119 A. La segunda petición de Jesús y María — 29.04.2013

Mi tan amada hija. Sigue difundiendo Nuestra palabra. Trata de encontrar traductores para que también aquellos que no dominan tu lengua materna puedan entender Nuestra palabra y preparar sus corazones para esta misión. Permíteles / permítanles entender Nuestra palabra, sentir Nuestro amor que sentimos por todos Nuestros hijos, y dales / denles también a ellos Nuestros regalos ricos de los que se darán cuenta a través de Nuestra Palabra en estos mensajes.

Que así sea.

Tu /Su Jesús quien te / los ama.

 

Mi hija. Ha llegado el momento en que queremos llegar a TODOS Nuestros hijos en todo el mundo con estos mensajes. Por ello, Nuestra petición a ustedes: traduzcan Nuestra palabra a todos los idiomas, para que sea accesible para todos Nuestros hijos.

En profundo amor y unión.

Su Madre en el Cielo.

Gracias, Mi niña, hija mía. (Jesús y María están sonriendo)

119. Lean la Biblia y se darán cuenta de que lo que está sucediendo ahora se ha predicho en el Libro Sagrado de Mi Padre — 29.04.2013

Mi hija. Mi amada hija. Donde prevalece el mal, donde se adora a Satanás ahí Yo, su Santísimo Jesús, no puedo estar porque eso no puede ser. Por favor, continúen orando por estas almas perdidas, para que Yo pueda llegar a ser invitado también a sus corazones, y para que se pueda realizar la transformación en ellos, en su corazón y su alma, con la ayuda de la inspiración del Espíritu Santo y de los milagros que Mi Santísimo Padre regala a todos Sus hijos.

Mis amados hijos. Una vez que se querrán quitar la Eucaristía, Mi Santísimo Cuerpo en carne y sangre en el Sacrificio de la Misa, deben reunirse y continuar celebrando la Santa Eucaristía con los pocos siervos santos, que son Mis Sacerdotes Consagrados que verdaderamente confíen en Mí. Ninguna renovación de la alianza Hombre + Dios es tan intensa, tan santa como la recepción de Mi Cuerpo, que se les da en cada celebración del sacrificio de la Sagrada Misa.

Continúen confiando en Mí, en su Jesús, y escuchen Mi Palabra que les proclamo a través de Mis hijos videntes elegidos por Mí, porque Mi Santa Iglesia, Mi Cuerpo aquí en la tierra, ha sido profanada por los engañadores que actualmente gobiernan el Vaticano. Mi hijo Benedicto XVI es Mi último representante verdadero de Mi iglesia aquí en la tierra, sin embargo, ha sido echado por los hipócritas y sus [satanás] malvados seguidores, quienes se infiltraron a Mi santuario y que ahora quieren destruir a todos los hijos de Dios desde el más alto de todos los rangos, desde la Santa Sede de Pedro.

No les den su fe, porque desde sus bocas habla el diablo mismo. Habilidosamente disfrazan sus verdaderas intenciones y subliminalmente infiltran mentiras en sus almas. ¡Tengan cuidado y manténganse alerta! Sus contradicciones ya están comenzando, y cada uno quien tiene ojos y oídos, ¡ábranlos y miren y escuchen con atención! Primero dicen esto, luego dirán otro. ¡Así que tengan cuidado y manténganse alerta y CONFÍEN SOLO EN MÍ, SU JESÚS!

Mi Santa Madre ha venido a la tierra (en apariciones) para advertirles a todos ustedes. Ella les muestra el camino cómo podrían haber evitado mucho y cómo, ahora que no la han escuchado, aún puedan salvar su alma y la de sus hermanos.

¡Escuchen lo que les decimos! ¡Proclamamos Nuestra Santa Palabra en todo el mundo! ¡En todo el mundo hemos elegido a hijos que difunden Nuestra Palabra! ¡Crean en Nuestra palabra!

Mi Padre les dio la Biblia. ¡Todo está escrito allí! ¡Lean la Biblia, el más Sagrado de todos los libros, y luego vengan a Mí, su Jesús! Leerán que todo lo que les estamos anunciando ahora está en concordancia con el Libro Sagrado de Mi Padre, y aún más se darán cuenta de que lo que está sucediendo ahora se ha predicho en el Libro Sagrado de Mi Padre.

