y es eso lo que son, porque Mi Hijo, su Jesús, está con ustedes.

No tengan miedo, Mis amados pequeños, porque Yo, su Jesús, escucho sus oraciones. El Padre, Mi y su Padre Celestial, detendrá [lo peor], pero deben seguir orando, Mis pequeños.

Muchos de Mis verdaderos hijos están asediando el cielo con sus oraciones. No han perdido la esperanza ni se han vuelto débiles en su fe. ¡Más, es todo lo contrario y la alegría en el cielo es grande queridos hijos, y es eso lo que son, Mis queridos pequeños! Los amo mucho. Gracias por seguir Mi llamada.

¡La oración, amados hijos, y es eso lo que son, es el arma más poderosa que tienen! ¡Así que úsenla especialmente en estos días! El Padre, Mi Padre y su Padre que tanto los ama, detendrá [lo peor] y Yo, su Jesús, estaré ahí para ustedes, ¡para cada uno de ustedes quien Me ame a Mí, su Jesús, de verdad!

Así que difundan Mi amor y den esperanza donde aún está oscuro. Ahora es el momento de encontrarme a Mí en una fe profunda e íntima.

Únanse en oración, amados hijos, y es eso lo que son, y den esperanza donde se necesita tan urgentemente. Yo, su Jesús, los estoy guiando a través de este tiempo, y todo aquel que Me dé su SÍ no se perderá.

Así que difundan Mis mensajes, amados hijos, y es eso lo que son, y den esperanza donde aún no brilla la luz. Verán cuántos hijos Me encontrarán en los momentos de mayor crisis. Les doy apoyo y confianza, esperanza y alegría.

Así que, únanse en oración en los horarios que conocen y celebren sus Santas Misas como [de la manera que] puedan.

Los amo mucho, amados hijos, y es eso lo que son. Confíen en Mí, en su Jesús, porque no los dejaré solo. Amén.

Asedien el cielo con la oración, pequeños.

Su Jesús quien Soy y siempre Seré. Amén.

 

Mi hija. Mi Hijo dice la verdad. Más y más hijos hacen uso de la oración. Asedian al Padre y usan la intercesión de los santos en Su trono. Su oración es tan importante, amados hijos, y es eso lo que son, y a través de su intensa oración experimentarán alivio.

Los amo mucho. Mantengan funcionando sus misas y únanse en oración. Ustedes conocen los horarios, Mis hijos, y tienen la posibilidad de recibir a Mi Hijo también de manera espiritual. Así que usen la oración y las Santas Misas, aunque ellas estén [transmitidas] de lejos porque en muchos lugares ya no se les permite visitarlas.

Oren, Mis hijos, oren para que las celebraciones de Pascua de Resurrección se mantengan para ustedes. Amén.

Su oración trae cambios, amados hijos, y es eso lo que son. Trae cambios y les da apoyo y confianza. Amén.

Su Madre en el Cielo.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación con Jesús, Mi Hijo que tanto los ama. Amén.

1236. El azote es grande que recae sobre ustedes, sin embargo, ¡pueden derrotarlo! — 14.03.2020

Mi hija. Su mundo está al revés, y ustedes no ven por qué. No ven que no pueden estar sin Dios, el Altísimo.

Ustedes deben cambiar, Mis hijos, deben encontrarme a Mí, a su Jesús, porque YO SOY el camino al Padre y A TRAVÉS DE MÍ, a través de su Jesús, serán salvados.

Mi hija. El azote es grande que recae sobre ustedes, sin embargo, ¡pueden derrotarlo!

Deben orar, Mis hijos, deben orar. Sólo a través de la oración obtendrán el cambio, sólo a través de la oración, Mis hijos, encontrarán la plenitud y el camino hacia Mí, hacia su Jesús. La oración es importante. Es tan necesaria, especialmente en su tiempo presente.

Si no se den vuelta, Mis hijos, y encuentren a Mí, su Jesús, el mundo experimentará otros azotes. No lo ven. No lo creen, ¡pero abran sus corazones y vean dónde están!

Un azote tras otro caerá sobre su mundo, su vida, a menos que se conviertan, queridos hijos, y es eso lo que son. En la oración encuentran la fuerza, en la oración encuentran el fortalecimiento, en la oración encuentran la perseverancia y con cada oración se acercan más a Mí, su Jesús.

Al que aún no ha encontrado la plenitud en la oración a Mí, a su Jesús, que se le diga:

Sigue orando, porque Yo, tu Jesús, te escucho. Sigue orando, porque Yo, tu Jesús, estoy aquí para ti, ora y pídeme que te ayude; y él verá, sentirá y vivirá como una oración dirigida a Mí con amor, con esperanza, con fe y confianza, con devoción y gozo lo llenará.

Ningún gozo material es más grande que el que Yo doy a un alma que realmente cree en Mí. Nada en su mundo puede darles una plenitud que permanezca.

Sólo a través de Mí experimentan el gozo eterno. Sólo a través de Mí experimentan la verdadera plenitud. Nadie es capaz de alcanzar la plenitud desde afuera. Sólo un alma que Me ama a Mí, su Jesús, es capaz de alcanzar la verdadera plenitud, una plenitud que dura eternamente tan pronto como esté completamente conmigo, con su Jesús.

Así que oren, Mis hijos, oren. El azote que recae sobre ustedes es pesado, por lo tanto, oren, oren, oren queridos hijos, y es eso lo que son. Su oración cambia, su oración ayuda y su oración, rezada con una profunda fe en Mí, en su Jesús, sana.

Así que escuchen Mi llamada y oren, queridos hijos, y es eso lo que son. Sólo a través de la conversión y la oración no se perderán. Sólo a través de la conversión y la oración, amados hijos, y es eso lo que son.

Vengan a Mí, a su Jesús, y crean en los milagros que han ocurrido desde hace toda la existencia de la humanidad. Mi Padre, Dios Altísimo, detendrá [lo peor] cuando oren, Mis hijos, cuando oren sincera y honestamente. Amén.

Los amo mucho. Me duele mucho ver tantas de Mis iglesias cerradas.

Con profundo amor.

Su Jesús quien Soy y siempre Seré.

Pídanmelo e intervendré.

Denme su SÍ, los que aún no lo han hecho, y los ayudaré. Amén.

Buenaventura: Únanse en oración en los horarios que conocen. (12:00, 15:00, 24:00, 03:00)

1235. ¡No cierren sus iglesias! ¿Dónde se quedó su fe? — 14.03.2020

Mi hija. Mi querida hija. Por favor, diles a los hijos que oren.

Sin la oración su mundo se perderá. Sin la oración no podrán esperar ayuda de Jesús, Mi Santísimo Hijo, y de Dios el Altísimo. Sin la oración queridos hijos, y es eso lo que son, experimentarán una y otra vez la mano castigadora del Padre. Sin la oración su mundo, y ustedes con él, se perderán.

Mis hijos. Mis hijos tan amados. Despierten y enfrenten a la realidad de su mundo.

¿Qué les ha aportado la globalización? ¿Qué les está trayendo sino más miseria para los pobres? ¿Qué les ha aportado la tolerancia? ¿Y qué les está trayendo hoy? Miren a su alrededor y reconozcan donde ya están parados, queridos hijos, y eso lo que son. ¡Miren a su alrededor y reconozcan!

¡Su mundo, su vida se está dirigiendo ya desde hace mucho tiempo contra las «leyes» que Dios Padre les ha dado! ÉL es un Padre amoroso, y tanto los ama a cada uno de ustedes, ¡pero miren lo que han hecho!

¡Miren cómo el mundo, y sus gobiernos en particular, «trabajan» contra la voluntad del Padre! ¡Miren qué leyes asesinas e inmorales se han aprobado y aún se siguen aprobando! Hijos, si creen que pueden entrar en el Reino de los Cielos de esta manera, entonces escuchen esto:

Aquel que no honra los mandamientos del Padre, que se opone a ellos y los considera nulos e irrelevantes, (¡) QUE NO VIVE SEGÚN ELLOS (!), no debe esperar la redención por Mi Hijo. El que cree que debiera poner su libre albedrío por encima del de Dios, también se le dice:

No esperes en Mí, a tu Jesús, porque el que no honra al Padre, a Mi Padre y a su Padre Celestial, el que asesina – ¡y el aborto también es un asesinato! –, el que vive contra la naturaleza, el que da rienda suelta a sus impulsos, y el que cree más en sí mismo que en el Padre, ¡no será salvado por Mí, por su Jesús!

¡Deben darse vuelta queridos hijos, y es eso lo que son, y reconocer, confesar y arrepentirse de sus pecados! Comiencen, de lo contrario muy pronto será demasiado tarde para ustedes, y pongan su esperanza en Mí, en su Jesús, porque cuando reconozcan y ME den su SÍ, YO Me precipitaré en su ayuda, ¡pero deben pedírmelo a MÍ en una oración profunda y sincera!