¡Despierten! ¡Devuélvanse! ¡Y síganme en el camino hacia el Nuevo Mundo! Yo, su Jesús, llevaré a cada uno conmigo a Mi Nuevo Reino, la Nueva Jerusalén, creado en perfecto amor para todos ustedes por su Padre que tanto los ama, si Me invitan a morar en su corazón y si Me dejan ser parte de su vida.

Además, les prometo a cada uno de ustedes que los sanaré y los libraré del pecado y sufrimiento. Así que denme su SÍ, y vivirán felices conmigo en estos días del fin de los tiempos, hasta que entonces entremos juntos por las puertas de la Nueva Jerusalén, cuya llave pronto Me dará Mi Santísimo Padre.

Los amo.

Su Jesús.

118. Las llaves serán entregadas pronto — 28.04.2013

Mi hija. Mi querida hija. Mi Hijo, Jesucristo, desea que se salven aún muchas almas más, porque no quiere perder ni una de sus amadas criaturas al adversario.

Es por eso que les llamo que continúen ofreciendo sus sacrificios en la oración, en la aceptación de sufrimiento y todas las otras buenas obras que Le regalan a Mi Hijo para que se pueda cumplir Su deseo de llevar a cada uno de Sus hijos a Su Nuevo Reino, y para que Él pueda entrar con ustedes y con todos los demás hijos de esta tierra en la Nueva Jerusalén prometida a todos ustedes, que Dios Padre, Nuestro Padre Celestial de todos, ha creado y preparado con tanto amor por cada uno de Sus hijos.

Las llaves para esto serán entregadas pronto por Dios Padre, el Altísimo, a Su Santísimo Hijo, su Jesús, y solo quien Le de su lealtad, quien Lo adora, Le entregue su confianza y su amor será llevado a este maravilloso Nuevo Reino, el hogar de la paz, del amor y de la felicidad.

Conviértanse ahora a Mi amado Hijo, y el Reino del Cielo estará abierto para ustedes. Pero si se alejan y Le dan la espalda a Jesús, su Redentor, en lugar de acercarse a Él con cuerpo y alma la condenación será su legado.

¡Así que despierten! Corran hacia Mi Hijo y entren con Él en el Nuevo Paraíso cuando al final de todos los días ÉL, su Jesús, vuelva a ustedes desde la altura del cielo con todas las señales y vencerá el mal para llevarlos a Su reino.

¡Ámenlo! ¡Confíen en ÉL! ¡Y estén también ustedes siempre ahí para ÉL! Entonces su vida se transformará en una gran alegría y plenitud, y podrán desde ya probar de la gloria del cielo.

¡Vengan todos, Mis queridos hijos, vengan a Mí, su Madre en el Cielo! ¡Los guiaré a través de los días restantes y a Mi Hijo, directamente en Sus Brazos Santos para que ninguno de ustedes se pierda!

¡Vengan, queridos hijos, vengan! ¡La alegría en el cielo es grande por cada persona que encuentre a Mi Hijo! Oramos unidos y en perfecta intimidad por la salvación de todos Nuestros hijos.

¡Con amor profundo, los cubro con Mi Bendición Materna!

Su Madre en el Cielo.

Madre de todos los hijos de Dios.

Gracias, Mi niña. Gracias, Mi hija. (Jesús está sonriendo)

117. Con el fin llegará el nuevo comienzo — 28.04.2013

Mi hija. Mi querida hija. Es bueno que te hayas confiado. Él también es Nuestro hijo y ahora, también aquí donde te hemos enviado, puede haber un cambio positivo. Gracias, Mi hija. Permanece siempre fiel a Nosotros y sigue siguiendo Nuestro llamado.

Te amo

Tu Madre en el Cielo.

 

Mi niña. Mi hija. Yo, tu Santo Jesús, he venido a decirte que se está acercando el fin. Esto no debería asustar a ninguno de Nuestros hijos, porque con el fin llegará el nuevo comienzo.

Sin embargo, todavía no hay suficientes almas que pueda llevar conmigo a Mi Nuevo Reino. Pero, con su apoyo tan amoroso y enérgico, su devoción hacia Mí y su alegría en el corazón que muchos de ustedes Me regalan a Mí, a su Jesús, podré realizar muchas más conversiones milagrosas.

Es a través de ustedes, Mis amados hijos, que muchas almas Me encuentran a Mí, su Jesús, y Mi Sagrado Corazón está lleno de gratitud. Mi alegría es grande por tanta dedicación que ustedes le dan a sus hermanos y hermanas, y eso ustedes pueden hacer gracias a la devoción total a Mí, a Mi Sagrado Corazón.