Denme su SÍ, queridos hijos, y es eso lo que son, su SÍ honesto, sincero, emitido de corazón, para que YO pueda trabajar en ustedes y salvarlos de la perdición. Pero apúrense, hijos Míos, apúrense, porque todo vendrá uno tras otro y el que no esté conmigo, con su Jesús, para él sí será difícil.

¡Los amo mucho! Regresen y vengan a Mí, a su Jesús. Amén.

Mi hija. Mi Hijo dice la palabra verdadera.

¡No deben seguir insistiendo más en sus derechos contra la naturaleza! Deben obedecer los mandamientos del Padre o estarán perdidos. Les dijimos que todo vendrá uno tras otro. Ahora miren a su alrededor, queridos hijos, y es eso lo que son.

Y usen el tiempo que les queda y oren, hijos Míos, ¡oren! ¡Oren con sus hijos y no cierren sus iglesias!

¿Dónde se quedó su fe?, queridos hijos, y es eso lo que son. ¿Dónde se quedó su fe? Miren cuán grande ya es la apostasía y miren cómo incluso la Santa Iglesia de Mi Hijo se ve afectada por ella, por la gran apostasía de su tiempo presente.

Los amo mucho, queridos hijos, y es eso lo que son. Usen el tiempo para la oración. Amén.

Su Madre en el Cielo. Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación con Jesús, Mi Hijo que los ama tanto y sufre tanto. Amén.

Sólo ÉL es su salvador. Sólo a través de Él alcanzarán el Reino de los Cielos. Así que dense la vuelta y oren y oren y oren. Sólo así se podrá contener lo peor. Sólo a través de las oraciones de toso ustedes. Amén.

1234. ¡El libre albedrío! — 07.03.2020

Mi niña. Mi querida niña. Mi amada hija. Sí, es verdad. La apostasía en su tierra, en su mundo, está tomando formas cada vez más rápidas y Yo, su Jesús, estoy sufriendo mucho. Los amo tanto, queridos hijos, y es eso lo que son, ¡pero necesito su SÍ para PODER ACTUAR en ustedes y en su mundo (a su alrededor)!

Mi Padre Dios el Altísimo, que también es su Padre, les dio el libre albedrío, y este libre albedrío siempre será respetado por Mí, por el Padre y por el Espíritu Santo. Así que ustedes mismos son responsables y sin su consentimiento, QUE DEBE VENIR DESDE EL CORAZÓN, sincero, íntimo, suplicando por parte de muchos de ustedes, no los puedo preparar. Un alma no preparada se perderá, amados hijos, y eso lo que son, porque ella NO Me ha elegido a Mí, su Jesús. ¡Con mucho gusto la salvaría, pero para eso necesito su SÍ!

¡Un SÍ, dicho sinceramente es suficiente y me apresuro a ayudarlos!

Un SÍ, dirigido a Mí, su Jesús, con amor es suficiente, Mis hijos.

Un SÍ, dicho con esperanza, con confianza a Mí, su Jesús, es suficiente para actuar en y alrededor de ustedes, Mis hijos.

Un SÍ, dicho de manera suplicante, LLAMADO a Mí, a su Jesús, ¡es suficiente para que pueda salvarlos en la mayor angustia del alma, en la mayor confusión y aberración!

Así que denme su SÍ y luego, cuando me lo hayan dado con amor y sinceridad, déjense caer, Mis hijos. ¡Déjense caer en Mí, en Mis Santos Brazos, y entréguenme TODO a Mí, su Jesús!

Yo los cuido, pero ustedes deben dejarse llevar, Mis hijos, y confiar en Mí, su Jesús. Entréguense a Mí por completo porque un alma, una persona que vive en perfecta devoción a Mí, hacia Mí, no le faltará nada. Pero nunca esperen riquezas terrenales porque Yo, su Jesús, les doy más de lo que las riquezas terrenales pueden darles. Yo, su Jesús, les regalo más de lo que los bienes terrenales pueden darles. Yo, su Jesús, actúo en ustedes y les doy riquezas de la eternidad porque Mis riquezas no son de este mundo, sino más grandes, más bellas y gloriosas que todo lo que este mundo les puede dar.