Les agradezco a cada uno de ustedes con la más profunda reverencia por el cambio hacia la pureza que ha tenido lugar en muchos corazones y les doy a cada uno de ustedes Mi Bendición Divina para la protección como gracia y como agradecimiento por todo lo que hacen por Mí, por su amado Jesús, para que Yo pueda hacer Mis maravillas y encender Mi Luz Divina en las almas más oscuras y ennegrecidas.

En unión profunda.

Su Jesús quien los ama.

Redentor de todos los hijos de Dios.

116. Quien deja entrar dudas a su mente, abre la puerta a Satanás — 27.04.2013

Mi hija. Mi querida hija. Nuestros queridos hijos (todos) aún tendrán mucha carga para llevar. Pero no se desesperen nunca, porque en el momento que crean que no pueden continuar, Dios Padre, el Altísimo, estará allí para ustedes, Sus amados y fieles hijos, y los acogerá, los envolverá en amor y le dará paz a su alma. ¡Así que, no se desesperen nunca, porque Dios Padre, el Altísimo, siempre cuidará Sus hijos!

Todos ustedes deben ser muy fuertes ahora, porque los tiempos se están volviendo más oscuros. Muchos de los cambios negativos en su mundo ya han comenzado. Estén atentos y confíen en Mi Hijo en todo momento. Junto con Su Espíritu Santo, los guiará a través de estos días oscuros. Tienen que confiar en Él plenamente. Nunca dejen entrar dudas a su mente, porque esa es la puerta de entrada para el diablo, que ahora se está preparando para su última jugada: desviar a todos los hijos de Dios de la fe en Dios Padre y su Santa Iglesia, el Santo Cuerpo de Su Hijo aquí en la tierra, para esclavizarlos y arrastrarlos a la condenación.

Hijos Míos, no den creencia en las «innovaciones» que el falso profeta decretará desde la Santa Sede. ¡NO VIENEN DE DIOS PADRE! El Santo Cuerpo de Mi Hijo está siendo profanado y crucificado nuevamente por este mismo falso profeta y sus secuaces que solo tienen una meta en mente: obtener el control sobre todos los hijos de Dios en toda la tierra.

Sigan orando por estas almas miserables, ya que son devoradas por el maligno, obedientes a Él (Satanás) y se encuentran en el camino directo al infierno. Sin embargo, dado que Satanás les ha «lavado el cerebro» y se ha colado la codicia por el poder y la fama en sus corazones, están tan cegados que realmente creen que siempre fueren los «gobernadores» en el reino de Satanás, en una posición primordial, adorados como dioses a quienes las personas inferiores (es decir, ustedes Mis amados hijos) yacen a sus pies, les sirven y tienen que estar allí para ellos como esclavos sin derechos.

Eso, Mis queridos hijos, son las mentiras de Satanás, que él inculca en almas, promesas vacías y un montón de mentiras. No deja pasar ninguna tentación para capturar y hacer podrir almas. Su mundo está compuesto solo por mentiras. Satanás alimenta a sus seguidores con poder y prestigio, así como a veces con dinero y sexo. Ese es su concepto de satisfacción. No existe el amor. Verdadera alegría por supuesto tampoco. Por el contrario, hay cada vez más odio, envidia, avaricia e insatisfacción. La felicidad de sus «siervos» radica en la «opresión» (por decirlo suavemente) de los hijos de Dios. Cuando hacen maldades a sus semejantes, abusan de ellos, les roban, destruyen sus propiedades e incluso los matan, ahí ellos «sienten» satisfacción en sus corazones rotos y sus almas negras.

Ellos están tan lejos del Camino Divino, del entendimiento de que provienen de Dios, que ellos solo pueden ser salvados por su [de ustedes] oración y sus sacrificios, así como el aceptar más y más sufrimientos por Mi Hijo. Y sabemos lo difícil que es esto para Nuestros tan amados hijos, pero traten de solo ver las pobres almas de estas «bestias» (a estas se convirtieron por el entrenamiento de Satanás), y no la persona como tal que generalmente aparece tan asquerosa a Nuestros tan amados hijos.

Les pedimos de corazón que ofrezcan sacrificios para que Mi Hijo también pueda salvar estas almas. Nada es imposible para ÉL porque ÉL posee la omnipotencia de Dios Padre, sin embargo, necesita almas que hagan penitencia para completar esta gran misión.

Mis amados hijos. El Cielo está abierto para ustedes, los fieles servidores de Mi Hijo, y todos los que ya vivimos aquí los apoyamos en todo momento. Los amamos mucho y nos regocijamos de sus maravillosos trabajos, no importa cuán grandes o pequeños sean.

Siempre hagan lo que puedan. Dios Padre ve incluso el gesto más pequeño. Los tiempos de la oscuridad, a pesar de que actualmente se están volviendo más oscuros aún, terminarán pronto, y luego, Mis amados hijos, la tan esperada y prometida era de la paz comenzará.

Alégrense, porque todos ustedes serán llevados, ustedes quienes Nos apoyan con tanta diligencia, amor y total devoción en esta misión, y Nos dan su fidelidad.

Con profundo amor.

Su Madre en el Cielo. Madre de todos los hijos de Dios.

 

«Amén, les digo esto:
Quien deja entrar dudas a su mente, abre la puerta a Satanás.
Pero quien se acerque a Mí, lo defenderé,
le daré Mi amor,
y el Santo Arcángel Miguel lo pondrá a salvo con su escudo de protección.
De este modo todos los ataques del maligno se destrozan, y la paz estará en sus corazones. Que así sea.

Su Jesús quien los ama.
Redentor de todos los hijos de Dios».

 

«El que me llama, quien ora a Mí, lo protegeré.

Esto prometo a todos los hijos de Dios.

Su Santo Arcángel Miguel.”

 

«No se desesperen, Mis hijos. Mi tan amada esposa María, la Madre de todos los hijos de Dios, ha venido a la tierra (Nota: se refiere a las apariciones) para ustedes para anunciar a todos los hijos de Dios los mensajes de Dios.

Ella es el camino a Jesucristo, y ella conduce a cada hijo hacia Su Santo Hijo para que encuentre la redención.

Amén.

Su San José.”

115. ¡Vuelvan a ser como los niños, desechando todo de su vida lo que no viene de Dios! — 26.04.2013

Mi hija. Mi querida hija. Hay tanto en su mundo que se ha infiltrado del maligno – maquinaciones que sirven para hacer que los hijos de Dios sufran e incluso sean aniquilados. Si ellos, los seguidores del maligno supieran cuánto se dañaban a sí mismos, se arrepentirían inmediatamente y harían penitencia y repararían cualquier daño que hubieran hecho alguna vez a otra persona y, más que eso, se humillarían ante sus hermanos y hermanas como lo hizo el publicano en la Biblia, para volver ser digno en la presencia de Dios.

Mis hijos. Todo el sufrimiento que cada uno de ustedes experimenta lo debería ofrecer como sacrificio y entregarlo a Dios Padre, Nuestro Padre. Entonces su sufrimiento disminuirá, porque Dios el Altísimo lo «transformará» y así puede regresar como amor al quien previamente lo había ofrecido a Él, a Dios el Padre.

En situaciones que son difíciles para ustedes deberían llamar a Jesús. Entréguenle todo lo que no puedan «cargar» ustedes mismos. Él los liberará de la «carga de la vida cotidiana». Cada vez más se acercarán a Él, cada vez más sabrán dejar que Él, su Jesús, sea parte de su vida, y cuanto más se abran a Él, cuanto más lo incluyan en su vida y realmente Le den un lugar firme en su corazón, a su lado, entonces más íntima será su relación, su unión con Él, y más sentirán Su apoyo Divino: el amor, la alegría, la felicidad en su vida que solo Él puede darles así como el cuidado por ustedes, para cada uno que se abra a Él y comparta su vida con Él, un cuidado que les dará todo lo que necesitan para vivir en su tierra.

Mis queridos hijos. Hagan espacio para Jesús y Dios el Padre en su vida, y les prometo que no importa lo que el maligno con sus grupos planee y ejecute contra los hijos de Dios, no disminuirá su entusiasmo por la vida. Quien vive con Mi Hijo, puede aceptar todo con alegría. El que aún estuviese triste será consolado por Él, y su alma, su corazón se llenarán de amor y alegría. A quienes se impongan «cargas», Él las llevará.

Mis queridos hijos. Si supieran cuán hermosa, fascinante y plena es una vida con Jesús, dejarían todo, solo para seguirlo, para poder estar con Él. ¡Pero ni siquiera es necesario hacer eso, porque JESÚS VIENE A USTEDES!