Así que regresen, queridos hijos, y denme a Mí, su Jesús, su SÍ. Los escucharé y estaré ahí para ustedes y su vida aquí en la tierra estará acompañada por Mí, su Jesús.

Así que regresen, amados hijos, y es eso lo que son, y denme su SÍ. Sólo así los llevaré a la eternidad, una eternidad llena de alegría y riquezas que sólo un corazón, un alma abierta y amorosa pueden alcanzar. Amén.

Vengan a Mí, Mis amados hijos, y es eso lo que son, a su Jesús que los ama tanto y los espera. Vengan a Mí antes de que sea demasiado tarde. Amén.

Un SÍ es suficiente para cambiar su vida. Un SÍ a ser obsequiados por Mí, por su Jesús. Amén.

Su Jesús, quien Soy y siempre Seré. Con el Espíritu Santo y Dios el Altísimo. Amén.

1233. Un SÍ es suficiente… — 14.02.2020

Mi hija. Mi amada hija. Yo, tu Jesús, sufro mucho. La apostasía en su mundo es grande, y Mis hijos se pierden cada vez más. Los amo mucho, pero se alejan mucho de Mí. Ellos no Me conocen y buscan auto-realizarse, lo que los aleja cada vez más de Mí, de su Jesús.

Nadie tiene la capacidad [por sí solo] de encontrar la verdadera plenitud. Solo a través de Mí, su Jesús, un alma puede experimentar la verdadera plenitud. Sin Mí, Mis amados hijos, caminan por senderos de los desatinos. Deben encontrarme a Mí, su Jesús, de lo contrario nunca experimentarán la felicidad verdadera y eterna, y la gloria que solo Mi Padre puede darles permanecerá oculta para ustedes por siempre.

La auto-realización nunca ha acercado nadie a Mí. Solo llegan a Mí a través de la conversión. Solo a través de su SÍ a Mí puedo ayudarles a encontrarme a Mí, su Jesús. Este SÍ puede ser apoyado con mucha oración.

Así que oren, Mis amados hijos, por aquellos que aún no me conocen. Oren, hijos Míos, por aquellos que aún no Me han encontrado a Mí, su Jesús. Oren, hijos Míos, por aquellos que caminan en desatinos. Y oren, hijos Míos, por su mundo para que la luz de aquellos que realmente Me conocen pueda brillar sobre toda su tierra y cada vez más [personas] encuentran a Mí, su Jesús. Solo él que Me encuentre a Mí, su Jesús, no se perderá. Solo él que realmente Me ame no tendrá nada que temer. Su alma la protejo y él entrará en Mi Reino tan pronto como llegue el momento.

Entonces, oren por la conversión de todos los hijos para que Me encuentren y Me den su SÍ. Un SÍ es suficiente para que Yo pueda comenzar a trabajar, pero este SÍ siempre debe repetirse. Cuanto más a menudo un alma, una persona dice SÍ a Mí, más rápido ella, el alma, la persona, Me encontrará. Mientras más se ore por esta alma, más grande serán los milagros que Yo pueda realizar en ella, el alma.

Así que oren por aquellos que aún no están conmigo para que Me den su SÍ para [ayudarles] estar preparados para Mi regreso. Amén.

Los amo y les doy las gracias,

Su Jesús,

Hijo del Padre Todopoderoso. Redentor de todos los hijos de Dios y redentor del mundo. Amén.

1232. La luz de Jesús — 05.02.2020

La Luz de Jesús

 

La Luz de Jesús es lo que necesitan,

para traer la paz al mundo,

solazarse en su alegría,

sentir la felicidad del cielo,

para no despertar más la envidia y el odio,

porque créanme, hijitos Míos,

no le importa al diablo,

verlos en dolor y sufrimiento,

a él no le duele en absoluto.

Y peor, queridos hijos,

él se deleita en eso, y muy rápidamente

gana a ustedes a través de la envidia y el odio,

que atiza donde la noche oscura

vive en sus corazones, hijos,

y luego se atraparán muy rápidamente

en la trampa del diablo,

y permanecerán allí por mucho tiempo

pero no se darán cuenta, hijos,

porque el diablo es astuto y rápidamente como el viento

los usa y ustedes no lo ven,

y mucho se alejan de la luz

del Cielo y de Jesucristo,

y su alma está cada vez más perdida.

 

Así que sean leal al Señor,

porque solo ÉL es su estrella,

que brilla en la bóveda celeste,

que les da paz y la mayor alegría.