Mis hijos, mis queridos hijos. Comiencen a dejar que Jesús entre a su vida. Desescombren y denle a Jesús un lugar en su corazón y a su lado. Verán, sentirán cuán positivamente cambia su vida, y experimentarán una alegría que muchos de ustedes tuvieron por última vez cuando eran bebés.

¡Vuelvan a ser como los niños! Es decir, ¡desechen todo de su vida, de sus corazones lo que no viene de Dios! Así también ustedes volverán a experimentar las Glorias Divinas en sus corazones, que solo Dios Padre y Su Hijo pueden darles. Pero deben hacer espacio en ustedes, porque en muchos de ustedes se ha acumulado tanta ira, desilusión, estancamiento y, a menudo, incluso odio y envidia, que ya no hay lugar para los regalos de Dios.

¿Entienden ahora, Mis amados hijos, cuán importante es estar siempre en el amor? ¿Ven lo importante que es ser puro de corazón? Así que tiren todo lo que solo pueda venir del maligno «por la borda» y háganse amigos de Dios Padre y Su Hijo. Ellos llenarán sus corazones de amor y paz. Redescubrirán la Alegría Divina, y toda su vida cambiará por completo para el bien.

Volverán ser resistentes contra todo el mal, y el mal no lo llegará a ustedes, porque quien viva con Dios Padre y Su Hijo, todos los Siervos Santos estarán a su lado, y el Santo Arcángel Miguel siempre mantendrá su escudo delante de ustedes, y ningún demonio más obtendrá poder sobre ustedes.

Mis hijos. ¿Que están esperando? Así como en la primavera limpian sus casas hasta que todo brille, ¡así deben hacerlo con su corazón! ¡Despejen y saquen el brillo en ustedes e inviten al cielo a visitarlos! Entonces, Mis queridos hijos, Dios el Altísimo y Jesús, su Redentor, tomarán lugar en sus corazones y se mudará un amor maravilloso hacia ustedes que los cambiará a USTEDES y SU ENTORNO por completo de una manera positiva.

Que así sea, Mis hijos.

Los amo mucho.

Su Madre en el Cielo.

Madre de todos los hijos de Dios.

Gracias, Mi hija. (Jesús también está aquí.)

114. Lo que Él comenzó hace 2000 años ahora encontrará su gloriosa conclusión — 25.04.2013

Mi hija. Mi querida hija. Continúa difundiendo Nuestros mensajes. Son inmensamente importantes y alcanzan tantas almas. Mi Hijo hace Sus maravillas en aquellos que los lean y en aquellos a quienes se les transmitan. Cada alma que ustedes Le traigan será tocada por Él. Y toda alma que confíe en ÉL será salvada. Y aún más que eso, ella [el alma] experimentará un cambio maravilloso y percibirá la vida actual terrestre como un regalo maravilloso. Las dificultades, las cotidianidades cambian y ella [el alma] se liberará cada vez más de estas cargas aplastantes que actualmente dominan su mundo.

Mis hijos. Es tan importante que TODOS ustedes encuentren a Mi Hijo. Solo quien que se convierta a Él puede ser llevado por las puertas de la Nueva Jerusalén. Así que abran sus corazones y hagan espacio para Jesús, Mi Hijo, y transmitan Su palabra y Su verdadera historia a aquellos que no lo conocen. Oren por aquellos que cierran sus corazones a Él. Entonces ellos también por fin tendrán la oportunidad de abrirse para Él, su Redentor.

Nunca crean en el malvado enemigo que pondrá nada más que seducciones y distracciones inútiles en su camino. A él ustedes no le interesan. Su lucha es contra Dios y su arma es el mundo ilusorio que atrae y seduce a tantos de los hijos de Dios. Él quiere robarles las almas solo para dañar a Dios Padre, por ninguna otra razón. Por eso, Mis amados hijos, despierten porque el maligno nunca los cuidará. Una vez que hayan caído en su trampa, hará todo lo que esté en su poder para que ustedes nunca más alcancen el camino hacia Dios, para hacerlos adictos, confundirlos y en fin hacerlos sufrir solo porque él sabe que la peor tortura para Dios, su Padre, es verlos sufrir.

¡Mis hijos¡ Reconozcan las mentiras de Satanás y de sus secuaces y acudan a Jesús, su Redentor! ¡Solo Él los puede liberar de esta oscuridad, solo Él será quien los llevará al Nuevo Paraíso! ¡Solo con ÉL alcanzarán la vida eterna en plenitud!

Lo que Él comenzó hace 2000 años ahora encontrará su gloriosa conclusión. Conviértanse a Él, a su Redentor, entonces ninguno de Sus hijos se perderá. Embárquense en esta maravillosa aventura que les regala el Amor Divino y todas Sus (de Dios) glorias. Que así sea.

Su Madre en el Cielo.

Madre de todos los hijos de Dios.

Gracias, Mi hija. (Jesús está sonriendo)

113a. La petición de Jesús y María — 24.04.2013

Mi hija. Mi querida hija. Divulga Nuestros mensajes en un libro para que puedan hacerse llegar a la mayor cantidad de personas posible. Ahora llegó el momento en el que Nuestra Palabra también debe darse a aquellas personas que no tienen acceso a Internet ni otro acceso a Nuestros mensajes.

Gracias, Mi hija, Mi amada hija.

Te amamos mucho, gracias por escribir para Nosotros.

Tu Madre en el Cielo y tu Jesús que siempre te ama.

113. Aquel que no cree en el fin de los tiempos tampoco se preparará, ¡y eso es un gran error! — 24.04.2013

Mi hija. Mi Bendición Materna está segura para todos aquellos que convierten a Mi Hijo, Jesucristo, quienes lo honran y son fieles a Él. Muchos de Nuestros hijos ahora están en el camino correcto y sus corazones están comenzando a «florecer». Es decir, se dan cuenta de un amor que antes no era posible sentir por ellos. Este es un cambio maravilloso para Nuestros hijos, porque así se acercan cada vez más a Mi Hijo amado.

Cuanto más cerca logre estar un alma, un corazón a Jesús, más fuerte se vuelve en la lucha contra el mal. Primero, este maravilloso amor se despliega en el corazón. Con ello, se abre el camino a Jesús y a su Padre, Dios el Altísimo. Entonces, este amor se profundiza y el camino hacia Mi Hijo se extiende hacía esta alma. Una vez en el camino hacia Él, hacia su Jesús, el alma comienza a consolidarse cada vez más en la «Divinidad», en el Camino Divino, y así resiste cada vez más los ataques de Satanás. Entonces, en este camino, el alma se acerca a Jesús y a Dios Padre hasta tal punto que pueda comenzar a luchar contra el mal y contra el maligno, para realmente defender a Dios en toda Su gloria.

Estas son las muchas estaciones en el Camino Divino que sirven para sumergirse cada vez más en los misterios de Dios, de comprenderlos y de esta forma bien fortalecidos y afirmados a reconocer el mal, a resistirlo y a combatirlo con fuerza con las «armas de Dios».

Mis hijos. No hay camino más hermoso que el camino hacia Mi Santo Hijo y a Su Santísimo Padre que es Nuestro Padre de todos. Quien una vez haya comenzado este camino, realmente comenzado, ya no LO dejará nunca.

Nada es comparable, nada es tan enriquecedor en dones como este camino a Dios. En ningún otro lugar encontrarán tanto amor, alegría y felicidad. Una vez probada de la Gloria Divina, el alma se esforzará cada vez más de llegar a Él, pues nada más la llenará entonces. De repente se da cuenta para qué nació, creada por Dios Padre, y que nada más que Él puede hacerla feliz.

Ese es un largo camino para Nuestros amados hijos hasta llegar allí, pero dado que está tan lleno de gracias, lleno de regalos Divinos, es fácil de caminar. Lo que es difícil para ustedes es el «salto» de la materia a la vida espiritual. Esto no significa que entonces solo vivirán en el espíritu. ¡Para nada! Vivirán una combinación entre materia y espiritualidad, una unión en armonía.

Esto es lo que es tan difícil para Nuestros hijos, pero al mismo tiempo es justo esto lo que los llenará. La unión, el vínculo entre Dios y el mundo, eso es lo que debe llegar a estar conectado. No o el uno o el otro. No. Es un mundo (material) que debe vivir con Dios (lo espiritual) para ser pleno.

Dios, Nuestro Padre, Creador de todos nosotros, ha creado un mundo maravilloso que Sus hijos, a quienes Él creó a Su imagen, destruyeron cada vez más. Una y otra vez ellos (Sus hijos) han ido demasiado lejos, una y otra vez Dios Padre les ha enviado «amonestaciones». Sin embargo, el triste juego del pecado, la apostasía y la calumnia de Dios, Nuestro Padre, se ha repetido una y otra vez hasta hoy.