Así que manténganse fieles, queridos hijos,

que no se pierdan en el viento

del maligno quien quiere atraparlos,

para que él, en secreto y muy silenciosamente,

los pueda manipular y robar,

y luego estarán muy mal, hijos Míos.

 

Alégrense, querida gente,

porque el Señor los ama, y ​​lleno de alegría

ÉL se reconcilia con cada niño,

quien Le traiga sus pecados a ÉL.

Hagan penitencia y sean buenos de corazón,

así es como alivian el dolor del Señor,

por éste, su mundo vuelto malvado,

que tristemente desplaza a nuestro Señor,

donde el pecado, el poder y mucho dinero

ustedes prefieren antes que el amor del Señor,

y por eso que están lejos del Cielo.

 

Entonces, dense vuelta, querida gente,

porque solo así experimentarán todas las alegrías,

que el Señor le da a cada uno,

quien viene a ÉL y no se preocupa del dinero,

del poder, del prestigio y cada vez más,

que muchos quieren y tanto lo quieren

y que caen ciegamente en la trampa

y que luego se arrancarán el pelo,

por envidia, ira y tristeza,

porque solo la alegría celestial los hace feliz,

la que no conocen, no sienten,

porque siguen a quien les traiga desagracia,

y así es como se alejan más y más,

y de repente se quedan ahí con las manos vacías,

luego no saben que hacer,

porque han construido todo sobre arena,

su tiempo dieron por lo perecible,

y Jesús ahora es extraño para ustedes,

porque nada hicieron por EL, Mi gente,

y ahora ni siquiera haya tiempo para que se arrepientan.

 

Así que no esperen hasta que sea demasiado tarde.

Hagan penitencia y arrepiéntanse y oren mucho,

porque eso es lo que su mundo necesita tanto,

no es el poder, no es la apariencia, porque todo eso es humo

y sonido en el Reino de Jesucristo,

Quien es tan benevolente con ustedes,

sin embargo, ustedes LO pisotean,

TODOS ustedes solo quieren disfrutar de su vida,

pero niños, despierten rápidamente,

porque todo eso pasa y pronto, como el viento.

 

Así que encuentren al Señor, su Jesucristo,

porque pronto, para aquello demasiado tarde será,

y cuando entonces se pierdan,

entonces ya será realmente demasiado tarde.

 

Los estoy advirtiendo, querida gente,

porque todavía no escuchan el gran campaneo,

que anuncia el fin de los tiempos,

así que mejor prepárense todos,

porque cuando llegue el momento, hijitos,

tienes que ser puros y leales al Señor,

devotos, piadosos y puros de corazón,

porque de lo contrario, hijos Míos, experimentarán grandes dolores,

y muchos de Nuestros hijos se perderán,

porque no cambian y descaradamente

blasfeman y deshonran al Señor,

insisten en su propio bienestar y se burlan de ÉL

y LO declaran como insignificante,

oh hijos, si ÉL se defendiera,

como ustedes lo desean como testimonio de fuerza y ​​poder,

entonces la obra de salvación se habría llevado a cabo en vano.

 

Ustedes no entienden el misterio de Jesús,

No saben lo que significa ser un cristiano verdadero.

Solo a través de la conversión, la oración y la penitencia

aún puedan encontrar el camino para descansar,

cuando haya llegado el momento en el Reino del Señor,

en amor y alegría y nada está lejos,

 de lo que el alma desea y anhela,

así que dense la vuelta y tengan el coraje,

para decir: ¡no! Voy a cambiar ahora,

porque quiero ser como el Señor pretendía.

Quiero ser amor puro y alegría en el Señor,

liberado del pecado y siempre puro,

para complacer al Señor y ser feliz,

aquí en la tierra y luego en la eternidad.

 

Entonces, dense vuelta, Mis queridos hijos,

porque el Señor los espera y les da regalos en abundancia,

cuando se vuelvan los Suyos, pacíficos y puros,

entonces los envía la mayor alegría

en el corazón, en la vida y pase lo que pase,

Él está a su lado y los está guiando,

y cuando luego su vida termine,

será EL que los lleve al Cielo y su alma se solaza,

con gozo y dicha,

y vivirán con Él por la eternidad.

 

Los amo, queridos niños,

escuchen Mis palabras porque más rápido que el viento,

su tiempo terrenal habrá terminado,

así que piensen bien dónde entonces quieran estar.

 

Me voy ahora. Hasta pronto y adiós.

Su Bonaventura, Hasta otra.