Ni una sola catástrofe ha despertado a Sus hijos, ni a uno de Sus profetas se le ha creído. La mayoría de la humanidad siempre había negado y aún hoy sigue negando a Dios Padre y a Su Santo Hijo. Las catástrofes de hoy no son vistas como advertencias, los hijos videntes de hoy son «reducidos» y «pisados», porque no se les creen. Si ustedes no se despiertan y se den cuenta de lo que está sucediendo a su alrededor, entonces «perecerán», ¡tal cual como les haya sucedido antes de ustedes a todos los no creyentes!

¡Despierten! ¡Lean el Libro de Dios! ¡Allí está escrito todo, desde el principio hasta el final, lo que están viviendo hoy! Aquel que no cree en el fin de los tiempos tampoco se preparará, ¡y eso es un gran error! Ustedes son ciegos, quieren serlo para no tener que cambiar su vida «sin valor» y son ustedes mismos los que le han quitado el valor, ¡porque han desterrado a Dios de su vida.

¿Realmente no ven a dónde los lleva esto? ¿Cómo pueden estar tan cómodos, perezosos y poco inteligentes? El que no cree en Dios Padre, el que no sigue a Mi Hijo, no entrará en el Reino de los Cielos. Y cuando la tierra se une con el cielo, entonces aquellos de ustedes que no hayan encontrado a Mi Hijo hasta allí, ya estarán sufriendo en el lago de fuego.

¡No se les quiten a si mismos la chance a esta maravillosa herencia! ¡Una vida en «Divinidad» eterna, es decir, con Jesús, con su Creador, con todos los santos y ángeles en paz, amor y gloria! Allí, no hay más maldad, ni más sufrimiento, ni más tormento. Finalmente estarán bien, y no tendrán que preocuparse por nada, ¡porque Dios personalmente se preocupa por ustedes!

¡Así que despierten y muévanse hacia Jesús! ¡Tanta ayuda les damos! ¡Tantas gracias regalamos en este tiempo! ¡Acéptenlas, todas las ayudas y gracias y nunca tengan miedo! Jesús está allí y se preocupa por ustedes! ¡Él los libera de todo mal y los guía incluso AHORA YA hacia una vida mejor! ¡Crean en ÉL! ¡Confíen en ÉL!

«¡Jesús, confío en ti!”. Eso DEBE convertirse en su lema. De esta manera se acercarán cada vez más a Mi Hijo. Una frase que pueden repetir una y otra vez, sin importar cuándo y dónde se encuentren. «¡JESÚS, CONFÍO EN TI!” Pueden dirigir esta frase, esta oración corta al cielo tantas veces, durante tanto tiempo hasta que de sí solo entrarán en confianza.

¡Pruébenlo! Funcionará. Que así sea.

Su Madre en el Cielo, quien los ama.

Madre de todos los hijos de Dios.

Gracias, Mi hija.

 

«Mis hijos, Yo, Su Jesús, les pido a cada uno de ustedes que Me den su confianza. De esta manera Yo puedo hacer milagros en ustedes. Milagros que ustedes mismos notarán a su alrededor. Que así sea.

Su Jesús.

Redentor de todos los hijos de Dios.”

 

«Amén, les digo esto:
Quien confía en Mí,
quien Me dé su amor,
quien Me honra y
quien esté fiel a Mí,
nunca lo abandonaré.
Los amo.

Su Jesús.»

112. Prepárense para este maravilloso viaje a Dios Padre — 23.04.2013

Mi hija. Mi querida hija. Tan hermoso es su mundo, sin embargo, no aprecian ese legado, ese milagro de Dios, que es un regalo para todos Sus amados hijos.

Su tierra fue creada por Dios Padre, el Altísimo, para que puedan vivir juntos llenos de gozo y confianza en amor mutuo y paz. Para cada uno de Sus hijos, Él ha creado suficientes alimentos, se ha preocupado plenamente por todos ustedes, pero ustedes han querido tomar su vida en sus propias manos y se han alejado cada vez más de ÉL.

Ahora, Mis amados hijos, ¡es hora de regresar, convertirse y volver a casa, a Dios, su Padre! ¡Así que levántense y prepárense, porque el Camino Divino es el único que los lleva a los brazos de su Padre, Quien los espera con todo Su amor y les da la paz eterna!

Vengan todos ustedes, Mis amados hijos, a este maravilloso viaje que hará que sus corazones se regocijen y sus almas se llenen con todo el amor, la dicha y la alegría que tanto anhelan (su alma y ustedes), y donde la paz sea su compañero(a) eterno(a).

El mal no tendrá más poder, porque será derrotado.

Detrás de las puertas de la Nueva Jerusalén, que reinará Mi Hijo, está el paraíso. Dios Padre una vez más se preocupó de todos Sus hijos, y no les faltará nada. Su alma finalmente puede desplegarse a lo que realmente es: un «recipiente» delicado creado para el amor que le permite crecer, florecer y prosperar y que no puede existir sin amor. Solo el amor, el verdadero amor, es su alimento. Sin amor ella se atrofia.

Esta, Mis queridos hijos, es la razón por la cual muchos de ustedes en el mundo de hoy, que está tan «frío», están mal. Aparte de las circunstancias externas difíciles a las que el maligno y sus grupos los exponen, falta amor en muchos corazones. Si un corazón está frío, no puede regalar amor, porque lo que no tiene, no puede dar. Pero este amor es justo el elemento vivificante que su alma necesita para «florecer». Por eso, Mis amados hijos, vengan a Nosotros, a Jesús y a Dios Padre, porque de NOSOTROS les será dado este amor tan vivificante. ¡A cada uno de ustedes «llenamos» con este amor y luego ustedes también están capaces de dar el amor a otros hijos de Dios!

«Reposten» con NOSOTROS, con todo el Cielo, ¡porque tenemos todo preparados para ustedes, lo que necesitan para vivir! Quien está lleno del Amor Divino, para él es fácil traspasarlo a sus hermanos.

Miren cuán maravillosamente Dios Padre ha creado todo, hasta el último detalle. El pan de vida es el amor, donde el amor gobierna, ahí está también la paz, y ahí se comparte. Tan simple es el concepto que Dios Padre ha creado. Desafortunadamente, tan sistemáticamente está siendo destruido por aquellos que «han caído en al anzuelo” de Satanás.

¡Así que levántense y prepárense para este maravilloso viaje a Dios Padre, porque allí y solo allí alcanzarán la vida que Dios Padre creó para ustedes desde el principio de los días!

Que así sea.

Su amada Madre en el Cielo.

 

«Amén, les digo esto:

Quien no le guste comenzar este viaje, lo recogeré.

Quien entonces todavía Me dé la espalda, se perderá.

Pero cualquiera que comience a creer en Mí, Me lo llevaré en este maravilloso viaje, y todos los que Me acompañan entrarán en Mi Nuevo Reino.

Que así sea.

Su Jesús».

 

«Mi hija, Yo, el Padre de todos ustedes, Me alegro mucho de los numerosos avances positivos de Mis tan amados hijos.

Añoro a todos Mis hijos. Mantengo Mis brazos abiertos a cada uno que regrese a Mí.

Los amo mucho, y Mi deseo es poder salvar a todos Mis hijos, para que ni uno solo se pierda al enemigo malvado, que los torturará y lo hará sufrir por toda la eternidad.

Ayuden a prevenir esto y dennos sus oraciones a Nosotros, a Mi Hijo y a Mí, y a todos sus santos y los ángeles amorosos, porque así ustedes provocan el cambio y muchos hijos vuelven a Nosotros, a Mí, su Padre Quien los ama.

Que así sea.

Su Dios Padre.

Creador de todos los hijos».

 

«Mi hija. Esta misión causa muchas conversiones milagrosas, son tan numerosas que el deseo de Mi Hijo, su Jesús, parece cumplirse.

Continúen orando con tanta devoción a Mi Hijo y en Sus intenciones para que estas conversiones sean aún más numerosas.

Les doy las gracias.

Con profundo amor.

Su San José».

 

«Mi niña, Mi hija, Yo, su Santo Arcángel Miguel, me regocijo por sus oraciones y lucharé por todos ustedes, porque así serán salvados y en el día de la gran alegría pasarán por las puertas de la Nueva Jerusalén, para vivir por siempre con su Creador. Que así sea.

Su Arcángel Miguel.”

“Gracias Mi niña, Mi hija.” (Dios Padre, Jesús, Madre de Dios, José y Arcángel Miguel sonríen.)